Conforme han venido apareciendo análisis sobre el gobierno de Felipe Calderón que recién llegó a su fin, la opinión de investigadores, analistas y opinión pública coincide en que México tuvo uno de los peores gobiernos de que se tenga memoria. No sólo en lo referente a la seguridad pública y a la fracasada "guerra" contra la delincuencia organizada, sino también a muchos otros aspectos de la vida nacional, como la educación, la cultura, la salud, la violación de derechos humanos, la intolerancia, la pérdida de inversiones, el empobrecimiento de la población, la inseguridad laboral, por sólo mencionar algunos. Los análisis han ido más a fondo y han considerado a las dos últimas administraciones públicas, ya conocidas popularmente como la "docena trágica." Y si que lo fue, no sólo por lo ya mencionada, sino porque a final de cuentas, las cosas se hicieron tan mal, que lo que más se temía por amplios sectores de la sociedad sucedió, es decir, el regreso del viejo priísmo al poder, a través de la persona de Enrique Peña Nieto. No hay que olvidar que tanto Vicente Fox, quien se suponía haría todo lo posible por desmantelar las estructuras de poder y control priísta, acabo apoyando y favoreciendo al candidato tricolor Enrique peña Nieto. Igual cosa hizo disfrazadamente el propio Felipe Calderón, al negarle su apoyo real y explicito a la candidata panista, Josefina Vázquez Mota. Así que en mucho más que un sentido se puede hablar del fracaso rotundo y trágico de los gobiernos panistas, que no supieron aprovechar la oportunidad histórica para trasformar al país, para su bien. Pero después de todo, no podía ser de otra manera. A la falta de oficio político, a la inexperiencia para gobernar, se sumó una visión del país pequeño burguesa, en gran parte ignorante de las realidades nacionales y en otras equivocada en su diagnóstico del país. Lo que llevó al panismo a cometer gravísmos errores que hoy todos pagamos a precio de oro. Pero tal vez la traición más grande del panismo fue cometida contra sí mismos, contra su proyecto demócrata cristiano para entregarse en manos de la tecnocracia neoliberal y de la oligarquía nacional e internacional. El PAN en general y Felipe Calderón no quisieron entender nunca que lo que es bueno para la oligarquía internacional y nacional, lo que se consideraba correcto por la tecnocracia neoliberal, no era, en verdad, necesariamente lo mejor para nuestro país. Ya no es ninguna secreto que el bienestar de la oligarquía y sus cortesanos tecnócratas, no significa el bien de las mayorías de la población, sino, por lo contrario, su mal, pues ese bien se construye en contra de, precisamente, la mayoría de los mexicanos.
La otra cara de la docena trágica, es sin duda, la incapacidad, de la izquierda para unirse y conformar una fuerza política capaz de llegar al poder e implementar un proyecto político económico y sociocultural orientado hacia la mayoría de los mexicanos. 12 años no fueron suficientes para construir un partido suficientemente cohesionado como para convocar a la ciudadanía a votar por ellos y llevarlos al poder. Y hoy ese objetivo se ve realmente lejano. Es cierto que la izquierda fue especialmente golpeada con dureza por los sectores conservadores de nuestra sociedad, que se encargaron de descalificar, intimidar y desacreditar a las fuerzas progresistas, pero también es cierto que la izquierda fue bastante lenta en responder y sus estratégias mediáticas y mercadológicas distaron mucho de ser las adecuadas en tiempo y forma. Morena puede ser una esperanza en la medida en que sea capaz de asumir un liderazgo de las izquierdas y de otros sectores sociales que no simpatizan de entrada con esta. Para ello debe ser capaz de establecer puentes de comunicación con otras fuerzas afines y otras aun distantes a la propia izquierda. Eso significa entre otras cosas, la elaboración de un nuevo discurso que sea capaz de llegar e impactar más allá de los sectores sociales a los cuales el discurso tradicional suele llegar y ser aceptado.
Habiendo regresado el PRI al poder, son muchas los temas sobre los que los blanquiazules y las izquierdas tienen que meditar y buscar alternativas de solución. A partir de mañana mismo hay que ponerse a trabajar.
lunes, 31 de diciembre de 2012
miércoles, 26 de diciembre de 2012
Devolver la paz y el orden al país
Desafortunadamente la oleada de violencia y muerte continua después de que Felipe Calderón dejó el poder el primero de diciembre. Habrán de psar varios meses, incluso años, en que la violencia empiece a disminuir significativamente. Se necesita que empiecea operara la nueva estrategia del gobierno recién llegado y que ésta sea la acertada. Mientras tanto, seguiremos sufriendo los estragos de una política anticrimen errónea que se aplicó por casí 6 años en el gobierno calderonista. Si alguén esperaba que la violencia disminuyera con la simple salida de Calderón de la presidencia de la República, se equivocó. Calderón nos deja una herencia de la cual no va a ser nada fácil deshacerse de ella. El rencor, el odio, el ánimo de venganza, la intolerancia, la preopotencia, la arbitrariedad y la impunidad que Calderón propició siguen aquí, mientras el descansa en Madrid y se prepara a vivir en los Estados Unidos. Enrique Peña Nieto y su gabonete de seguridad, tienen
que poner desde hoy lo mejor de sus capacidades, de su inteligencia, se sus habilidades operativas para lograr amainar la tormenta que nos cae encima. Estas fechas decembrinas han estado plagadas de actos violentos, de agresiones y asesinatos, que nos recuerdan que las cosas no se areglan con simples buenas intenciones ni declaraciones por contundentes que sean, sino que hay que ponerse a trabajar en esa estrategia integral contra la delincuencia es sus múltiples formas y sus distintas caras.
Es urgente devolver la paz y el orden al país si se quiere avanzar en el progreso; pro también hay que repensar el modelo de nación, de sociedad y economía que hemos puesto en práctica desde Miguel de la Madrid hasta el momento presente. Repensarlo para dejar de atacar los efectos y combatir las verdaderas causas. Un modelo socioeconómico que produce estancamiento, desempleo y subempleo, bajos salarios, inestabilidad laboral, la eliminación de derechos y prestaciones a empleados y trabjadores; que propicia la competencia desleal entre empresas y alienta los monopolios; que debilita al Estado, es sin duda causante de toda este debilitamiento de las estructuras sociales, unos de cuyos más evidentes efectos son precisamente el aumento de la delincuencia y la violencia, las formas de economía informal, la marginación y el empobrecimiento colectivo. La política general del gobierno tiene que ir dirigida a fortalecer el tejido social, a crear lazos de cooperación, solidaridad, en un marco de paz y orden. No es, como pensaba Calderón, echándole más combustible al fuego, como éste se va a apagar.
que poner desde hoy lo mejor de sus capacidades, de su inteligencia, se sus habilidades operativas para lograr amainar la tormenta que nos cae encima. Estas fechas decembrinas han estado plagadas de actos violentos, de agresiones y asesinatos, que nos recuerdan que las cosas no se areglan con simples buenas intenciones ni declaraciones por contundentes que sean, sino que hay que ponerse a trabajar en esa estrategia integral contra la delincuencia es sus múltiples formas y sus distintas caras.
Es urgente devolver la paz y el orden al país si se quiere avanzar en el progreso; pro también hay que repensar el modelo de nación, de sociedad y economía que hemos puesto en práctica desde Miguel de la Madrid hasta el momento presente. Repensarlo para dejar de atacar los efectos y combatir las verdaderas causas. Un modelo socioeconómico que produce estancamiento, desempleo y subempleo, bajos salarios, inestabilidad laboral, la eliminación de derechos y prestaciones a empleados y trabjadores; que propicia la competencia desleal entre empresas y alienta los monopolios; que debilita al Estado, es sin duda causante de toda este debilitamiento de las estructuras sociales, unos de cuyos más evidentes efectos son precisamente el aumento de la delincuencia y la violencia, las formas de economía informal, la marginación y el empobrecimiento colectivo. La política general del gobierno tiene que ir dirigida a fortalecer el tejido social, a crear lazos de cooperación, solidaridad, en un marco de paz y orden. No es, como pensaba Calderón, echándole más combustible al fuego, como éste se va a apagar.
miércoles, 19 de diciembre de 2012
Las lecciones de la guerra de Felipe Calderón
No son pocas las lecciones que nos ha dejado el gobierno de Felipe Caldrón, en relación a la lucha contra la delincuencia organizada y el narcotráfico. La primera de ellas es que no se puede ir a una "guerra" sin conocer a fondo la situación de las propias fuerzas públicas, especialmente en téminos de lealtad ióny fidelidad al Estado. Una segunda lección que nos ha dejado Calderón es que no basta con descabezar a los carteles, pues de inmediato surgen nuevos líderes o un cartel se divide en varios nuevos grupos delincuenciales. No sólo se trata de capturar a los líderes sino, como dijo alguien, de desenrraizar a esos grupos delincuenciales. Y una tercera lección es que la lucha no puede enfocarse únicamente en los narcotraficantes y los contrabandistas de armas, existen otros grupos, igualmente organizados que se dedican a otros tipos de actividades ilicitas, tales como , la trata de blancas, el robo de automóviles y transportes, el tráfico de indocumentados, el contrabando de mercancías para el mercado negro, etc. que también deben ser combatidos. Pero tal vez la lección más importante, es que a la delincuencia en sus más variadas formas, no se le combate sólo con policias y militares por eficientes que estos sean, sino con otro tipo de medidas de corte social que persuadan a la población, especialmente a los jóvenes, de que hay mejores maneras de salir adelante en la vida. Tales como el empleo seguro y con sueldos suficientes, la educación de calidad, la atención médica preventiva, la formación de organizaciones sociales solidarias que no sólo den trabajo sino que beneficien a la comunidad de muy diversas maneras. La conformación de micro, pequeñas y medianas empresas y coperativas que permitan satisfacer las necesidades de sus propietarios y colaborar al mejoramiento de la sociedad. Esros significa que el problema de la delincuencia no sólo debería haber estado enfocada en los efectos sociales negativos que produce, sino en las causas que originan que la gente busque alternativas de supervivencia fuera de la ley y el orden establecido.
Por último, una dolorosa enseñanza es que cuando la violencia se le combate con más violencia, cuando la justicia se trata de hacer con injusticia, cuando a la justicia se le sustituye con la venganza y el desquite, los resultados no pueden ser otros que los que tenemos el día de hoy en México.
La obligación que la sociedad tiene hoy es aprender esas lecciones para no volver a cometer los mismos errores, y para no prolongar en la propia sociedad, en sus hombres y mujeres, niños y niñas, el envilecimiento, como motor para las relaciones sociales y la convivencia. O dicho en otras palabras, para que en lugar de amenazar y usar la violencia para dirimir diferendos, seamos capaces del diálogo, la negociación y e lacuerdo en un espíritu de solidaridad y fraternidad.
Por último, una dolorosa enseñanza es que cuando la violencia se le combate con más violencia, cuando la justicia se trata de hacer con injusticia, cuando a la justicia se le sustituye con la venganza y el desquite, los resultados no pueden ser otros que los que tenemos el día de hoy en México.
La obligación que la sociedad tiene hoy es aprender esas lecciones para no volver a cometer los mismos errores, y para no prolongar en la propia sociedad, en sus hombres y mujeres, niños y niñas, el envilecimiento, como motor para las relaciones sociales y la convivencia. O dicho en otras palabras, para que en lugar de amenazar y usar la violencia para dirimir diferendos, seamos capaces del diálogo, la negociación y e lacuerdo en un espíritu de solidaridad y fraternidad.
Comisiones de Derechos Humanos, tres líneas de trabajo
Los derechos humanos siguen siendo un tema de gran polémica en México. Quienes los atacan argumentan que lo único para lo que han servido es para proteger a los delincuentes dejando descuidadas a las víctimas de los abusos de autoridad. Se trata de dos quejas que nos parecen completamente válidas, pero que no por ello implican que se abandone su ejercicio. Sin duda parte del trabajo de civilizar una sociedad radica en que haya respeto a los derechos humanos de todos los ciudadanos por parte del Estado. Sin duda alguna, que las Comisiones de Derechos Humanos deben estar abocados a la protección del ciudadano y sus derechos y en caso necesario, debe de trabajar para que se restituya el daño sufrido por un ejercicio abusivo e impune del poder. Pero también deben de trabajar en el sentido de evitar que el delincuente sufra abusos, vejaciones, humillaciones, degradaciones por parte de la autoridad. Si lo que realmente se quiere es reintegrar al delincuente a la sociedad, si se quiere readaptarlo a la misma, esto no va a suceder si se excede la autoridad en el uso de sus atribuciones legales. Tal abuso no hará, como no la ha hecho nunca, sino de exaservar el odio, el resentimiento, el deseo de venganza, el afán de desquite. Tratar bien a un delincuente no significa pues ser permisivo con él, no significa tampoco que la ley no se aplicará de la manera debida, sino que se le dará un trato adecuado a su dignidad como ser humano en su procesamiento legal. No se puede hacer justicia cometiendo injusticias y no se puede reformar a un delincuente culpable abusando de él, sometiéndolo a malos tratos, si lo que se intenta es reintegrarlo a la sociedad.
Así que lo que hay que hacer es acabar con esa política bipolar de la autoridad que, o se vuelve en exceso permisiva y complaciente, o que aplica la ley de manera igualmente excesiva y a veces brutal, en contra de un supuesto culpable. Ni lo uno ni lo otro.
De igual manera, se debe defender el derecho de la víctima a recibir un buen trato por parte de la autoridad, un servicio eficiente, pero sobre todo una restittución del daño sufrido en la medida de lo posible. La víctima no tiene por qué acabar siendo objeto de abusos de la autoridad, especialmente la negligencia y la irresponsabilidad en la aplicación de la ley, así como la corrupción que impide se haga justicia.
Las Comisiones de Derechos Humanos deben pues trabajar en ambos sentidos, protegiendo tanto a víctimas como a delincuentes de los abusos de autoridad, en cualquiera de los sentidos señalados.
Y valga decir aquí, que hay que trabajar arduamente en la transformación de la cultura de la legalidad y la justicia, en la ciudadanía, que muchas veces confunde justicia con venganza, o cree que el hecho de cometer un ilícito convierte al delincuente en una especie de ser subhumano, y por lo tanto, en aras de la justicia se le puede ultrajar, denigrar, agredir. Tres líneas de trabajo igualmente importantes.
Así que lo que hay que hacer es acabar con esa política bipolar de la autoridad que, o se vuelve en exceso permisiva y complaciente, o que aplica la ley de manera igualmente excesiva y a veces brutal, en contra de un supuesto culpable. Ni lo uno ni lo otro.
De igual manera, se debe defender el derecho de la víctima a recibir un buen trato por parte de la autoridad, un servicio eficiente, pero sobre todo una restittución del daño sufrido en la medida de lo posible. La víctima no tiene por qué acabar siendo objeto de abusos de la autoridad, especialmente la negligencia y la irresponsabilidad en la aplicación de la ley, así como la corrupción que impide se haga justicia.
Las Comisiones de Derechos Humanos deben pues trabajar en ambos sentidos, protegiendo tanto a víctimas como a delincuentes de los abusos de autoridad, en cualquiera de los sentidos señalados.
Y valga decir aquí, que hay que trabajar arduamente en la transformación de la cultura de la legalidad y la justicia, en la ciudadanía, que muchas veces confunde justicia con venganza, o cree que el hecho de cometer un ilícito convierte al delincuente en una especie de ser subhumano, y por lo tanto, en aras de la justicia se le puede ultrajar, denigrar, agredir. Tres líneas de trabajo igualmente importantes.
sábado, 15 de diciembre de 2012
Conneticut, exprsión de una sociedad enferma y armada
La matanza de estudiantes en una escuela primaria de Conneticut, en la que murieron 27 personas, sacó del cajón un problema que los Estado Unidos de America no ha querido afrontar seriamente. El problema del derecho de los nortamericano a poseer y portar armas. No es un problema nada fácil de resolver, pero finalmente es un tema que no puede dejarse de lado indefinidamente, mientras masacres como la del día de ayer, ser repiten una y otra vez a lo largo y ancho del territorio estadounidense. Son muchos los muertos ya de este tipo de violentos incidentes que principalmente se han dado en las escuelas de todos los niveles. Aquí se plantea el asunto de quien puede comprar un arma y si esta puede ser portada como cualquier otro objeto, en los espacios públicos. Se entiende que se permite la adquisición de armas con fines defensivos, especialmente de la familia y el hogar, ante posibles ataques de la delincuencia o incluso de las autoridades si abusan de su poder, o en caso de guerra, pero no se entiende como una persona que no está sana mentalmente o un menor de edad puedan llevar consigo arma para agredir a otros, las ´más de las veces inocentes, como los niños que acaban de ser brutalmente asesinados. Estados Unidos debe repensar el tema del armamento, tanto el que permite se vende a delincuentes y es enviado al exterior, como es el caso de México, como el que se vende a menores de edad, enfermos mentales y es utilizado destructivamente dentro de ese país. Pero para pensar seriamente en el asunto, debe reconocerse que los propios Estados Unidos son una sociedad violenta históricamente hablando. Y esa violencia se ejerce contra otras naciones a las que se considera hostiles a USA, como en el interior del país, contra supuestos enemigos de su way of life. Permitir la apropiación, portación y uso de armas para defender el modo de vida americano, que se considera mejor a cualquier otro, es una manifestación de una gran ceguera, de una incapacidad para verse a sí mismos con una actitud autocrítica, de intolerancia y por que no decirlo de soberbia imperial. Y nos atreveríamos a proponer, de una aguda enfermedad psicosocial, producida por un modo de vida que sin dejar de reconocer que tiene sus aspectos positivos, también tiene lados muy oscuros y negativos. Uno de los primeros pasos en el sentido de resolver la grave problemática que el caso de la escuela en Conneticut plantea, es sin duda desarmar a la sociedad, o por lo menos restringir severamente la posesión, portación y uso de armas, especialmente armas de fuego por parte de la sociedad civil.
jueves, 6 de diciembre de 2012
AMLO y MORENA, 3 posibilidades a optar
El próximo mes de enero del 2013, el Movimiento de Regeneración Nacional lidereado por Andrés Manuel López Obrador, tendrá que presentar en el Instituto Federal Electoral un documento en que manifieste su intención de convertirse en partido político. En ese documento deberá constatar que cuenta con el númro suficiente te afiliados que pide la ley, su posible nombre oficial, sus colores distintivos, sus principios ideológicos. Auqnue serías hasta 2014 cuando presentaría oficialmente su solicitud de registro, de acuerdo a la ley, en este enero del 2013 se debe dar un primer importante paso en el sentido de definir que quieren AMLO y sus seguidores respecto a MORENA. La historia de México nos enseña que hay varias posibilidades: convertirse en un partido legalmente constituido; optar por ser un partido en la clandestinidad, o continuar como movimiento social al margen del sistema de partidos. La definición mayoritaria del movimiento ha sido por la primera opción. De continuar en ese sentido, tanto López Obrador como sus seguidores tendrán que aceptar de facto, pertenecer a un orden institucional que muchas veces en el discurso han rechazado. Sin embargo este parece ser el mejor camino para ganara adeptos y posiciones dentro de la estructura del sistema político mexicano. Permanecer en la clandestiinidad limitaría mucho las posibilidades de incidir en la vida política nacional, aunque daría más espacios para ejercer una actitud crítica contra "sus" instituciones de la oligarquía dominante, custionar sus fines, métodos y procediientos. Finalmente, permanecer como movimiento social limitaria a MORENA en su capacidad de influir e incidir en los espacios institucionales de poder; MORENA no sería sino eventualmente un grupo de presión contra ciertas medidas tomadas por el Estado o en favor de determinados intereses populares. Ante esos escenarios, la vía legal institucional pararece ser la mejor, aunque como en todo en la vida, supone pagar un precio, aceptar el órden institucional, y correr el riesgo de, como ha sucedido con otros institutos políticos, caer en la corrupción y degastarse internos y caer en la desacreditación muy rápidamente. Sea cual fuere la opción por la que se decida MORENA a seguir, lo que debe tener muy claro es que muchos de sus afiliados, seguidores y simpatizantes, esperan de MORENA no que sea un partido político más que fraccione y divida a la izquierda, sino, y esto es muy importante, un referente moral a través e una nueva forma de hacer política con un marcado talante ético. En el que los buenos fines requieren de medios idóneos basados en la justicia social, la legalidad y la moral.
AMLO y MORENA deben pues meditar que es lo que sigue a continuación en bien de México.
AMLO y MORENA deben pues meditar que es lo que sigue a continuación en bien de México.
lunes, 3 de diciembre de 2012
Gustavo Madero o la defensa de lo indefendible
Gustavo Madero presiente del Partido Acción Nacional declaró que en los 12 últimos años, gracias a las administraciones de Vicente Fox y Felipe Calderón el país había avanzado sustancialmente; que México era una mejor nación de lo que era en el año 2000. Son declaraciones por demás irrisorias e irresponsables, que dicen mucho de la incapacidad de Madero en particular y de su partido en general para leer la realidad y para ejercer la autocrítica. Sí el PRI ha vuelto al poder no ha sido por causa de la casualidad o el azar, sino porque el PAN no supo o, peor aún, no quiso cumplir con lo que había prometido y porque el partido mismo y las administraciones federales de Fox y Calderón particularmente se sumieron en el océano de la corrupción y la soberbia, olvidando sus postulados, principios y valores. No se puede olvidar que el PAN muy lejos de intentar deconstruir las estructuras de poder corporativo priísta, se montó en ellas para gobernar; no se puede olvidar como las administraciones panistas se aliaron a la oligarquía internacional y nacional, favoreciendo desacaradamente sus intereses, en contra del pueblo mexicano. Y claro, no se puede olvidar la ola de violencia y destrucción en que hundieron a la nación. Y eso sin contar con las miles de mentiras con que intentaron crear una cortina de humo que ocultara sus rapacerías e injusticias y que fueron dichas una y otra vez, con el contubernio de las dos grandes televisoras del país principalmente, hasta el último minuto de la administración calderonista. No señor Madero, el avance del que usted habla no es más que una manera de defender lo indefendible; no es sino una manera de ocultar el baño de sangre que Felipe Calderón provocó con su torpeza y su sumisión a los Estados Unidos de América a través del plan Merida. Bien haría usted en renunciar a la presidencia de Acción Nacional salvo que usted quiera seguir siendo un compinche de quienes subsumieron al país en la desgracia que hoy padecemos. La verdad, señor Madero, no se oculta con palabrería vana, vacía, insensata e irresponsable. A veces la mejor política es el silencio prudente.
Obrar con legalidad, justicia y prudencia
Las violentas protestas en contra del gobierno entrante de Enrique Peña Nieto resultan inquietantes, pues aunque las autoridades de la ciudad de México, han identificado a los participantes de los actos violentos, como pertenecientes a grupos disidentes anarquistas, no queda nada claro quién o quienes los enviaron a llevara cabo esos deplorables actos. Lo que sí parece ir aclarándose es que no se trata de acciones improvisadas o sucesos al azar, sino de actos premeditados y planeados. Los primeros afectados negativamente han sido los integrantes del grupo "Yo soy 132", que fue a los primeros a quienes se atribuyeron los actos violentos. Y aunque ya el grupo se deslindo de los hechos, para una porción de la población ellos resultarán los culpables, lo sean o no en la realidad. La conformación misma de "Yo soy 132" permite que en un momento dado cualquiera se diga miembro del mismo, sin realmente serlo ni compartir sus ideales y luchas. Habrá que esperar el transcurso de los próximos días para ver si se identifican a los verdaderos responsables de esos violentos actos. Lo cual, dadas las circunstancias por las que atraviesa el país, es una urgencia. Nadie queremos un nuevo 68 o 71 en este 2012. Y dada la manera en que sucedieron los actos vandálicos es imposible no recordar los eventos del 68 y 71 y sus dolorosas consecuencias para la nación completa. Hay que encontrar a los culpables, no fabricarlos ni inventarlos; no se trata de atribuir culpabilidades irresponsablemente y a la ligera, sin bases reales para demostrar su culpabilidad. Justicia y legalidad exigen una investigación a fondo, intensiva, para no culpabilizar a quien ni la debe ni la teme, sean personas o grupos sociales. Por ello, tampoco son aceptables las declaraciones más vicerales que recionales que señalan culpables y piden cabezas y renuncias en momentos en que una nueva administración apenas ha iniciado sus trabajos. Hay que ir más allá de esas actitudes y conductas endémicas que tanto daño han hecho a México y la única manera de hacerlo sin recurrir a la violencia indebida es mediante la aplicación de la ley con un espíritu de justicia, no de venganza ni desquite, o revancha. La nueva administración federal tiene la oportunidad de hacer las cosas diferentes a lo que ha sido desafortunadamente la costumbre, obrar con legalidad, justicia y prudencia se impone como prerequisito para que esta administración federal pueda navegar en aguas tranquilas. Igual cosa hay que decir para el gobierno de la ciudad de México que está por entrar en funciones a partir del día 5 de este mes de diciembre.
domingo, 2 de diciembre de 2012
AMLO, ir más allá de la ambigüedad
Siepre he admirado a a quelos que han luchado tenzmente por sus ideales, por sus objetivos y metas.
Pero como todo en la vida, hay momentos en que esa tenacidad se puede converir en necedad y con un ello en un obstáculo que atenta contra los fines buscados, en lugar de facilitar su alcance. Esa me parece que es hoy la actitud de Andrés Manuel Lopez Obrador, que una vez más se niega a reconocer el gobierno de Enrique Peña Nieto, acusando de ilegal e ilegítimo su mandato. El asunto no sería tan problemático, si no fuera porque por otra parte, Andrés Manuel Lopez Obrador aspira a que su Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) se convierta en un partido político reconocido, lo que de facto significa teenr que aceptar a las Instituciones políticas que hoy pone en duda y en algun otro momento ha negado, ¿o es que MALO aspira a crear un partido que viva en la clandestinidad permanentemente? Ciertamente la sociedad mexicana necesita de partidos que legal y legítimamente la representen en su pluralidad ideológica, y MORENA puede y debe de ser uno de esos partidos, pero para ello, López Obrador debe resolver esa contradicción que lo mantiene en el filo de la navaja y que pone en peligro su proyecto partidista tanto como su liderzgo personal. No dudamos de los nobles ideales que guían la conducta de Don Manuel, pero si cuestionamos ese afán d mantenerse en una posición por demás ambigua que resta credibilidad a su postura y lo hace balnco de atques por parte de sus enemigos políticos. Si MORENA ha de representar legal y legítimamnete los intereses y aspiraciones de millones de mexicanos, debe hacerse dentro del orden legal institucional no fuera de él, o peror aun, con un pie dentro y otro fuera. Así que no se trata de llamar a López Obrador a renunciar a sus principios, valores, aspiraciones, sino a encotrar el mejor camino para él y su movimiento puedan expresarlos y llevarlos a la práctica real. Que los intereses de esos millones de mexicanos que lo siguen queden bien representados y con posibilidades de converir esas aspiraciones en hechos concretos que mejoren sus niveles y calidad de vida. Toda estrategia, toda política, toda práctica de MORENA no puede tener otra finalidad que mejorar sustantivamente la situación de millones de mexicanos que hoy viven en la pobreza y la marginación, en la ignorancia y el desempleo, en el miedo y la violencia, la enfermedad y la deseperanza. En tal situación no quedan sino dos caminos la pela revolucionaria o la lucha desde el orden institucional, lo que no se puede es seguir en la ambigüedad. Y si se quiere contruir la sociedad "amorosa", no hay opción por la vía violenta y destructiva. Sí para la vía constructiva y propositiva que tal vez requiera de mucha más inteligencia, creativida e imaginación, mucha más capacidad de dialogar y convencer, que la lucha en la marginación y la clandestinidad. López Obrador y MORENA están en muy buen momento para elegir el camino a seguir en ien no sólo de ellos como institución política y movimiento social, sino para México.
Pero como todo en la vida, hay momentos en que esa tenacidad se puede converir en necedad y con un ello en un obstáculo que atenta contra los fines buscados, en lugar de facilitar su alcance. Esa me parece que es hoy la actitud de Andrés Manuel Lopez Obrador, que una vez más se niega a reconocer el gobierno de Enrique Peña Nieto, acusando de ilegal e ilegítimo su mandato. El asunto no sería tan problemático, si no fuera porque por otra parte, Andrés Manuel Lopez Obrador aspira a que su Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) se convierta en un partido político reconocido, lo que de facto significa teenr que aceptar a las Instituciones políticas que hoy pone en duda y en algun otro momento ha negado, ¿o es que MALO aspira a crear un partido que viva en la clandestinidad permanentemente? Ciertamente la sociedad mexicana necesita de partidos que legal y legítimamente la representen en su pluralidad ideológica, y MORENA puede y debe de ser uno de esos partidos, pero para ello, López Obrador debe resolver esa contradicción que lo mantiene en el filo de la navaja y que pone en peligro su proyecto partidista tanto como su liderzgo personal. No dudamos de los nobles ideales que guían la conducta de Don Manuel, pero si cuestionamos ese afán d mantenerse en una posición por demás ambigua que resta credibilidad a su postura y lo hace balnco de atques por parte de sus enemigos políticos. Si MORENA ha de representar legal y legítimamnete los intereses y aspiraciones de millones de mexicanos, debe hacerse dentro del orden legal institucional no fuera de él, o peror aun, con un pie dentro y otro fuera. Así que no se trata de llamar a López Obrador a renunciar a sus principios, valores, aspiraciones, sino a encotrar el mejor camino para él y su movimiento puedan expresarlos y llevarlos a la práctica real. Que los intereses de esos millones de mexicanos que lo siguen queden bien representados y con posibilidades de converir esas aspiraciones en hechos concretos que mejoren sus niveles y calidad de vida. Toda estrategia, toda política, toda práctica de MORENA no puede tener otra finalidad que mejorar sustantivamente la situación de millones de mexicanos que hoy viven en la pobreza y la marginación, en la ignorancia y el desempleo, en el miedo y la violencia, la enfermedad y la deseperanza. En tal situación no quedan sino dos caminos la pela revolucionaria o la lucha desde el orden institucional, lo que no se puede es seguir en la ambigüedad. Y si se quiere contruir la sociedad "amorosa", no hay opción por la vía violenta y destructiva. Sí para la vía constructiva y propositiva que tal vez requiera de mucha más inteligencia, creativida e imaginación, mucha más capacidad de dialogar y convencer, que la lucha en la marginación y la clandestinidad. López Obrador y MORENA están en muy buen momento para elegir el camino a seguir en ien no sólo de ellos como institución política y movimiento social, sino para México.
Nueva administración federal
El día de ayer, Enrique Peña Nieto asumió el día de hoy la Presidencia de la República, en un ambiente muy contradictorio, si bien las cosas sucedieron sin sobresalto alguno en los primeros minutos del día, el nuevo titular del ejecutivo enfrentó más tarde, las protestas y cuetionamientos en el Congreso de la Unión, por parte de los partidos de izquierda. Y en las calles circundantes a la sede de la Cámara de Diputados y el centro de la capital, las protestas de parte de pseudorepresentantes del grupo estudiantíl "Yo soy 132" y anarquistas, que se enfrentaron con las fuerzas policiacas locales y federales. Igulamente por parte de Andrés Manule López Obrador, que se negó a reconocer al nuevo gobierno y llamó a la resistencia pacífica activa. Así pues el presidente Enrique Peña Nieto no recibe la presidencia en los mjeores términos deseables, por lo que lo más prudente para él y su nuevo equipo gobernante, es ponerse a trabajar de inmediato, en las 13 decisiones para el bienestar nacional. La primera y más importante de ellas, responder a la exigencia del pueblo mexicano de vivir en paz.
Para ello ha propuesto el ejécutivo un programa transversal que involucta a varias secretarías de Estado y acciones a varos niveles, lo que siemprre Calderón se nego siquiera a escuchar. En la medida en que la estartegia del presidente Peña Nieto funcione, sin duda se acallaran muchas voces discidentes pero sobre todo, se dirigirá el país hacia el progreso y el bienestar, que son dos grandes urgencias nacionales. Bien ha dicho el presidente Peña Nieto que cuperación de la paz y el combate al rezago social son los principales imperativos de su administración. Como bien dijo el titular del ejecutivo, "Es imprescindible que el Estado emprenda un esfuerzo integral para reconstruir el tejido social." Y en esa reconstrucción es muy importante el ejercicio de la justicia, sólo con ella se puede tener seguridad; sólo mediante la justicia se puede cerrar la brecha entre ricos y pobres y mejorar para todos los niveles y la calidad de vida.
Concediendo el beneficio de la duda y abriendo las puertas a la esperanza, esperemos pronto los primeros frutos positivos de la nueva administración federal. Lo que no significa esperar pasivamente y menos aun abandonar una actitud critica y propositiva.
Para ello ha propuesto el ejécutivo un programa transversal que involucta a varias secretarías de Estado y acciones a varos niveles, lo que siemprre Calderón se nego siquiera a escuchar. En la medida en que la estartegia del presidente Peña Nieto funcione, sin duda se acallaran muchas voces discidentes pero sobre todo, se dirigirá el país hacia el progreso y el bienestar, que son dos grandes urgencias nacionales. Bien ha dicho el presidente Peña Nieto que cuperación de la paz y el combate al rezago social son los principales imperativos de su administración. Como bien dijo el titular del ejecutivo, "Es imprescindible que el Estado emprenda un esfuerzo integral para reconstruir el tejido social." Y en esa reconstrucción es muy importante el ejercicio de la justicia, sólo con ella se puede tener seguridad; sólo mediante la justicia se puede cerrar la brecha entre ricos y pobres y mejorar para todos los niveles y la calidad de vida.
Concediendo el beneficio de la duda y abriendo las puertas a la esperanza, esperemos pronto los primeros frutos positivos de la nueva administración federal. Lo que no significa esperar pasivamente y menos aun abandonar una actitud critica y propositiva.
jueves, 29 de noviembre de 2012
Calderón se va a Harvard
El ya virtual ex presidente Felipe Cálderón se irá a vivir un año a los Estados Unidos invitado por la Universidad de Harvard. No es un hecho al azar, sino un acto plenamente consistente con la manera en que Calderón gobernó al país. Nadie ignora que Felipe Calderón fue un seguidor rígido de los postulados, políticas y métodos neoliberales, que él y su partido asumieron como ideología económica y política. Por eso no debe extrañar esa invitación de una de las instituciones educativas que es pilar del pensamiento teconocrático neoliberal. Calderón encuentra así un espacio idóneo para seguir reconstruyendo su muy deteriorada imagen y para desmanchar sus vestiduras de la sangre que el propició se derramara abundantemente, causando un gran dolor a cientos de miles de familias mexicanas. Desde Harvard, Calderón puede seguir alimentando esa falsa imagen que él creó de su administración y del país y que acá, en los Estados Unidos Mexicanos pocos creen. Pero eso no es lo más lamentable, lo peor es que una Universidad del prestigio de Harvard sea tan poco autocrítica que invite a dar clases a sus aulas a un personaje de tan dudosa integridad moral, una persona sobre la que se han hecho muy graves acusaciones de genocidio en la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
Ya Calderón había intentado ser profesor en la Universidad de Texas, pero sufrió el repudio del estudiantado de esa casa universitaria. Pero Harvard es uno de las columnas de ese neoliberlismo a ultranza que no reconoce sino el valor del capital, las grandes empresas y los gobiernos sometidos a ellos. Y parece no importarles que en la imposición de sus ideas económicas y políticas se lleven entre las patas las vidas de millones de seres humanos que "sobran" y no son sino daño colateral.
Pero aun bajo la protección y el apapacho de Harvard, Calderón no podrá borrar su negro legado de muerte, dolor y sufrimiento; esa herencia de sangre derramada, de pobreza, desempleo, falta de educación.
Ya Calderón había intentado ser profesor en la Universidad de Texas, pero sufrió el repudio del estudiantado de esa casa universitaria. Pero Harvard es uno de las columnas de ese neoliberlismo a ultranza que no reconoce sino el valor del capital, las grandes empresas y los gobiernos sometidos a ellos. Y parece no importarles que en la imposición de sus ideas económicas y políticas se lleven entre las patas las vidas de millones de seres humanos que "sobran" y no son sino daño colateral.
Pero aun bajo la protección y el apapacho de Harvard, Calderón no podrá borrar su negro legado de muerte, dolor y sufrimiento; esa herencia de sangre derramada, de pobreza, desempleo, falta de educación.
lunes, 26 de noviembre de 2012
Malas señales del cambio de gobierno
Dice la biblia que "por sus obras los conoceréis" y si seguimos ea enseñanza cristiana, debemos estar muy preocupados por lo que hoy sucede en México. Mientras el presidente saliente, Felipe Calderón hace todos los esfuerzos posibles por limpiar su imagen de la sangre con que se cubrió a sí mismo y a la nación, con los más de 60 mil muertos provocados por su insensata supuesta guerra contra el narcotráfico, el presidente entrante evade al pueblo de México, al convertir la Cámara de Diputados en un verdadero bunker inaccesible para todos aquellos que no estén convocados a la ceremonia de cambio de gobierno federal. Lo que no es sino una demostración de que ni siquiera los nuevos gobernantes creen en la legitimidad de su tirunfo en las elecciones. Enrique Peña Nieto, no dirigirá un mensaje a la nación desde el Congreso de la Unión, de cara a senadores y diputados, sino después, en Palcio Nacional, rodeado sólo de sus allegados e invitados especiales. Queda claro que Don Enrique Peña Nieto gobernará desde Los Pinos, como lo hicieron anteriormente los presidentes Salinas y Zedlillo de su propio partido, y Fox y Calderón del PAN. Es decir muy lejos del pueblo y la ciudadanía. Será un presidente lejano de las preocupaciones cotidianas, de las necesidades y urgencias de los mexicanos. Un presidente inseguro de su legitimidad y temerozo del cuestionamiento ciudadano. Malas señales de inicio que reconfirman la manera de gobernar de los últimos cinco presidentes de este país, alejados del pueblo que dicen ellos, los eligió. Haber convertido al Congreso en una fortificación es un signo inequívoco de miedo, de temor, de una profunda inseguridad, del presidente y la calse política que lo circunda, justo cuando las circunstancias requieren de un mayor acercamiento entre gobernntes y gobernados, pero como el más puro espíritu borbónico, se gobernará para (¿para?) el pueblo, sin el pueblo.
Cuando así se pretende ejercer el poder, es muy probable que los errores, las equivocaciones, las fallas y los fracasos se incrementen, pues se gobierna a partir de una imagen teórica y fantasiosa de los que es el pueblo, no del contacto directo con éste y de los que realmente es ese pueblo. Así que muy probablemente vermos la tercera visión de foxilandia. Ya el tiempo venidero nos dirá, con los hechos, quienes son ellos, los nuevos gobernates ... por sus obras los conoceréis.
Cuando así se pretende ejercer el poder, es muy probable que los errores, las equivocaciones, las fallas y los fracasos se incrementen, pues se gobierna a partir de una imagen teórica y fantasiosa de los que es el pueblo, no del contacto directo con éste y de los que realmente es ese pueblo. Así que muy probablemente vermos la tercera visión de foxilandia. Ya el tiempo venidero nos dirá, con los hechos, quienes son ellos, los nuevos gobernates ... por sus obras los conoceréis.
lunes, 19 de noviembre de 2012
MORENA nuevo partido político
En estos momentos se celebra el conngreso mediante el cual se busca transformar el Movimiento de Renovación Nacional (MORENA) en partido político, hay cuestiones que hay que decidir en caso de aceptarse la conversión, es la manera en que los seguidores de Andrés Manuel López Obrador habrán de afiliarse al nuevo partido, me refiero a la afiliación individual ciudadana o en bloque. También tienen que decirse asuntos tan importantes como evitar que el partdio dse fracciones en tribus, o sectas, o corrientes, o como se les quiera llamar.Así como evitar el clientelismo tan típico del sistema político mexicano. Si se quiere en verada conformar un partido diferente, que realmente opere bajo parámetros éticos y represente una alternativa real y viable pata los mexicanos, deben eliminarse de su vida institucional muchas de las prácticas que hasta ahora han sido comunes y corrientes en los demás organismos partidistas, los vicios y corruptelas , que frenan y obstaculizan la acción partidaria. En este espacio nos hemos declarado en favor de que existan tantos partidos políticos como requiera la sociedad, pero es necesario que todos esos partidos respondan no sólo a sus intereses partidarios sino a los de los mexicanos en general, sean o no simpatizantes del partido, y esto es especialmente importante en el caso de MORENA que pretende ser una instancia renovadora de la vida política nacional y un partido progrsista que tiiene en mira el beneficio de los mexicanos, empezando por los pobres, los marginados y desposseídos. No puede haber lugar para la corrupción, ni arreglos cupulares, ni para las tribus, ni para el desprecio al ciudadano en aras de tal o cual fin partidista por noble que este sea. MORENA tiene que ser un parido de hombres libres y responsables, solidarios y comprometidos entre sí y con las causas partidistas, la primera y fundamental: MÉXICO. Y sumado a todo ello, MORENA, debe ser un partido dispuesto a escuchar a todos, especialmente a sus bases, a sus seguidores de a pié, a quienes hacen el trabajo cotidiano en la plaza, en la calle, en los espacios públicos. Y hacerlo directamente, no mediante representantes unicamente; oir al pueblo, al ciudadano común no sólo a sus líderes o cabecillas, que filtrarán y simplificarán lo que se les diga.
La gran novedad de MORENA debe ser que sea un partido del pueblo para el pueblo, de ciudadanos para los ciudadanos. Y el pueblo debe ser su principal guía y protagonista.
Seguramente Andrés Manuel López Obrador pasará a la historia como su fundador y primer gran líder, pero también debe hacerlo como el hombre que tuvo la visión, la altura de miras, para momento consolidado un partido progresista de ciudadanos libres y demócratas.
La gran novedad de MORENA debe ser que sea un partido del pueblo para el pueblo, de ciudadanos para los ciudadanos. Y el pueblo debe ser su principal guía y protagonista.
Seguramente Andrés Manuel López Obrador pasará a la historia como su fundador y primer gran líder, pero también debe hacerlo como el hombre que tuvo la visión, la altura de miras, para momento consolidado un partido progresista de ciudadanos libres y demócratas.
martes, 13 de noviembre de 2012
El ITAM entrega reconocimiento a Felipe Claderón
El día de hoy, el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), entregó al presidente Felipe Calderón Hinojosa el reconocimiento "Carrera al Universo" que otorga esa institución de educación superior, reconocida por su tendencia ideológica neoliberal. Sin embargo no todos piensan igual en el ITAM y un grupo de studiantes de ese centro de formación académica, decidió protestar de manera pacífica en contra de la premiación a Don Felipe, ejerciendo su derecho a la libertad de expresión. Los estudiantes del ITAM justificaron su protesta en las miles de muertes, a los no menos desplazados y desaparecidos qque se han dado a lo largo del sexenio calderonista, reultantes de su política de combate al narcotráfico y la delincuencia organizada. Una protesta más que justificada. Bastaba con que hubiera habido un sólo muerto, desplazado o desaparecido para condenar las acciones del saliente presidente Claderón. Y es verdaderamente lamentable que una escuela de la talla del ITAM sea insesnsible al dolor de millones de mexicanos y no haya tenido el pudor y el recato necesarios para no concederle el reconocimiento a un personaje tan oscuro como lo es Felipe Calderón, por más brillante egresado que haya sido de sus posgrados. Sus acciones como jefe del Estado mexicano han dejado mucho que desear no sólo en lo referente a la ya citada lucha contra la delincuencia organizada, el tráfico de drogas y armas, la trata de blancas, el asesinato de inmigrantes, sino aun en aquellas cuestiones en que Claderón se ha ufanado de haber obtenido importantes logros, cuestión por demás discutible, como son los casos de la educación, la salud, el empleo. habiendo tantas dudas respecto a la gestión del Sr. Calderón, es por decir lo menos, una imprudencia la entrega del reonocimiento, un completo desatino.
La cultura principal arma del Imperio yankee
Si algo ha aprendido el Imperio nortemaericano, es que no bastan las fuerzas militares para tener control sobre los países sobre los que ejerce su influencia. Como tampoco bastan la economía y la política. Se ha tenido que recurrir a un cuarto elemento que es la cultura. Esa cultura enfocada a las clases medias, de consumo masivo, que se difunde ampliamente a través de los medios masivos electrónicos de comunicación, tanto como en el cine o la palabra escrita. Maneras de vestir informales y accesibles a casí cualquier bolsillo, musica pegajosa que se distribuye a través de emisoras de todo el planeta, información manipulada, previamente digerida, que sólo dice parte de la verdad a gusto de los poderosos, o de plano la niega está, pues puede resultar incómoda a las élites. Todo apunta y se dirige a uniformar gustos y conformar preferencias, a crear visiones del mundo parciales y unilaterales que producen conformidad y hasta conformismo. Se crean continuamente imagenes ficticias de realidades inexistentes, pero que fingen serlo a gusto de los poderosos y se enturbian las miradas del mundo circundante haciendo creer que el interés de las élites y oligarquías es el de toda la población de una nación, una región, un continente, del mundo entero. para ello se aportan millonarias cantidades de dólares o euros ... se trata de crear la ilusión de grandes y revolucionarios cambios,para que todo siga igual que antes, que ahora y que así siga siendo para siempre. El Imperio cancela toda posibilidad de cambio alternativo, y con ello también le niega a la humanidad un mañana, un futuro, una esperanza, de que las cosas no sólo pueden ser diferentes, sino mejores. El Imperio dice defender su amado "modo de vida" frente a enemigos inventados que se supone atentan contra esa casi sagrada de concebir la realidad; los "malos" atentan contra la libertad de los individuos, contra la democracia, la empresa, contra la cultura de masas, contra la vulgaridad imperante y aplaudida. Se niega así toda la posibilidad de alternativas, de diferencia, y de rala democracia en la vida social. Y así, entre comerciales, hamburguesas, refrescos de cola, jeans, héroes policíacos y el libertinaje sexual, se esconde la intolerancia, la dictadura reinante. No puede haber más interpretaciones de la realidad que la que impone el Imperio, no puede haber alternativas a su poder a su soberbia, as su miopía, a su sordera disfrazadas de verdad.
Y en ese talante, pasará con el Imperio nortemaericano, como sucedió con el Romano y muchos otros, que las secuelas de su cultura, sus costumbres y tradiciones perdurarán muchos siglos después de su caída y derrota final. pero la primera y más importante lecciones que la cultura es el arma más poderosa de conquista e imposición de un Imperio, por sobre las armas, la política o la economía. La conquista cultural gana adeptos incondicionales pues la cultura no es vista como una amenaza en general, salvo por pequeños setcores de la sociedad más conscientes y beligerantes. La cultura se come con las pizzas, se bebe con la gaseosa de cola, se viaja con el avión, el autobús o el metro, se duerme con se presume con la ropa o los accesorios de moda. Es inocua aparentemente y en eso radica su enorme poder de convocatoria y convencimiento. Nadie como el Imperio yankee lo ha aprendido mejor y nadie lo ha usado mejor.
Y en ese talante, pasará con el Imperio nortemaericano, como sucedió con el Romano y muchos otros, que las secuelas de su cultura, sus costumbres y tradiciones perdurarán muchos siglos después de su caída y derrota final. pero la primera y más importante lecciones que la cultura es el arma más poderosa de conquista e imposición de un Imperio, por sobre las armas, la política o la economía. La conquista cultural gana adeptos incondicionales pues la cultura no es vista como una amenaza en general, salvo por pequeños setcores de la sociedad más conscientes y beligerantes. La cultura se come con las pizzas, se bebe con la gaseosa de cola, se viaja con el avión, el autobús o el metro, se duerme con se presume con la ropa o los accesorios de moda. Es inocua aparentemente y en eso radica su enorme poder de convocatoria y convencimiento. Nadie como el Imperio yankee lo ha aprendido mejor y nadie lo ha usado mejor.
domingo, 11 de noviembre de 2012
La decadencia capitalista
Las medidas tomadas por el gobierno canadiense con el fin de negar la atención médica a los inmigrantes ilegales se inscriben en el maro general de la crisis actual que vive en su conjunto el sistema capitalista del mundo occidental. Medidas como las que hoy tomó el gobierno del Canadá nos hablan de que el capitalismo a cada día va reduciendo las libertades humanas para asumir posiciones antihumanas, con las cuales, supuestamente pretende sobrevivir a su propia crisis. A fin de salvarse no se ha dudado en tomar medidas que afectan peligrosamente a millones de seres humanos, que tarde o temprano acabaran revelándose agresiva y violentamente contra las injusticas perpetradas para salvar lo que, cara vez queda más claro, no pude no debe ser salvado. Un sistema que le ha dado la espalada a los seres humanos endiosando el poder y la riqueza de unos cuantos, a los que se pretende elevar a la categoría de salvadores de la humanidad, cuando no aspiran sino a salvar sus propios pellejos. Ningún sistema político o económico que en lugar de ampliar las libertades humanas, mejorar las condiciones de vida del hombre, elevar la condición moral y sociocultural de personas y grupos o clases, se dedica a socavar sus condiciones de existencia, merece ser defendido ni sostenido. El capitalismo y su ideología neoliberal ya son abiertamente enemigos de la humanidad, aun de aquellos que se benefician de la explotación brutal y salvaje de las mayorías. Es momento de crítica y creativamente caminemos más allá del capitalismo, para recuperar la libertad humana, la individualidad, pero también la solidaridad entre las personas, las colectividades, incluso las clases sociales. Hay que encontrar las fórmulas que permitan el acceso a la salud, educación, el bienestar, la seguridad pública y el progreso, a todos los habitantes de la sociedad, o por lo menos a su gran mayoría. Y esto no puede ser una dádiva o una graciosa concesión de los gobernantes o las élites poderosas, sino el ejercicio positivo y efectivo de los derechos humanos. El hombre es lo primero y lo último, ni empresas, ni instituciones, ni organizaciones, pueden estar por encima del Hombre. Mi la ciencia ni la tecnología pueden desligarse de su obligación de beneficiar a la humanidad. La economía no está para beneficiar a unos (la minoría) a costa de otros (la mayoría). Y el poder político no existe para corromper a la sociedad y acaparar el poder, sino para llegara a acuerdos y concensos por la vía pacífica del dialogo y la negociación. Cuando un sistema político y económico le ha dado la espalda al hombre, la decadencia del mismo es más que evidente y es el momento de cambiar. Cambiemos pues, con imaginación y creatividad, son solidaridad y humanismo.
La verdad inocultable, el genocidio de Calderón
A últimas fechas se ha desatado una intensa campaña mediática con el fin de resaltar las supuestas obras y acciones del gobierno de Felipe Calderón en favor del pueblo mexicano. Se habla de atención a la salud, carreteras, empleo, debilitamiento de la delincuencia organizada, etc. Con esa campaña se ha tratado de cambiar la negativa imagen que se creó el propio presidente Felipe Calderón. Pero millones de spots propagandísticos y publicitarios no pueden ocultar la cruda realidad. Si por algo se significó el régimen calderonista fue por su intransigencia, su violencia, su muerte. Esa muerte que considerada de la manera más conservadora y benévola supone más de 60 mil muertos, que son muchos más que los que muchas guerras civiles han provocado. Se entiende que Calderón trate de limpiar su imagen, pero ese esfuerzo multimillonario apoyado por los medios de comunicación electrónicos, que hoy nos abruma, no puede evitar que la gente tenga su propia opinión al respecto, y esa es que el sexenio de Felipe Calderón está inequivocamente marcado con los signos diabólicos de la muerte, el abuso, la tortura, la ilegalidad, la prepotencia, la soberbia, la infamia.
Todos los medios de comunicación electrónica juntos no pueden ni podrán ocultar ese sol bañado en sangre. Tarde que temprano, Calderón tendrá que enfrentar la justicia y el juicio de la historia, de los hombres y mujeres rectos que reclamen la verdad sobre el genocidio calderonista. Calderón podrá librarse por lo pronto de ese juicio, pero no por mucho tiempo, la sangre de esos 60 mil muertos, el dolor de sus familiares y amigos, el sufrimiento de millones que él provocó no puede ni debe quedar impune. Como tampoco el contubernio del Parido Acción Nacional que lo encumbré en el poder y no supo ser crítico con el presidente y sus muy cuestionables acciones. La verdad del genocidio calderonista es incuestionable.
Todos los medios de comunicación electrónica juntos no pueden ni podrán ocultar ese sol bañado en sangre. Tarde que temprano, Calderón tendrá que enfrentar la justicia y el juicio de la historia, de los hombres y mujeres rectos que reclamen la verdad sobre el genocidio calderonista. Calderón podrá librarse por lo pronto de ese juicio, pero no por mucho tiempo, la sangre de esos 60 mil muertos, el dolor de sus familiares y amigos, el sufrimiento de millones que él provocó no puede ni debe quedar impune. Como tampoco el contubernio del Parido Acción Nacional que lo encumbré en el poder y no supo ser crítico con el presidente y sus muy cuestionables acciones. La verdad del genocidio calderonista es incuestionable.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Mentalidad colonial
El día de hoy se anuciaba en la radio que repreentantes del nuevo gobierno mexicano, impulsarían medidas económicas con el fin de hacer al país competitivo en ele mercado internacional y atraer más inversión extranjera. Ensto no es ninguna novedad, desde la llegada de los neoliberales tecnócratas con Carlos Salinas de Gortari, y aun desde más atrás, se vienen mencionado las cuestiones de la competitividad internacional y de la inversión extranjera en el país. Lo que llama la atención es que nunca se mencione al empresariado mexicano, que este invierta más en su propia nación que es México. Seguimos viendo el papel y el lugar del país en el conttexto mudial desde un punto de vista colonial, o para ser más precisos, desde la visión del colonizado. En México seguimos soñando y esperando que los gëritos de ojos azules vengan a invertir en México, a civilizarnos, a enseñarnos como hacer las cosas; ya no se dice esto tan abiertamente, pero en el terreno de los hechos se actúa como colonizados, como dependientes, como sometidos. pro ejemplo, la reforma laboral apunta a facilitarle las cosas a los "inversionistas" extranjeros, a que no tengan que pagar buenos salarios ni tener que lidiar con sindicatos, ni a verse obligados a pagar los impuestos correspondientes que realmente deberían pagar, etc. todo con el fin de que establezcan plantas armadoras y fabricas en nuestro territorio en condiciones que los benefician a ellos y no a la nación. En cambio al empresariado nacional, al emprendedor local, se le ponen todo tipo de dificcultades para abrir y operar un negocio. Y al trabajador, se le somete a nuevas formas de explotación más sutiles y sofisticadas, pero que no dejan de ser formas de explotación.
Por otra parte, se habla una y otra vez de crecimiento, se dice que en este siglo México y Chile se convertiran en paises del primer mundo con tasas de crecimiento elevadas, pero no se dice que para realmente ser países del primer mundo hay que ir más allá del crecimiento económico para logra desarrollo, lo que incluye una mejor distribución de la riqueza de manera más justa y equitativa. No basta con crecer si no hay desarrollo, y ni Chile ni México están generando verdadero desarrollo. Una gran parte de su población sigue en la pobreza y una porción significativa en la marginación y pobreza extrema. Mientras eto suceda no se puede decir de manera alguna que hemos alcanzado el primer mundo ni mucho menos, ya se trate de Chile, Brasil o México. Por lo tanto, lo que personas como el expresidente Zedillo y otros neoliberales sostienen es una mentira. No nos vamos a volver países del primer mundo, cuando toda nuestra industria, comercio y servicios (o gran partede e ellas), está en manos de extranjeros, caundo a ello se les dan todas las facilidades, cuando se les exenta de impuestos, de pagos de prestaciones y de la seguridad social. Cosa que no se hace con el empresariado local, salvo cuando son consentidos del régimen en turno. Estas mentiras nos tienen sumidos en nuevas formas de colonialismo tal vez menos brutales y violentas, pero sí más efectivas. Mexico ni ningún otro país puede aspirar a ser una potencia del primer mundo si no es capaz de sobreponerse a la mentalidad colonial que prevalece en los gobernantes y las élites ecconómicas.
Por otra parte, se habla una y otra vez de crecimiento, se dice que en este siglo México y Chile se convertiran en paises del primer mundo con tasas de crecimiento elevadas, pero no se dice que para realmente ser países del primer mundo hay que ir más allá del crecimiento económico para logra desarrollo, lo que incluye una mejor distribución de la riqueza de manera más justa y equitativa. No basta con crecer si no hay desarrollo, y ni Chile ni México están generando verdadero desarrollo. Una gran parte de su población sigue en la pobreza y una porción significativa en la marginación y pobreza extrema. Mientras eto suceda no se puede decir de manera alguna que hemos alcanzado el primer mundo ni mucho menos, ya se trate de Chile, Brasil o México. Por lo tanto, lo que personas como el expresidente Zedillo y otros neoliberales sostienen es una mentira. No nos vamos a volver países del primer mundo, cuando toda nuestra industria, comercio y servicios (o gran partede e ellas), está en manos de extranjeros, caundo a ello se les dan todas las facilidades, cuando se les exenta de impuestos, de pagos de prestaciones y de la seguridad social. Cosa que no se hace con el empresariado local, salvo cuando son consentidos del régimen en turno. Estas mentiras nos tienen sumidos en nuevas formas de colonialismo tal vez menos brutales y violentas, pero sí más efectivas. Mexico ni ningún otro país puede aspirar a ser una potencia del primer mundo si no es capaz de sobreponerse a la mentalidad colonial que prevalece en los gobernantes y las élites ecconómicas.
martes, 6 de noviembre de 2012
Elecciones en Esatdos Unidos
El día de hoy se estan celebrando en los Estados Unidos elecciones presidenciales, de diputados y un tercio del senado de aquel país. También en algunos estados se está llevando a cabo plebiscitos respecto a algunos temas de derechos humanos, como los matrimonios entre homosexuales, etc.
La atención del mundo está puesta en este proceso electoral, que puedeconfirmar a Barak Obama en la presidencia de esa nación o nombrar a un nuevo presidente. Y no es para menos, pues se trata de la elección del presidente de la hasta hoy potencia más grande del mundo; el corazón mismo del sistema imperialista capitalista de nuestro tiempo. En gran medida el destino de la humanidad depende de quienes lleguen a la presidencia de los Estados Unidos, pero también de quines sean en adelante sus congresistas en ambas cámaras. Ellos decidirán la manera en que Estados Unidos se relacione con el resto del planeta. Quienes serán considerados amigos y socios y quienes enemigos declarados del Imperio. A quienes se les dará trato preferencial y a que otros se les relegará a segundo o tercer plano. A que naciones se les combatirá con las armas y la intervención militar, y a qué otros se les confrontará por la vía diplomática. Todos esos asuntos dependerán de quienes ejerzan el poder por los próximos 4 años en el país del norte del continente.
Gane quien gane, no son de esperarse grandes cambios, lo que si se puede esperar son redefiniciones sobre algunos temas dela agenda norteamericana. La situación económica, el empleo, son dos prioridades de esa agenda. ¿Cómo crear más empleos? ¿cómo reactivar la economía? ¿cómo redefinir las relaciones con China y Europa? ¿Qué política seguir frente al mundo árabe? estos parecen ser los temas centrales que subyacen en el proceo electoral actual. En cambo la situación con Cuba, la reforma migratoria con México, la atención a los países centro y sudamericanos, más allá del problema del narcotráfico, seguirna en la charola de espera. No parce haber interés alguno en los Estados Unidos por combatir en serio, a profundidad, el problema del tráfico y consumo de drogas o el trasiego de armas a México y el resto de América Latina. Eso seguirá en el tintero.
Así que lo que en verdad hay que eperar es más de lo mismo por los próximos 4 años, indpendientemente de quien gane. Sólo algunos tonos variarán, pero no más. El Imperio seguirá actuando como Imperio.
La atención del mundo está puesta en este proceso electoral, que puedeconfirmar a Barak Obama en la presidencia de esa nación o nombrar a un nuevo presidente. Y no es para menos, pues se trata de la elección del presidente de la hasta hoy potencia más grande del mundo; el corazón mismo del sistema imperialista capitalista de nuestro tiempo. En gran medida el destino de la humanidad depende de quienes lleguen a la presidencia de los Estados Unidos, pero también de quines sean en adelante sus congresistas en ambas cámaras. Ellos decidirán la manera en que Estados Unidos se relacione con el resto del planeta. Quienes serán considerados amigos y socios y quienes enemigos declarados del Imperio. A quienes se les dará trato preferencial y a que otros se les relegará a segundo o tercer plano. A que naciones se les combatirá con las armas y la intervención militar, y a qué otros se les confrontará por la vía diplomática. Todos esos asuntos dependerán de quienes ejerzan el poder por los próximos 4 años en el país del norte del continente.
Gane quien gane, no son de esperarse grandes cambios, lo que si se puede esperar son redefiniciones sobre algunos temas dela agenda norteamericana. La situación económica, el empleo, son dos prioridades de esa agenda. ¿Cómo crear más empleos? ¿cómo reactivar la economía? ¿cómo redefinir las relaciones con China y Europa? ¿Qué política seguir frente al mundo árabe? estos parecen ser los temas centrales que subyacen en el proceo electoral actual. En cambo la situación con Cuba, la reforma migratoria con México, la atención a los países centro y sudamericanos, más allá del problema del narcotráfico, seguirna en la charola de espera. No parce haber interés alguno en los Estados Unidos por combatir en serio, a profundidad, el problema del tráfico y consumo de drogas o el trasiego de armas a México y el resto de América Latina. Eso seguirá en el tintero.
Así que lo que en verdad hay que eperar es más de lo mismo por los próximos 4 años, indpendientemente de quien gane. Sólo algunos tonos variarán, pero no más. El Imperio seguirá actuando como Imperio.
lunes, 5 de noviembre de 2012
Lo sindicatos
Sin duda uno de los temas más complicados y difíciles de tratar es el asunto de los sindicatos. Respecto al asunto de los sindicatos las posturas suelen ser muy vicerales y cotradictorias. Así como hay quienes los defienden a muerte, los empresarios tienden a querer su desaparción total para tener manos libres en las cuestiones laborales. Ni una ni otra posición son aceptables. Los sindicatos tienen su razón de ser: la de defender el interés del trabajador frente al empresario (el capital). Cosa que no ha sido nada fácil, ya que la corrupción ha permeado las relaciones obrero patronales de muchas maneras, ya sea mediante la compra de los líderes sindicales, la creación de sindicatos blancos, que sirven más bien a los intereses de la empresa, el ostigamiento al trabajador y el propio sindicato, etc.
Desde el punto de vista contrario, los sindicatos muchas veces defienden a trabajadores que no cumplen con su labor, o buscan privilegios, prebendas y beneficios que ahogan a las propias empresas por sus excesos. En todos esos casos, tanto el trabajador, como su representación y la empresa salen perdiendo, pues en lugar de trabajar todos en pos de un fin que los beneficie en conjunto, o se busca el beneficio de sólo una parte -la patronal en la mayoría de los casos- lo que desequilbra las relaciones entre patrones y empleados. Lo que hay que buscar es la forma de encontrar un equilibrio entre los justos intereses tanto de trabajadores como de empresarios, no puede prevalecer ninguna de las partes en detrimento de la otra. Así que en esos términos, ni desaparecer a los sindicatos, ni evitar su formación, ni corromperlos para hacerlos serviles al capital; tampoco sindicatos cuyos beneficios y prerrogativas son excesivos y lesionan a la empresa y sus fines socioeconómicos, olvidándose de lo fundamenatal que es defender el interés del trabajador y conseguir para él las mejores condiciones de trabajo posibles sin que esto signifique hundir a la empresa.
En este contexto, al Estado correponde vigilar y velar por los intereses de ambas partes, privilegiando el empleo, las mejores condiciones ambientales y sociales de trabajo, la eguridad social, el respeto a la ley, tanto como la eficiencia, la productividad, la capacitación y adiestramiento. En fin, la mejora cosntante de todos los elementos y factores que deben ser coordinados para el buen funcionamiento de la empresa.
El ser humano que pone su capacidad intelectual, su esfuerzo físico, la dedicación de su tiempo, debe ser el centro mismo de un punto de vista humanista y social sobre los sindicatos y las relaciones obrero patronales (relaciones sociales de producción). Sólo un punto de vista humanista puede garantizar que los distintos factores productivos se coordinen en función del bien supremo que no es otro que el ser humano individual y colectivamente considerado.
Desde el punto de vista contrario, los sindicatos muchas veces defienden a trabajadores que no cumplen con su labor, o buscan privilegios, prebendas y beneficios que ahogan a las propias empresas por sus excesos. En todos esos casos, tanto el trabajador, como su representación y la empresa salen perdiendo, pues en lugar de trabajar todos en pos de un fin que los beneficie en conjunto, o se busca el beneficio de sólo una parte -la patronal en la mayoría de los casos- lo que desequilbra las relaciones entre patrones y empleados. Lo que hay que buscar es la forma de encontrar un equilibrio entre los justos intereses tanto de trabajadores como de empresarios, no puede prevalecer ninguna de las partes en detrimento de la otra. Así que en esos términos, ni desaparecer a los sindicatos, ni evitar su formación, ni corromperlos para hacerlos serviles al capital; tampoco sindicatos cuyos beneficios y prerrogativas son excesivos y lesionan a la empresa y sus fines socioeconómicos, olvidándose de lo fundamenatal que es defender el interés del trabajador y conseguir para él las mejores condiciones de trabajo posibles sin que esto signifique hundir a la empresa.
En este contexto, al Estado correponde vigilar y velar por los intereses de ambas partes, privilegiando el empleo, las mejores condiciones ambientales y sociales de trabajo, la eguridad social, el respeto a la ley, tanto como la eficiencia, la productividad, la capacitación y adiestramiento. En fin, la mejora cosntante de todos los elementos y factores que deben ser coordinados para el buen funcionamiento de la empresa.
El ser humano que pone su capacidad intelectual, su esfuerzo físico, la dedicación de su tiempo, debe ser el centro mismo de un punto de vista humanista y social sobre los sindicatos y las relaciones obrero patronales (relaciones sociales de producción). Sólo un punto de vista humanista puede garantizar que los distintos factores productivos se coordinen en función del bien supremo que no es otro que el ser humano individual y colectivamente considerado.
sábado, 27 de octubre de 2012
La Corrupción
No importa que sistema económico o político se trate de implantar en un país, ni las buenas intenciones con que se haga, si la corrupción ya ha penetrado todas las esferas de la socie. dad infectándolas iremediablemente, la decadencia es inevitable. tal es la situación actual de México, done la corrupción ha sentado sus reales con efectos dañinos para todos los habitantes de la nación.
Si bien la corrupción no puede desaparecer, si puede ser reducida a niveles controlables y manejables para la propia sociedad. No es un asunto exclusivo del gobierno o las instituciones morales, que por supuesto tienen un papel destacado en el tema, sino de la sociedad en general, que ya sea en la escuela, en el club deportivo, en la casa, en el café, etc. debe actuar en favor de reducir la corrupción.
No es labor sólo de los filósofos, los educadores, los religiosos, los padres de familia, los defensores de los derechos humanos, es trabajo de todos los ciudadanos(as). En el combate contra la corrupción todos deben poner su esfuezo, pues aunque precisamente la corrupción lo impida ver, en ello nos va la vida como sociedad y cultura. El egoísmo, las actitudes sectoriales, parciales, unilaterales, las visiones de corto palzo de corta mira no sirven en la tarea de combarit la corrupción. Se necesita, amplitud de miras, una talante ético, un compromiso con la sociedad, los grupos de pertenencia, la familia y con uno mismo.
La corrupción no son sólo fraudes, sobornos, cohecho, verdades a medias o mentiras, es también el descuido, la apatía, la irresponsabilidad, el egoísmo y la mesquindad, la explotación salvaje de los poderosos del pueblo, el abuso de los puestos públicos y muchas otras cosas más, que suceden cotidianamente en todos los espacios públicos y privados.
Seguir tolerando la corrupción que nos abruma es un auténtico suicidio. Es poner las condiciones a modo para que la propia corrupción se multiplique y se diversifique y con ello se creen condiciones de vida cara vez más intolerables para la gran mayoría, lo que tarde o temprano desembocará en descontento, desorden social, violencia, muerte. ¿Lo entenderán nuestros políticos, empresarios, líderes sindicales y sus complices conscientes o inconscientes que de muy diversas formas usan y abusan del poder no siempre legitimamente ganado? Por cierto que la apatía ciudadana es también una manifestación de corrupción que se expresa en exceso de tolerancia y pasividad, frente a los abusos de los que acaparan el poder y la riqueza. Así que quienes se retraen y se marginan voluntariamente, creyendo que no viendo la realidad esta desaparece y pensando que eso los libra de la corrupción se equivocan, pues esas sólo son otras formas que asume la misma.
México, los mexicanos necesitan hacer un pacto social anticorrupción; es un paso indispensable para salir de la situación en la que nos encontramos hundidos. Transparentar la vida económica, política, educativa; su gestión, sus métodos, procedimientos, resultados sean buenos, regulares o malos son tareas indispensables y urgentes. La trasnparencia es un requisito irrenunciable para combatir efectivamente la corrupción. ¿Tenemos la conciencia y la voluntad para dar el paso adelante?
Si bien la corrupción no puede desaparecer, si puede ser reducida a niveles controlables y manejables para la propia sociedad. No es un asunto exclusivo del gobierno o las instituciones morales, que por supuesto tienen un papel destacado en el tema, sino de la sociedad en general, que ya sea en la escuela, en el club deportivo, en la casa, en el café, etc. debe actuar en favor de reducir la corrupción.
No es labor sólo de los filósofos, los educadores, los religiosos, los padres de familia, los defensores de los derechos humanos, es trabajo de todos los ciudadanos(as). En el combate contra la corrupción todos deben poner su esfuezo, pues aunque precisamente la corrupción lo impida ver, en ello nos va la vida como sociedad y cultura. El egoísmo, las actitudes sectoriales, parciales, unilaterales, las visiones de corto palzo de corta mira no sirven en la tarea de combarit la corrupción. Se necesita, amplitud de miras, una talante ético, un compromiso con la sociedad, los grupos de pertenencia, la familia y con uno mismo.
La corrupción no son sólo fraudes, sobornos, cohecho, verdades a medias o mentiras, es también el descuido, la apatía, la irresponsabilidad, el egoísmo y la mesquindad, la explotación salvaje de los poderosos del pueblo, el abuso de los puestos públicos y muchas otras cosas más, que suceden cotidianamente en todos los espacios públicos y privados.
Seguir tolerando la corrupción que nos abruma es un auténtico suicidio. Es poner las condiciones a modo para que la propia corrupción se multiplique y se diversifique y con ello se creen condiciones de vida cara vez más intolerables para la gran mayoría, lo que tarde o temprano desembocará en descontento, desorden social, violencia, muerte. ¿Lo entenderán nuestros políticos, empresarios, líderes sindicales y sus complices conscientes o inconscientes que de muy diversas formas usan y abusan del poder no siempre legitimamente ganado? Por cierto que la apatía ciudadana es también una manifestación de corrupción que se expresa en exceso de tolerancia y pasividad, frente a los abusos de los que acaparan el poder y la riqueza. Así que quienes se retraen y se marginan voluntariamente, creyendo que no viendo la realidad esta desaparece y pensando que eso los libra de la corrupción se equivocan, pues esas sólo son otras formas que asume la misma.
México, los mexicanos necesitan hacer un pacto social anticorrupción; es un paso indispensable para salir de la situación en la que nos encontramos hundidos. Transparentar la vida económica, política, educativa; su gestión, sus métodos, procedimientos, resultados sean buenos, regulares o malos son tareas indispensables y urgentes. La trasnparencia es un requisito irrenunciable para combatir efectivamente la corrupción. ¿Tenemos la conciencia y la voluntad para dar el paso adelante?
viernes, 19 de octubre de 2012
¿Para qué las giras presidenciales, Sr. peña Nieto?
La gira que acaba de realizar el presidente electo de México, Enrique Peña Nieto, por cuatro países europeos, con el fin de promover la inversión extranjera en México, no hace sino reproducir lo que viene sucediendo desde el siglo XIX en nuestro país. La idea del todo idílica y fanatasiosa de que los europeos y norteamericanos nos vana sacar del subdesarrollo y nos van a convertir en una nación del primer mundo. Por el otro lado se reafirma también la idea de que no contamos con los empresarios e inversionistas capaces para sacar adelante al país. Es sin duda la persistencia de una mentalidad colonizada que aun persiste en las élites nacionales. El mexicano no está dotado ni de las aptitudes, ni los conocimientos ni las habilidades para construir una nación fuerte, libre, justa y civilizada, por lo que hay que seguir acudiendo al expediente de que los extranjeros vengan a hace por nosotros lo que pensamos no podemos. En lugar de ir a promover a las empresas mexicanas y abrir mercados para ellas, vamos a suplicar que vengan ellos a invertir en nuestro país, en condiciones vergonzosas del más rastrero entreguismo. Y para colmo de males se sigue insistiendo en que uno de los principales atractivos para las empresas extranjeras y trasnacionales es la mano de obra barata y la exenciones de impuestos que llegan a lo absurdo. Ciertamente bajo esos criterios no es posible sacar a México de la situación en que se encuentra, pues las facilidades y comodidades que se dan a las empresas extranjeras no tienden sino a perpetuar el estado de dependencia y subdesarrollo que se dice querer terminar. Lo que México necesita es una clase empresarial profesional y moderna, y comprometida con el país y sus ciudadanos. No se requiere más de un empresariado que se parece más a un señor feudal que a un empresario moderno. No se requiere de una dictadura del empresariado, sino un empresariado democrático con sentido social y nacionalista. Y se necesitan estadistas que entiendan que no están al servicio del gran empresariado sino de todo México y que el interés de ese gran empresariado no es el de todos los mexicanos, y por tanto, sus intereses legítimos deben se armonizados con los de los empleados, los obreros, los campesinos, los profesionistas independientes, las amas de casa, los subempleados, los burócratas, etc.
Ciertamente no es deseable ni positivo seguir con un modelo socioeconómico y cultural que no hace sino reproducir y perpetuar la situación de subdesarrollo nacional, y en ese sentido, las giras presidenciales deben ir enfocadas no a atraer capital sino a promover a las empresas y productos de fabricación nacional en el extranjero.
Ciertamente no es deseable ni positivo seguir con un modelo socioeconómico y cultural que no hace sino reproducir y perpetuar la situación de subdesarrollo nacional, y en ese sentido, las giras presidenciales deben ir enfocadas no a atraer capital sino a promover a las empresas y productos de fabricación nacional en el extranjero.
jueves, 11 de octubre de 2012
La contradicción entre mayor esperanza de vida y más corta vida laboral activa.
No se si no lo pueden ver, o no lo quieren mirar, pero una de las tendencias más peligrosas del capitalismo actual es la contradicción entre una mayor esperanza de vida y una vida laboral más corta, a la que se le están tratando de quitar prestaciones, como la seguridad social, y se le están tratando de disminuir salarios. Cada vez es más frecuente ver que a personas de más de 45 años ya no se les quiere contratar en las grandes empresas de todo tipo, igual así sucede en los gobiernos. Mientras que el aumento de esperanza de vida ha aumentado a casi los 80 años de vida, alrededor de 77 años para ser más cercanos a la realidad. De continuar esta tendencia, nos encontraremos que una proporción muy grande de la población se verá obligada al autoempleo, subempleo o el desempleo abierto. Que muchos tendrán que recurrir a la economía informal para poder sobrevivir por más de 35 años de sus vidas. No es para nada un panorama alentador, y ciertamente debe ser una preocupación muy seria para la sociedad occidental. Las posibilidades de un colapso son cada vez mayores y de darse éste, la revuelta social, la violencia y el caos aparecerán irremediablemente.
Hoy muchos gobiernos se preocupan por los jóvenes y lo hacen con toda razón y justicia, pero al hacerlo descuidan a quienes ya se encuentran en la etapa de la madurez o de la vejez. Y ellos también necesitan del empleo, del sueldo y la seguridad social, no sólo de una raquítica pensión y la limitada ayuda del gobierno.
El Estado debe volver sus ojos a esta grave problemática, que de una manera u otra se manifiesta en todos los países del mal llamado mundo libre u occidental. Hay que buscar los mecanismos que permitan invertir ala contradicción entre mayor esperanza de vida y menor vida laboral activa. Aquí nos va la vida como civilización. No es un asunto sencillamente de buenos sentimientos e intenciones, sino un problema grave y muy real que requiere de atención urgente. El estado no pude hacerse el desentendido, la sociedad misma no puede fingir no ver lo que está pasando. Un mínimo de humanidad llama a atender este urgente problema, máxime porque nuestras sociedades están envejeciendo rápidamente. Hoy tenemos en muchos países una enorme mayoría de jóvenes, pero al paso de unos cuantos años, ellos serán gente madura y unos pocos más, ancianos. Y sus vidas y salud y bienestar debe estar protegida por el Estado y la sociedad. Ninguna sociedad se pude dar el lujo de abandonar a sus ciudadanos, máxime cuando ya han acumulado conocimientos y experiencia, y han adquirido sabiduría, cosa de la que los jóvenes carecen, como lo vemos todos los días, por ejemplo en el ámbito político, con muchachos inexpertos a quienes se les delegan posiciones de gobierno. tal vez todavía haya la oportunidad de revertir este perverso proceso social contradictorio y salvar a nuestras sociedades de la autodestrucción.
Hoy muchos gobiernos se preocupan por los jóvenes y lo hacen con toda razón y justicia, pero al hacerlo descuidan a quienes ya se encuentran en la etapa de la madurez o de la vejez. Y ellos también necesitan del empleo, del sueldo y la seguridad social, no sólo de una raquítica pensión y la limitada ayuda del gobierno.
El Estado debe volver sus ojos a esta grave problemática, que de una manera u otra se manifiesta en todos los países del mal llamado mundo libre u occidental. Hay que buscar los mecanismos que permitan invertir ala contradicción entre mayor esperanza de vida y menor vida laboral activa. Aquí nos va la vida como civilización. No es un asunto sencillamente de buenos sentimientos e intenciones, sino un problema grave y muy real que requiere de atención urgente. El estado no pude hacerse el desentendido, la sociedad misma no puede fingir no ver lo que está pasando. Un mínimo de humanidad llama a atender este urgente problema, máxime porque nuestras sociedades están envejeciendo rápidamente. Hoy tenemos en muchos países una enorme mayoría de jóvenes, pero al paso de unos cuantos años, ellos serán gente madura y unos pocos más, ancianos. Y sus vidas y salud y bienestar debe estar protegida por el Estado y la sociedad. Ninguna sociedad se pude dar el lujo de abandonar a sus ciudadanos, máxime cuando ya han acumulado conocimientos y experiencia, y han adquirido sabiduría, cosa de la que los jóvenes carecen, como lo vemos todos los días, por ejemplo en el ámbito político, con muchachos inexpertos a quienes se les delegan posiciones de gobierno. tal vez todavía haya la oportunidad de revertir este perverso proceso social contradictorio y salvar a nuestras sociedades de la autodestrucción.
domingo, 7 de octubre de 2012
Calidad de la educación
Cuando se habla del tema dela educación, se dice que ésta debe ser laica, gratuita, generalizada y de calidad. Cada uno de sos puntos genera mucha polémica, pero tal ves el más espinozo de ellos sea el de la calidad, que tiene que ver con los fines de la educación y los contenidos de la misma. En este reubro se habla poco y se dialoga menos. Y sinembargo es el más importante, pues tiene que responder a la pregunta de para qué educamos, ¿para el mercado laboral? ¿para crear empresarios o dóciles empleados? ¿para crear brurócratas? para hacer individuos libres y pensantes, con inciativa y principios morales? ¿para hacer súbditos o ciudadanos? ¿para qué?
Esas son sólo algunas de las muchas preguntas que el sistema educativo debe responder en sus distintos niveles y vertientes. En el fondo de la cuestión de la calidad, no sólo están las cuestiones de la preparación académica de los maestros y docentes, o la calidad de las infraestructura escolar, o el equipamiento de las escuelas, está, sobre todo, la concepción que tenemos de los seres humanos que se formarán en las aulas, talleres y laboratorios. ¿Qué clase de seres humanos quermos formar en las generaciones de niños y jóvenes? ¿hombres de paz o de guerra? ¿nacionalistas o desnacionalizados? ¿comprometidos y solidarios o apáticos y egoístas?
Estas preguntas siguen sin responderse por las autoridades educativas, los profesores, los padres de familia y los propios alumnos. Y son preguntas vitales para el presente y futuro del país en conjunto y de cada uno de las personas que pasarán por las aulas, desde el kinder y la preprimaria hasta la universidad. Preguntas duras a las que no se puede sguir eludiendo por corrupción, apatía, desden, etc.
Son preguntas para todos los mexicanos, para el campesino, el obrero, el empleado, la ama de casa, el micro o pequeño empresario, el profesionista independiente, el gran empresario, el legislador y el gobernante, para todos. No es un asunto exclusivo de las autoridades educativas, el sindicato, o los maestros contratados por hora. Nos incumbe a todos, y de las respuestas que demos o dejemos de dar, dependerá la clase de nación, sociedad y cultura que seamos, tanto como de personas, de hombres y mujeres.
La calidad de la educación nos atañe a todos y a nuestro juicio lo que ésta debe buscar no sólo es generar emprearios, burócratas, empleados, obreros, etc. sino mejores seres humanos, es decir, gente solidaria, comprometida, proactiva, pensante y responsable de su país, su familia y su persona.
Esas son sólo algunas de las muchas preguntas que el sistema educativo debe responder en sus distintos niveles y vertientes. En el fondo de la cuestión de la calidad, no sólo están las cuestiones de la preparación académica de los maestros y docentes, o la calidad de las infraestructura escolar, o el equipamiento de las escuelas, está, sobre todo, la concepción que tenemos de los seres humanos que se formarán en las aulas, talleres y laboratorios. ¿Qué clase de seres humanos quermos formar en las generaciones de niños y jóvenes? ¿hombres de paz o de guerra? ¿nacionalistas o desnacionalizados? ¿comprometidos y solidarios o apáticos y egoístas?
Estas preguntas siguen sin responderse por las autoridades educativas, los profesores, los padres de familia y los propios alumnos. Y son preguntas vitales para el presente y futuro del país en conjunto y de cada uno de las personas que pasarán por las aulas, desde el kinder y la preprimaria hasta la universidad. Preguntas duras a las que no se puede sguir eludiendo por corrupción, apatía, desden, etc.
Son preguntas para todos los mexicanos, para el campesino, el obrero, el empleado, la ama de casa, el micro o pequeño empresario, el profesionista independiente, el gran empresario, el legislador y el gobernante, para todos. No es un asunto exclusivo de las autoridades educativas, el sindicato, o los maestros contratados por hora. Nos incumbe a todos, y de las respuestas que demos o dejemos de dar, dependerá la clase de nación, sociedad y cultura que seamos, tanto como de personas, de hombres y mujeres.
La calidad de la educación nos atañe a todos y a nuestro juicio lo que ésta debe buscar no sólo es generar emprearios, burócratas, empleados, obreros, etc. sino mejores seres humanos, es decir, gente solidaria, comprometida, proactiva, pensante y responsable de su país, su familia y su persona.
lunes, 1 de octubre de 2012
El trabajo peiodístico y sus presiones
Los recientes despidos que ha habido en los medios de comunicación elecrónica, radio y televisión, o amagos como los que sufrió Crmen Aristegui, nos obligan a distinguir que no son lo mismo los periodistas que los medios de comunicción para los que trabajan. Esta distinción es importante pues los periodistas no sólo se ven sujetos a las presiones del gobierno, los delincuentes, los partidos políticos, los sectores empresariales o los movimientos sociales, sino también a las presiones de los directivos de las empresas para las cuales trabajan. Y esas empresas están mucho más preocupadas en seguir manteniendo sus concesiones que en defender la libertad de prensa e información. Sin duda el régimene de concesiones es una arma de presión del gobierno sobre los medios electrónicos, que acaba reflejándose en el trabajo del periodista. De tal manera que el trabajo informativo en una régimen de economía de mercado, lease capitalista, está sujeto a las presiones del mercado laboral, los raitings de audiencia (popularidad) y los intereses de gobernantes en turno y empresarios del ramo. En un ambiente así, el trabajo periodístico, tan importante, para una sociedad abierta y libre se ve altamente constreñido, lo que impide que la verdad pueda ser expresada sin cortapisas. Es entonces neceasario un cambio de régimen plítico y legal que cree un espacio de libertad que garantice el derecho a la información, el derecho a investigar, y a difundir los reultados de la investigación periodística sin el obstáculo de las leyes manipuladas por la autoridad gubernamentales o el empresariado y sus intereses mercantiles. El trabajo, el acceso a ala información; la vida y la salud del periodista y sus familias debe estar garantizado por el Estado.
Reforma laboral a la medida de los inetreses priístas
Al más viejo estilo priísta, la Cámara de Diputados aprobóa ayer, con el apoyo del tibio PAN, la refoma laboral envaida por el presidente Felipe Claderón. Una reforma que fue modificada de acuerdo a los intereses que se cobijan bajo el manto partidista tricolor y que, por lo tanto, dejó intocados a los sindicatos afliados a las grandes centrales obreras. la reforma dejó del ladotodo lo que pudera atentar contra el statu quo tal como se concibe en el PRI. Hay quienes dicen que se trata de un primer fracaso de Enrique Peña Nieto, pero muy por el contrario es su primer gran éxito. El viejo estilo de gobernar del tricolor ha regresado por sus fueros y el aplauso de los grandes sindicatos que tenen ya garantizados 6 años más de sobrevivencia. Los afectados son sin duda los trabajadores y las organizaciones sindicales que están fuera del cobijo oficialista. Quienes trabajan para la empresa privada si que ven rducidas sus expectativas de trabajo seguro y bien remunerado. Han quedado a expensas del capricho burgués y su ya conocida mesquindad. la nseguridad, la incertidumbre, el desamparo serán en adelante la norma para el trabajador mexicano. Y esto seguirá así mientras los mexicanos sigan soñando con la fantasía de ser como los Estados Unidos, Canadá o Europa, es decir, un país dsarrollado capitalista. Un sueño cada día más difícil de alcanzar y una aspiración cada vez más cuestionable. Si bien todavía falta la revisión y aprobación del Senado, lo más seguro a estas alturas es la aprobación de la reforma tal cual ha sido enviada por la Cámara de Diputados o con mínimas reformas. Aprobada la reforma, que incuye elos contratos temporales, la subcontratación, el pago por horas, la fexibilización de las contrataciones y despidos, las condiciones de trabajo en el país habrán de sufrir una merma notable. Y si a ello le sumamos el enorme ejérccito de reserva laboral con que cuenta el país, la caída de los salarios es inevitable, y con ella el empobrecimiento de más familias mexicanas. El panorama se vislumbra bastante pesimista para los años por venir.
En cuanto al apoyo del PAN al partido tricolor, queda demostrado una vez más que el PAN no duda en traicionarse a sí mismo y a México con tal de quedar bien con los nuevos gobernantes. El PAN es un parido sin dignidad ni honor, sin valores ni principos, sus hechos así lo demuestran, para desgracia de México.
En cuanto al apoyo del PAN al partido tricolor, queda demostrado una vez más que el PAN no duda en traicionarse a sí mismo y a México con tal de quedar bien con los nuevos gobernantes. El PAN es un parido sin dignidad ni honor, sin valores ni principos, sus hechos así lo demuestran, para desgracia de México.
jueves, 27 de septiembre de 2012
De hoteles flotantes,televisoras y reformas laborales
Apoco más de un mes para que Felipe Calderón entregue la presidencia de la República y pese a la campaña mediática que se lleva a cabo para resaltar los logros de su administración, tres eventos empañan la ya de por si dañada imagen de Don Felipe: el asunto de los hoteles flotantes encargados por Pemex a dos astilleros gallegos; el asunto Televisa, en Nicaragua y; la reforma a la ley laboral.
En los tres casos resalta la opacidad y las componendas para ocultar la verdad y las verdaderas intenciones. En el caso de Pemex ni la presidencia de la República, ni la Sectretaría de Energía, ni Petróleos Mexicanos, incluyendo su poderosos sindicato han hecho pronunciamiento alguno; tampoco lo ha hecho el gobierno gallego, lo que hace sin duda suponer que hay actos de corrupción muy graves en esa operación financiera. En el caso de Televisa en la hermana República de Nicaragua, pese a que la empresa televisora niega la propiedad de las camionetas y que los 18 detenidos sean empleados suyos, hay muchas dudas respecto a la veracidad de tal declaración. Por lo menos dos de los detenidos si eran empleados de la televisora y hasta donde se sabe los registros de propiedad señalan que las camionetas si son propiedad de Televisa, al igual que el equipo que contienen. Finalmente, en el caso de la ley laboral, su tinte neoliberal está más que claro y apunta a beneficiar a la clase empresarial en detrimento del trabajador. Las supuestas virtudes de la ley, lejos de fortalecer el empleo y mejorar el salario apuntan a su debilitamiento, así como a favorecer la explotación del trabajador, dejando a este último desprotegido y desamparado frente al capital.
Son tre eventos, que muesran el rostro de la impunidad, la corrupción, la displicencia del gobierno de Felipe Calderón, así como su buena disposición a plegarse a los intereses y dictados del FMI, el Banco Mundial, la OCDE y demás organismo defensores de la oligarquía mundial y el capital. También nos muestran a un gobierno que cedió de manera abyecta a los intereses de las televisoras, especialmente Televisa, cuya pobidad ha quedado mucho muy en duda. Y ni que decir de Pemex, una empresa que se ha significado por su corrupción, especialmente en los últimos sexenios.
Así que Felipe Calderón sigue sumando puntos negativos que oscurecen aún más su muy cuestionada administración. Si uno había creído ver en el gobierno salinista la máxima expresión de la corrupción y el entreguismo a los intereses extranjeros, la administración de Calderón lo ha superado con creces sin duda alguna. Una lástima, pues muchos tuvieron esperanzas en que los gobiernos panistas darían un giro positivo al país, administrando a la nación con honradez, patriotismo, y buen juicio, lo que en realidad no sucedió, especialmente en los últimos 6 años.
En los tres casos resalta la opacidad y las componendas para ocultar la verdad y las verdaderas intenciones. En el caso de Pemex ni la presidencia de la República, ni la Sectretaría de Energía, ni Petróleos Mexicanos, incluyendo su poderosos sindicato han hecho pronunciamiento alguno; tampoco lo ha hecho el gobierno gallego, lo que hace sin duda suponer que hay actos de corrupción muy graves en esa operación financiera. En el caso de Televisa en la hermana República de Nicaragua, pese a que la empresa televisora niega la propiedad de las camionetas y que los 18 detenidos sean empleados suyos, hay muchas dudas respecto a la veracidad de tal declaración. Por lo menos dos de los detenidos si eran empleados de la televisora y hasta donde se sabe los registros de propiedad señalan que las camionetas si son propiedad de Televisa, al igual que el equipo que contienen. Finalmente, en el caso de la ley laboral, su tinte neoliberal está más que claro y apunta a beneficiar a la clase empresarial en detrimento del trabajador. Las supuestas virtudes de la ley, lejos de fortalecer el empleo y mejorar el salario apuntan a su debilitamiento, así como a favorecer la explotación del trabajador, dejando a este último desprotegido y desamparado frente al capital.
Son tre eventos, que muesran el rostro de la impunidad, la corrupción, la displicencia del gobierno de Felipe Calderón, así como su buena disposición a plegarse a los intereses y dictados del FMI, el Banco Mundial, la OCDE y demás organismo defensores de la oligarquía mundial y el capital. También nos muestran a un gobierno que cedió de manera abyecta a los intereses de las televisoras, especialmente Televisa, cuya pobidad ha quedado mucho muy en duda. Y ni que decir de Pemex, una empresa que se ha significado por su corrupción, especialmente en los últimos sexenios.
Así que Felipe Calderón sigue sumando puntos negativos que oscurecen aún más su muy cuestionada administración. Si uno había creído ver en el gobierno salinista la máxima expresión de la corrupción y el entreguismo a los intereses extranjeros, la administración de Calderón lo ha superado con creces sin duda alguna. Una lástima, pues muchos tuvieron esperanzas en que los gobiernos panistas darían un giro positivo al país, administrando a la nación con honradez, patriotismo, y buen juicio, lo que en realidad no sucedió, especialmente en los últimos 6 años.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
La gira de Enrique peña Nieto por América Latina
La gira que realiza el presidente electo de México, Enrique Peña Nieto, a países de centro y sudamérica es por demás interesante. En el se ven los primeros signos de lo que puede ser su política exterior. Una política enfocada a recuperar lo que en los últimos 4 sexenios se dejó en el olvido: América latina. Enrique Peña Nieto eligió a Guatemala, Colombia, Brasil y Argentina, cuartos países claves para México. El primero, Guatemala, por ser nuestro vecino del sur, con quien nos unen fuertes lazos socioculturales y también severos problemas que nos afectan negativamente a ambas naciones. En segundo lugar Colombia país hermano que ha atravesado por problemas de delincuencia organizada y narcotráfico prácticamente iguales a los que hoy sufrimos en México. Brasil, país con el que competimos por ele liderazgo latinoamericano y cuya fortalecida economía y desarrollo industrial y tecnológico supone muchas oportunidades para los empresarios mexicanos tanto para inversiones mexicanas allá, como inversiones brasileñas en nuestro territorio, y posibles coinversiones y cooperación a niveles de industria petrolera, intercambio de bienes y servicios y desarrollo tecnológico. Después Argentina, que es sin duda, junto con México y Brasil la tercer potencia económica del subcontinente y con la que hay que destrabar algunos impedimentos que dificultan el intercambio comercial. la gira terminará con la visita a Chile y Perú en dónde seguramente el presidente electo mexicano hará énfasis en incrementar las relaciones comerciales, especialmente con Perú que es uno de los países de mayor crecimiento de Sudamérica actualmente.
La gira de Enrique Peña Nieto no es producto de la casualidad o del capricho, sino que obedece a una lógica de acercamiento a las naciones hermanas de América Latina, con el fin de estrechar lazos de amistad y vitalizar las relaciones comerciales y políticas entre las naciones del área.
Es una buena señal sobe lo que eventualmente será la política exterior mexicana en el nuevo sexenio y que, como decíamos al principio, recuperar lo que los últimos 4 presidentes olvidaron premeditadamente en aras de vincularnos a Estados Unidos, creyendo que tal vinculación, olvidando los profundos lazos históricos que nos unen con el subcontinente, nos beneficiaría y nos convertiría en una nación desarrollada del primer mundo. Cosa que evidentemente no ha sucedido. El espacio "natural" de México no es norteamerica, sino América Latina. Lo que no significa caer en el mismo error pero ahora con Canadá y los Estados Unidos, pero sí buscar un mayor equilibrio en nuestras relaciones políticas, culturales y comerciales con las naciones del continente entero.
La gira de Enrique Peña Nieto no es producto de la casualidad o del capricho, sino que obedece a una lógica de acercamiento a las naciones hermanas de América Latina, con el fin de estrechar lazos de amistad y vitalizar las relaciones comerciales y políticas entre las naciones del área.
Es una buena señal sobe lo que eventualmente será la política exterior mexicana en el nuevo sexenio y que, como decíamos al principio, recuperar lo que los últimos 4 presidentes olvidaron premeditadamente en aras de vincularnos a Estados Unidos, creyendo que tal vinculación, olvidando los profundos lazos históricos que nos unen con el subcontinente, nos beneficiaría y nos convertiría en una nación desarrollada del primer mundo. Cosa que evidentemente no ha sucedido. El espacio "natural" de México no es norteamerica, sino América Latina. Lo que no significa caer en el mismo error pero ahora con Canadá y los Estados Unidos, pero sí buscar un mayor equilibrio en nuestras relaciones políticas, culturales y comerciales con las naciones del continente entero.
domingo, 9 de septiembre de 2012
El fin de un ciclo en la vida
Para Mariel
En esta ocación no hablaré de política ni cosa que se le parezca, el tema como vieron por el título es otro. Tiene que ver con el fin de un ciclo en la biografía personal. En éste último caso, significa el término de un periódo de nuestras vidas o el final de la vida, es decir, la muerte . Cuando se trata de un periódo, ese final, sólo significa que algo nuevo comenzará. No necesariamente mejor, pero tampoco obligadamente peor. Sí un cambio en nuestros proyectos, metas y objetivos qu se acabará reflejando de alguna manera en nuestra manera de vivir. A veces los cambios son producto de nuestra propia voluntad de evolucionar, de hacer algo nuevo y diferente, pero también, a veces, son resultado de las circunstancias externas que nos obligan a cambiar. Y cuando esto sucede, algo se queda atrás, así como cosas nuevas llegan a nosotros. Es muy difícl desprenderse de las personas, cosas, lugares, situaciones que nos vemos en la necesidad de dejar atrás, requiere mucha entereza las más de las veces. Hay dolor y sufrimiento, hay pena y resistencia, pero hay que hacerlo para poder sobrevivir. Desafortunadamente pocas veces la vida nos da las armas para dar los pasos necesarios para cambiar, por ejemplo, en el caso de la muerte, nuestra sociedad tiende a ignorarla y a negarla, a verla como algo negativo que se contrapone con la vida. Pero no hay tal cosa, la muerte es tan natural como la vida misma hay que aceptar ese hecho, tan difícil de aceptar para la sociedad occidental. Nuestros indígenas prehispánicos entendían mucho mejor el fenómeno de la muerte y la aceptaban, como lo que es, algo natural y normal, parte de la vida misma. Pero cuando el fin de un ciclo no está relacionado con la muerte biológica, sino con una situación personal o psicosocial, a veces es fin de ciclo no es sino la posibilidad de renovación y hasta eventualmente, en tal vez más casos de los que nos imaginamos, de la probabilidad de que lo que se tuvo que dejar atrás en un momento dado, reaparezca renovado, con una nueva vitalidad y vigencia. Esto suele suceder en las relaciones personales y sociales muy frecuentemente. De ahí entonces que un supuesto adiós, pueda ser más bien un hasta luego, un hasta pronto.Las puertas queda abiertas para el gozoso reencuentro.
Cuando un ciclo llega a su fin, entonces no queda sino ver hacia adelante, con la esperanza de que lo nuevo traerá sus alegrías y sus penas, sus motivos de felicidad y celebración, así como sus preocupaciones, sus disgustos y trsitezas. Pero, lo mportante es ser capaces de encarar las nuevas condiciones con optimismo y diría hasta con cierta cuiosidad tal como la que tienen los niños ante el mundo que poco a poco van descubriendo. Aun en la madurez o la tercera edad, podemos seguir maravillandonos del mundo en que vivimos, aun en estas etapas de la vida podemos dejarnos sorprender por el amor, la belleza, la inteligencia, que radican en todo cuanto existe. El final de cada ciclo es de alguna manera una forma de morir, aunque a veces la felicidad y la euforia no no nos permitan verlo, pero también es una forma de nacer y volver a vivir, de seguir existiendo. Ante la llegada de un nuevo ciclo, o la renovación de otro ciclo por el que anteriormente ya trasnsitamos, tengamos una actitud esperanzada y dejémonos encantar por la magia de las múltiples posibilidades que se nos abren ante nuestra mirada.
En esta ocación no hablaré de política ni cosa que se le parezca, el tema como vieron por el título es otro. Tiene que ver con el fin de un ciclo en la biografía personal. En éste último caso, significa el término de un periódo de nuestras vidas o el final de la vida, es decir, la muerte . Cuando se trata de un periódo, ese final, sólo significa que algo nuevo comenzará. No necesariamente mejor, pero tampoco obligadamente peor. Sí un cambio en nuestros proyectos, metas y objetivos qu se acabará reflejando de alguna manera en nuestra manera de vivir. A veces los cambios son producto de nuestra propia voluntad de evolucionar, de hacer algo nuevo y diferente, pero también, a veces, son resultado de las circunstancias externas que nos obligan a cambiar. Y cuando esto sucede, algo se queda atrás, así como cosas nuevas llegan a nosotros. Es muy difícl desprenderse de las personas, cosas, lugares, situaciones que nos vemos en la necesidad de dejar atrás, requiere mucha entereza las más de las veces. Hay dolor y sufrimiento, hay pena y resistencia, pero hay que hacerlo para poder sobrevivir. Desafortunadamente pocas veces la vida nos da las armas para dar los pasos necesarios para cambiar, por ejemplo, en el caso de la muerte, nuestra sociedad tiende a ignorarla y a negarla, a verla como algo negativo que se contrapone con la vida. Pero no hay tal cosa, la muerte es tan natural como la vida misma hay que aceptar ese hecho, tan difícil de aceptar para la sociedad occidental. Nuestros indígenas prehispánicos entendían mucho mejor el fenómeno de la muerte y la aceptaban, como lo que es, algo natural y normal, parte de la vida misma. Pero cuando el fin de un ciclo no está relacionado con la muerte biológica, sino con una situación personal o psicosocial, a veces es fin de ciclo no es sino la posibilidad de renovación y hasta eventualmente, en tal vez más casos de los que nos imaginamos, de la probabilidad de que lo que se tuvo que dejar atrás en un momento dado, reaparezca renovado, con una nueva vitalidad y vigencia. Esto suele suceder en las relaciones personales y sociales muy frecuentemente. De ahí entonces que un supuesto adiós, pueda ser más bien un hasta luego, un hasta pronto.Las puertas queda abiertas para el gozoso reencuentro.
Cuando un ciclo llega a su fin, entonces no queda sino ver hacia adelante, con la esperanza de que lo nuevo traerá sus alegrías y sus penas, sus motivos de felicidad y celebración, así como sus preocupaciones, sus disgustos y trsitezas. Pero, lo mportante es ser capaces de encarar las nuevas condiciones con optimismo y diría hasta con cierta cuiosidad tal como la que tienen los niños ante el mundo que poco a poco van descubriendo. Aun en la madurez o la tercera edad, podemos seguir maravillandonos del mundo en que vivimos, aun en estas etapas de la vida podemos dejarnos sorprender por el amor, la belleza, la inteligencia, que radican en todo cuanto existe. El final de cada ciclo es de alguna manera una forma de morir, aunque a veces la felicidad y la euforia no no nos permitan verlo, pero también es una forma de nacer y volver a vivir, de seguir existiendo. Ante la llegada de un nuevo ciclo, o la renovación de otro ciclo por el que anteriormente ya trasnsitamos, tengamos una actitud esperanzada y dejémonos encantar por la magia de las múltiples posibilidades que se nos abren ante nuestra mirada.
lunes, 3 de septiembre de 2012
Proyecto de reforma laboral de Felipe Claderón
El proyecto de reforma laboral presentada por Felipe Calderón presentado hace unos días al Congreso de la Unión, como era de esperarse se corresponde con las políticas que en la materia a impulsado el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), la Organización Mundial de Comercio (OCDE), y en general la oligarquía mundial. Se trata de medidas que apuntan a "flexibilizar" el trabajo de acuerdo a los intereses de esa oligarquía, dueña del capital internacional globalizado. Se trata de "transparentar" a los sindicatos, reducir su poder de resistencia y negociación, eliminar prestaciones, y dejar al trabajador indefenso frente a los dictados del capital. Se propone el trabajo pagado por horas, legalizar la subcontratación, los contratos temporales, facilita los despidos e impulsa la figura de las "multihabilidades". En caso de los salarios caídos, establece un límite de 12 meses para su pago en casos de huelga o conflictos laborales. Finalmente propone la limitación del derecho de huelga. Se trata entonces, de beneficiar al capital por encima y en contra de los intereses de los trabajadores.
Con este tipo de medidas neoliberales se pretende eficientar el trabajo y aumentar su productividad a decir de la tecnocrácia que sostiene este proyecto. Pero se olvida que lo que debe hacerse es mejorar sustancialmente las condiciones de vida del trabajador y sus familias. Que el factor más importante es sin duda el ser humano y que el capital debe depender de este y no al revés como hoy los neoliberales pretenden en México y todo el mundo occidental. No es el hombre el que tiene que servir al dinero y la maquina, sino al revés, el dinero y las maquinas están para servir a los seres humanos, para proporcionarles un mejor nivel y calidad de vida.
De aprobarse semejante proyecto de reforma laboral no sólo estará aumentándose la tasa de explotación del trabajador, como propondrían Marx y Engels, sino se está cerrando un caldo de cultivo para un estallido social. Con las altas tasas de desempleo y subempleo, con los bajos salarios, con la inseguridad del empleo, con el enorme ejército de reserva presionando hacia abajo los salarios y la permanencia en el empleo, las condiciones sociales, económicas y políticas se deterioran peligrosamente. Sí el Estado, copado por el gran capital internacional, avala estas medidas propuestas por Felipe Calderón, que en gran mediad es compartido por el PRI, el PAN, los Verdes y la nueva administración Peñista, se estará avanzado en el camino propuesto por las grandes instituciones internacionales, pero se retrocederá en la vía de crear un país, más justo, equitativo, que pueda vivir en paz y progresar. Ejemplos del fracaso de esas políticas las tenemos en muchos países de América Latina. Los países que han rechazado semejantes programas laborales y económicos, han crecido más que México y han avanzado en términos de justicia social, como el caso de Brasil, hoy convertida en la primera potencia subcontinental. O Uruguay que hoy ofrece los niveles de vida más altos vida de América Latina. México está siguiendo el rumbo que le marcan los organismos internacionales del gran capital, y eso no significa que eso beneficie realmente a nuestra sociedad en general, sino sólo a parte de ella, a una parte muy limitada y pequeña, vinculada a ese gran capital globalizado. Estamos perdiendo autonomía y soberanía en aras de un proyecto económico y laboral que nos vuelve más dependientes de las fluctuaciones económicas internacionales fuera de nuestro control, al tiempo que internamente se debilita nuesra sociedad en todos sentidos. No nos extrañe el aumento del descontento, las protestas, la resistencias, la delincuencia y la violencia.
Con este tipo de medidas neoliberales se pretende eficientar el trabajo y aumentar su productividad a decir de la tecnocrácia que sostiene este proyecto. Pero se olvida que lo que debe hacerse es mejorar sustancialmente las condiciones de vida del trabajador y sus familias. Que el factor más importante es sin duda el ser humano y que el capital debe depender de este y no al revés como hoy los neoliberales pretenden en México y todo el mundo occidental. No es el hombre el que tiene que servir al dinero y la maquina, sino al revés, el dinero y las maquinas están para servir a los seres humanos, para proporcionarles un mejor nivel y calidad de vida.
De aprobarse semejante proyecto de reforma laboral no sólo estará aumentándose la tasa de explotación del trabajador, como propondrían Marx y Engels, sino se está cerrando un caldo de cultivo para un estallido social. Con las altas tasas de desempleo y subempleo, con los bajos salarios, con la inseguridad del empleo, con el enorme ejército de reserva presionando hacia abajo los salarios y la permanencia en el empleo, las condiciones sociales, económicas y políticas se deterioran peligrosamente. Sí el Estado, copado por el gran capital internacional, avala estas medidas propuestas por Felipe Calderón, que en gran mediad es compartido por el PRI, el PAN, los Verdes y la nueva administración Peñista, se estará avanzado en el camino propuesto por las grandes instituciones internacionales, pero se retrocederá en la vía de crear un país, más justo, equitativo, que pueda vivir en paz y progresar. Ejemplos del fracaso de esas políticas las tenemos en muchos países de América Latina. Los países que han rechazado semejantes programas laborales y económicos, han crecido más que México y han avanzado en términos de justicia social, como el caso de Brasil, hoy convertida en la primera potencia subcontinental. O Uruguay que hoy ofrece los niveles de vida más altos vida de América Latina. México está siguiendo el rumbo que le marcan los organismos internacionales del gran capital, y eso no significa que eso beneficie realmente a nuestra sociedad en general, sino sólo a parte de ella, a una parte muy limitada y pequeña, vinculada a ese gran capital globalizado. Estamos perdiendo autonomía y soberanía en aras de un proyecto económico y laboral que nos vuelve más dependientes de las fluctuaciones económicas internacionales fuera de nuestro control, al tiempo que internamente se debilita nuesra sociedad en todos sentidos. No nos extrañe el aumento del descontento, las protestas, la resistencias, la delincuencia y la violencia.
viernes, 31 de agosto de 2012
La muerte de la democracia mexicana
La democracia en México está moribunda. Una vez más el resultado de la elección presidencial deja muchas dudas sobre sus resultados. Igual que sucedió con Carlos Salinas de Gortari, Vicente Fox, Felipe Calderón, queda la impresión en gran parte de la sociedad de que una vez más se recurrió a acciones ilegales para llevar a la presidencia, en este caso, a Enrique Peña Nieto. El fallo del tribunal electoral ha generado mucha inconformidad. Los magistrados han estado muy lejos de la altura de miras que la situación merecía. Más bien parecen una comparsa al servicio del poder oligárquico. La poca esperanza que se tenía en que hicieran un juicio justo, se fueron ayer por la noche al bote de basura, de hecho ya hace varios días que esto sucedió, debido a varias filtraciones de información que se hicieron (¿premeditadamente?) hacia los medios de comunicación en que se adelantaba ya el resultado de su juicio "madre".Queda así la impresión de que tanto el IFE al no investigar a fondo las denuncias que se le hicieron llegar, y el TRIFE al asumir un papel meramente legalista, actuaron por consigna, y no me refiero a la consigna y las presiones que el PRI pudo haber llevado a cabo, sino a la consigna de la oligarquía nacional y trasnacional. Lo que el TRIFE acaba de hacer obedece a la lógica neoliberal y su concepción de la democracia como una mera forma legal sin contenido un (cascarón), cuya única función es legitimizar decisiones tomadas previamente por la propia oligarquía. Enrique Peña Nieto fue y es el candidato de esa oligarquía nacional e internacional, de Televisa y TV Azteca, del grupo Atlacomulco, de gran parte del PRI -su vieja guardia dinosáurica. Un candidato hecho por la televisión y para la televisión, y por lo tanto, muy lejano al pueblo y la ciudadanía, a sus preocupaciones, problemas y necesidades. Lo hecho ayer, no es sino otro paso más en el camino de la imposición del modelo neoliberal y, con ello, el debilitamiento del Estado mexicano y, vale decirlo, la muerte de la democracia en nuestro país. 4 de las últimas 5 elecciones presidenciales han sido puestas en duda, como lo señalábamos en un principio, en todas la autoridades electorales han asumido una postura conservadora favorable al supuesto candidato ganador, al tiempo que descalifican y desprecian a los candidatos opositores, a quienes se acusa de violentos, radicales, antipatriotas, etc. Esto nos dice cuan irracionalmente conservadores son la autoridades de este país y gran parte del pueblo, que se niegan a cualquier cambio, por pequeño que sea, y que según ellos, amenace sus posesiones y privilegios. México hoy está muy lejos de la democracia, de la justicia, del bien común, del progreso, y a nadie se debe culpar sino a los propios mexicanos, que siguen soñando por ser como los otros, como los europeos, o peor aun, como se imaginan que son los europeos o los norteamericanos, porque esa visión idílica es producto de la fantasía, de esa fantasía que se expresa en el dicho popular que reza, más vale malo por conocido que bueno por conocer. Con tal de no perder lo poco o mucho que tenemos, a lo que nos aferramos desesperadamente, aun el futuro es renunciable, y la democracia asesinada.
jueves, 30 de agosto de 2012
La guerra de Calderón ha debilitado a la sociedad
Cuando Felipe Calderón decidió lanzarse a esta guerra abierta y frontal contra el narcotráfico y la delincuencia organizada, nunca calculó, por un lado el grado de incapacidad y corrupción de las fuerzas policiacas federales, estatales y municipales, preventivas y ministeriales. Lo que la llevaría a violar la Constitución, al llamara al frente de batalla al Ejército Méxicano y a la Armada de México.
Tampoco calculó el enorme desgaste que las fuerzas de seguridad sufrirían a lo largo de los pasados 6 años de su gobierno, al grado tal que instituciones tan sólidas y admiradas pomo el Ejército y la Armada sufren de un creciente desprestigio, y muchas veces generan más bien desconfianza, lo que es sin duda muy lamentable. Pero lo peor de todo, en lo que menos pensó Don Felipe, fue en el alto grado de descomposición social a que daría lugar su guerrita. Sí, en efecto, la sociedad mexicana se encuentra en un alto grado de descomposición y el entramado social ha tendido a debilitarse. La desesperanza y la desmoralización han hecho presa a una gran cantidad de conciudadanos, de tal manera que aun la delincuencia común se ha vuelto más violenta y brutal. Pero no sólo ellos, la gran lección que ha dejado Calderón, es la de que los problemas de cualquier tipo y gravedad se arreglan a golpes o balazos, ya sea en el hogar, la oficina, la cancha deportiva o la calle. Y gran parte de la ciudadanía, a todos los niveles sociales, de todas las clases, ha aprendido que el diálogo y la tolerancia pueden muy bien ser sustituídos con por la intolerancia, la violencia, la represión. A Calderón le ha ayudado mucho a generar este clima de agresividad, violencia y sosobra, los medios masivos de comunicación, de manera muy especial la televisión abierta y restringida, que recrea y hace una y otra vez apología de la violencia a través de las series policíacas importadas y las telenovelas de factura nacional. Alguna vez, no hace mucho TV Azteca para acusar al gobierno de no poder controlar la violencia, montaba un supuesto asalto en el metro. Por si no fuera poco, la Iglesia o más bien las Iglesias han demostrado hasta el cansancio la incapacidad para moralizar a la sociedad, por lo que ésta se ha encontrado por demás vulnerable y hasta indefensa frente a los ataques de la propaganda y la publicidad mediática y los programas que la televisión proyecta día con día. De la Iglesia católica como de otras iglesias y sectas han surgido posiciones intransigentes, autoritarias, más bien producto de su miedo y su incapacidad para llevar su mensaje de paz a una sociedad urgida de orientación y guía. Es así que nos encontramos con un deterioro generalizado de las relaciones sociales cuyas consecuencias son impredecibles, pero que ciertamente han puesto a la nación en una posición de debilidad y fragilidad. Felipe Calderón y sus asesores, no se si no pudieron o no quisieron ver esta situación. Si Enrique Peña Nieto, continua con la misma estrategia o alguna muy parecida en la que se privilegie la violencia, difícilmente podrán reconstruirse las relaciones sociales y el daño que se cause puede ser irreversible o habrán de pasar muchos sexenios para que el país pueda vivir en paz, en esa verdadera paz que es mucho más que ausencia de violencia. Como tantos pensadores, intelectuales y humanistas han sostenido a lo largo de la historia, la guerra no trae sino más guerra, más sangre derramada, más muertos, más familias y comunidades destrozadas; más odios, más rencores, más deseos de venganza. Eso Felipe Calderón nunca lo supo, porque nunca quizo escuchar otro discurso que no fuera el suyo propio.
Tampoco calculó el enorme desgaste que las fuerzas de seguridad sufrirían a lo largo de los pasados 6 años de su gobierno, al grado tal que instituciones tan sólidas y admiradas pomo el Ejército y la Armada sufren de un creciente desprestigio, y muchas veces generan más bien desconfianza, lo que es sin duda muy lamentable. Pero lo peor de todo, en lo que menos pensó Don Felipe, fue en el alto grado de descomposición social a que daría lugar su guerrita. Sí, en efecto, la sociedad mexicana se encuentra en un alto grado de descomposición y el entramado social ha tendido a debilitarse. La desesperanza y la desmoralización han hecho presa a una gran cantidad de conciudadanos, de tal manera que aun la delincuencia común se ha vuelto más violenta y brutal. Pero no sólo ellos, la gran lección que ha dejado Calderón, es la de que los problemas de cualquier tipo y gravedad se arreglan a golpes o balazos, ya sea en el hogar, la oficina, la cancha deportiva o la calle. Y gran parte de la ciudadanía, a todos los niveles sociales, de todas las clases, ha aprendido que el diálogo y la tolerancia pueden muy bien ser sustituídos con por la intolerancia, la violencia, la represión. A Calderón le ha ayudado mucho a generar este clima de agresividad, violencia y sosobra, los medios masivos de comunicación, de manera muy especial la televisión abierta y restringida, que recrea y hace una y otra vez apología de la violencia a través de las series policíacas importadas y las telenovelas de factura nacional. Alguna vez, no hace mucho TV Azteca para acusar al gobierno de no poder controlar la violencia, montaba un supuesto asalto en el metro. Por si no fuera poco, la Iglesia o más bien las Iglesias han demostrado hasta el cansancio la incapacidad para moralizar a la sociedad, por lo que ésta se ha encontrado por demás vulnerable y hasta indefensa frente a los ataques de la propaganda y la publicidad mediática y los programas que la televisión proyecta día con día. De la Iglesia católica como de otras iglesias y sectas han surgido posiciones intransigentes, autoritarias, más bien producto de su miedo y su incapacidad para llevar su mensaje de paz a una sociedad urgida de orientación y guía. Es así que nos encontramos con un deterioro generalizado de las relaciones sociales cuyas consecuencias son impredecibles, pero que ciertamente han puesto a la nación en una posición de debilidad y fragilidad. Felipe Calderón y sus asesores, no se si no pudieron o no quisieron ver esta situación. Si Enrique Peña Nieto, continua con la misma estrategia o alguna muy parecida en la que se privilegie la violencia, difícilmente podrán reconstruirse las relaciones sociales y el daño que se cause puede ser irreversible o habrán de pasar muchos sexenios para que el país pueda vivir en paz, en esa verdadera paz que es mucho más que ausencia de violencia. Como tantos pensadores, intelectuales y humanistas han sostenido a lo largo de la historia, la guerra no trae sino más guerra, más sangre derramada, más muertos, más familias y comunidades destrozadas; más odios, más rencores, más deseos de venganza. Eso Felipe Calderón nunca lo supo, porque nunca quizo escuchar otro discurso que no fuera el suyo propio.
miércoles, 29 de agosto de 2012
Vácío de poder
En una ocación anterior nos referimos al enorme periodo de tiempo que media entre la elección presidencial y la toma de posesión del nuevo mandatario de la República. Es un periódo en que obigadamente se crea un vacio de poder. Y en esta ocación ese vacío de poder se ha hecho más que evidente con un aumento de la violencia a lo largo y ancho de todo el país. Ciudades como Torreón, Guadalajara, Monterrey, San Luis Potosí, etc. han sufrido los embates de la delincuencia sin que nadie pueda poner freno a la brutalidad, el derrammiento de sangre y la muerte. Hoy vivimos los peores consecuencias de una manera bastante poco inteligente de afrontar el problema del nacotráfico, la delincuencia organizada y la delincuencia común. Y mientras el presidente Felipe Calderón se ufana de sus supuestos logros y nos atiborra de su propaganda madiática, aun por vía telefónica, invadiendo nuestra privacidad e intimidad, los mexicanos mueren, son heridos, se ven desplazados o desaparecen. Felipe Calderón nos dice que tomó la decisión de afrontar a la delincuencia y al nacotráfico de frente, con toda la fuerza del Estado, pero no nos dice que lo hizo violando la Constitución políca de nuestro Estado, pues indebidamente mando a la fuerzas armadas y a la Marina a hacer labores policiacas. Y lo peor de todo es que los altos mandos militares confundieno sus lealtades obedecieron al presidente, cuando su lealtad principal no es al presidente sino a la Constitución de los Estados Unidos Méxicanos y al pueblo de México. De ahí que no deberá extrañar a nadie el desprestigio creciente de nuestros institutos militares, lo que es una vergüenza para todos los mexicanos. Vale la pena recordar que entre los muchos fracasos del gobierno calderonista está el no haber podido dar un marco legal a la participación de los militares en esa "guerra" emprendida por el propio Felipe Calderón. Así que se ha actuado fuera de la ley, y ese nos es ningún motivo de tranquilidad y conformidad,no se puede combatir al mal haciendo mal.
Por otra parte, es por demás preocupante que la legislatura que temina sus funciones, nunca se haya podido poner de acuerdo para legislar la participación de las fuerzas militares en la lucha contra la delincuencia. La niferencia y la irresponsabilidad de los señores y señoras legisladoras está fuera de toda duda.
Y como decíamos al principio el vació de poder que se crea entre la elección presidencial y la toma de posición ha sido un factor que sumado a los anteriormente mencionados, ha hecho caer al país en una situación que se prevee insostenible a corto plazo. Entrelos cambios que deben legislarse a la brevedad es reducir a no más de dos o tres semanas, este periódo que no ha servido sino para dañar a la patria, por las vías d la corrupción, el saqueo, la impunidad y hoy, por la falta de una cabeza que dirija a la nación, a un debilitamiento de la nación y la destrucción del tejido social.
Por otra parte, es por demás preocupante que la legislatura que temina sus funciones, nunca se haya podido poner de acuerdo para legislar la participación de las fuerzas militares en la lucha contra la delincuencia. La niferencia y la irresponsabilidad de los señores y señoras legisladoras está fuera de toda duda.
Y como decíamos al principio el vació de poder que se crea entre la elección presidencial y la toma de posición ha sido un factor que sumado a los anteriormente mencionados, ha hecho caer al país en una situación que se prevee insostenible a corto plazo. Entrelos cambios que deben legislarse a la brevedad es reducir a no más de dos o tres semanas, este periódo que no ha servido sino para dañar a la patria, por las vías d la corrupción, el saqueo, la impunidad y hoy, por la falta de una cabeza que dirija a la nación, a un debilitamiento de la nación y la destrucción del tejido social.
lunes, 27 de agosto de 2012
Resistir la globalización capitalista, cambiar el mundo
La lectura del libro "La era del globalismo" de Octavio Ianni (Siglo XXI ed.) ayudó a confirmar unaa idea que traía en mente desde hace buen rato, que la lucha contra la globalización, o mejor dicho contra el capitalismo, en esta nueva etapa de globalización, o mundialzación, como otros prefieren decir, no se puede dar sino desde una postura política y social que entienda con claridad qué es, cómo funciona, este capitalismo contemporáneo en etapa de globalización. Y requiere también, una lucha política en los mismos términos; es decir, que si se han de enfrentar empresas multinacionales de alcance mundial esto sólo se puede hacer con luchas sindicales, movimientos sociales de alcance igualmente mundial, lo que significa la comunicación y articulación de sindicatos y movimientos sociales, en distintos países con fines comúnes, primero de resistencia y sobrevivencia y, después de lucha por el poder dominante. No se puede luchar contra la globalización desde el ámbito local, y menos aún desde el aislamiento social o ideológico. De ahí que hay que planetarse una nueva forma de entendimiento de la realidad, con nuevas categorías y conceptos, que permitan describir y explicar esta nueva situación contemporánea. Quienes hoy resisten y se oponen a la globalización tienen que articularse en movimientos de alcance inernacional y vincularse con luchas y momientos que pueden ser afines de manera total o parcial; en los que puede haber puntos en común, metas y objetivos que se puedan compartir y coordinar. Privilegiar las afinidades, respetando las diferencias, consensuar esrategias y metas, todo ello en el marco de una postura moral, humanista democrática y prosocial, pero a la vez viable y práctica. En estos términos, con respeto y tolerancia a las diversas ideologías hay que dejar de lado los dogmatismos y rigideces en que muchas veces caen los movimientos contestarios, que convierten hipótesis, y supuestos o creencias o hasta ilusiones en verdades de fe. Se tiene que ser crítico y autocrítico y flexible partiendo del principio de que la realidad siempre es más compleja que cualquier teoría política económica o sociocultural. No se puede correr el riesgo de caer en las mismas actitudes y comportamientos que sostiene la oligarquía mundial, que quiere imponer un discurso rígido, unilateral, único, en el que no hay opciones posibles más que las que a esa oligarquía le convienen. Millones de pobres, marginados, desplazados, desempleados o subempleados, en todo el planeta, requieren una lucha decidida no sólo para resistir este nuevo orden global, sino para transformar la realidad en algo mucho mejor, para todos, individuos, colectividades, grupos, clases, pueblos, naciones, en fin, la humanidad entera. Por el simple número de habitantes que hay ya en el planeta, por los adelantos científicos y tecnológicos que tenemos, tal vez ya sea imposible no pensar en términos planetarios, pero si es posible pensar en un mundo postcapitalista en el que el afán de lucro, el acaparamiento de propiedades, dinero y poder, a costa de las mayorías, sean los valores predominantes, donde los hombres no estén al servicio del dinero y las maquinas; donde el consumismo no sea la opción para la felicidad y la solución idílica los problemas personales.
Pero insisto, para construir una nueva realidad, hay primer que entender la realidad presente con claridad, sólo así se pueden plantear estartegias de resistencia y lucha viables. Hay que dejar de combatir los efectos dejando intocadas las causas que los provocan. Y no menos importante es tener el valor de confrontar las posturas político ideológicas críticas y alternativas, analizándolas y criticándolas, para hacerlas efectivos instrumentos y herramientas de lucha liberadora. Si no se hace este trabajo crítico, se cae en el peligro de caer en una nueva forma de colonialismo, tan pernicioso como cualquier otro. Me pareceque la verdadera liberación de los pueblos y sociedades, así como de los individuos, no radica en la constitución de determinado modelo sociopolítico, económico o cultural, por liberador que pueda parecer en teoría, sino en construir con la sociedad, colectivamente el modelo que esa sociedad quiere darse a sí misma.
Pero insisto, para construir una nueva realidad, hay primer que entender la realidad presente con claridad, sólo así se pueden plantear estartegias de resistencia y lucha viables. Hay que dejar de combatir los efectos dejando intocadas las causas que los provocan. Y no menos importante es tener el valor de confrontar las posturas político ideológicas críticas y alternativas, analizándolas y criticándolas, para hacerlas efectivos instrumentos y herramientas de lucha liberadora. Si no se hace este trabajo crítico, se cae en el peligro de caer en una nueva forma de colonialismo, tan pernicioso como cualquier otro. Me pareceque la verdadera liberación de los pueblos y sociedades, así como de los individuos, no radica en la constitución de determinado modelo sociopolítico, económico o cultural, por liberador que pueda parecer en teoría, sino en construir con la sociedad, colectivamente el modelo que esa sociedad quiere darse a sí misma.
sábado, 25 de agosto de 2012
Evaluación de la administración de Felipe Claderón II
Las reformas laboral y económica que trató de impulsar Felipe Calderón como muchas otras cosas, se quedaron en el tintero en espera de que Enrique Peña Nieto, su eventual sucesor, las impulse y la nueva legislatura las analice y apruebe. Se trata de dos reformas que no harán otra cosa sino profundizar en el modelo neoliberal que sigue tratándose de implantar a la buena o a la mala.
En el caso de la reforma laboral, sea que se apruebe el proyecto priísta o el panista es la mima cosa, ambos tienden a "flexibilizar la fuerza laboral" lo que significa sin más, seguir quitándole prestaciones a los trabajadores, pagarles lo menos posible, y dejarlos prácticamente desamparados ante los dictados del capital trasnacional y nacional, todo, bajo el supuesto de aumentar la competitividad y la productividad, que dicho en palabras crudas no es sino aumentar la explotación salvaje del trabajador. La reforma también apunta a seguir debilitando a los sindicatos y las organizaciones gremiales, de tal manera que el empresariado pueda disponer del trabajador a su antojo y capricho.
La reforma económica, por su parte, apunta a que sean los trabajadores quienes sigan pagando impuestos y no las grandes empresas nacionales y extranjeras, como tampoco al capital financiero, para el cual México ya es un paraíso fiscal.
Si no hay una férrea defensa de los derechos laborales, dentro y fuera del Congreso, PRI y PAN aprobarán medidas que son del todo dañinas para el pueblo mexicano, no sólo para el obrero y campesino, sino también para los empleados administrativos y de servicios, y para el micro y pequeño empresariado. Pues es a ellos ha quienes se les impone la mayor carga tributaria, no así la las grandes empresas como Bimbo, Televisa, etc. o a las transnacionales que se han instalado ya en nuestro país.
Felipe Calderón deja pues sin concluir -afortunadamente- dos reformas lescivas para la nación, pero que desafortunadamente, tendrán luz verde si Enrique Peña Nieto llega a la silla presidencial. Tanto Calderón como peña Nieto son representantes del gran capital transnacional, y el único proyecto que tienen es completar la incersión de México en este mundo globalizado de hoy. No hay pues un proyecto de nación ni de corto ni de largo plazo, más allá que esa mencionada incersión en la comunidad de naciones "globalizadas" y modernas. Por lo tanto, tampoco hay un cálculo de las consecuencias positivas y negativas que traerá al país, a los mexicanos, individuos o comunidades, tal adhesión al capitalismo global. Ni que decir que los efectos pueden ser devastadores para la nación y muchos daños sean irrversibles, pues se deja al país a expensas de las fluctuaciones de la economía y política globales, sobre las que no hay poder alguno de control, ni aun por las grandes potencias, menos aun por países como el nuestro.
En el caso de la reforma laboral, sea que se apruebe el proyecto priísta o el panista es la mima cosa, ambos tienden a "flexibilizar la fuerza laboral" lo que significa sin más, seguir quitándole prestaciones a los trabajadores, pagarles lo menos posible, y dejarlos prácticamente desamparados ante los dictados del capital trasnacional y nacional, todo, bajo el supuesto de aumentar la competitividad y la productividad, que dicho en palabras crudas no es sino aumentar la explotación salvaje del trabajador. La reforma también apunta a seguir debilitando a los sindicatos y las organizaciones gremiales, de tal manera que el empresariado pueda disponer del trabajador a su antojo y capricho.
La reforma económica, por su parte, apunta a que sean los trabajadores quienes sigan pagando impuestos y no las grandes empresas nacionales y extranjeras, como tampoco al capital financiero, para el cual México ya es un paraíso fiscal.
Si no hay una férrea defensa de los derechos laborales, dentro y fuera del Congreso, PRI y PAN aprobarán medidas que son del todo dañinas para el pueblo mexicano, no sólo para el obrero y campesino, sino también para los empleados administrativos y de servicios, y para el micro y pequeño empresariado. Pues es a ellos ha quienes se les impone la mayor carga tributaria, no así la las grandes empresas como Bimbo, Televisa, etc. o a las transnacionales que se han instalado ya en nuestro país.
Felipe Calderón deja pues sin concluir -afortunadamente- dos reformas lescivas para la nación, pero que desafortunadamente, tendrán luz verde si Enrique Peña Nieto llega a la silla presidencial. Tanto Calderón como peña Nieto son representantes del gran capital transnacional, y el único proyecto que tienen es completar la incersión de México en este mundo globalizado de hoy. No hay pues un proyecto de nación ni de corto ni de largo plazo, más allá que esa mencionada incersión en la comunidad de naciones "globalizadas" y modernas. Por lo tanto, tampoco hay un cálculo de las consecuencias positivas y negativas que traerá al país, a los mexicanos, individuos o comunidades, tal adhesión al capitalismo global. Ni que decir que los efectos pueden ser devastadores para la nación y muchos daños sean irrversibles, pues se deja al país a expensas de las fluctuaciones de la economía y política globales, sobre las que no hay poder alguno de control, ni aun por las grandes potencias, menos aun por países como el nuestro.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)