El día de hoy se anuciaba en la radio que repreentantes del nuevo gobierno mexicano, impulsarían medidas económicas con el fin de hacer al país competitivo en ele mercado internacional y atraer más inversión extranjera. Ensto no es ninguna novedad, desde la llegada de los neoliberales tecnócratas con Carlos Salinas de Gortari, y aun desde más atrás, se vienen mencionado las cuestiones de la competitividad internacional y de la inversión extranjera en el país. Lo que llama la atención es que nunca se mencione al empresariado mexicano, que este invierta más en su propia nación que es México. Seguimos viendo el papel y el lugar del país en el conttexto mudial desde un punto de vista colonial, o para ser más precisos, desde la visión del colonizado. En México seguimos soñando y esperando que los gëritos de ojos azules vengan a invertir en México, a civilizarnos, a enseñarnos como hacer las cosas; ya no se dice esto tan abiertamente, pero en el terreno de los hechos se actúa como colonizados, como dependientes, como sometidos. pro ejemplo, la reforma laboral apunta a facilitarle las cosas a los "inversionistas" extranjeros, a que no tengan que pagar buenos salarios ni tener que lidiar con sindicatos, ni a verse obligados a pagar los impuestos correspondientes que realmente deberían pagar, etc. todo con el fin de que establezcan plantas armadoras y fabricas en nuestro territorio en condiciones que los benefician a ellos y no a la nación. En cambio al empresariado nacional, al emprendedor local, se le ponen todo tipo de dificcultades para abrir y operar un negocio. Y al trabajador, se le somete a nuevas formas de explotación más sutiles y sofisticadas, pero que no dejan de ser formas de explotación.
Por otra parte, se habla una y otra vez de crecimiento, se dice que en este siglo México y Chile se convertiran en paises del primer mundo con tasas de crecimiento elevadas, pero no se dice que para realmente ser países del primer mundo hay que ir más allá del crecimiento económico para logra desarrollo, lo que incluye una mejor distribución de la riqueza de manera más justa y equitativa. No basta con crecer si no hay desarrollo, y ni Chile ni México están generando verdadero desarrollo. Una gran parte de su población sigue en la pobreza y una porción significativa en la marginación y pobreza extrema. Mientras eto suceda no se puede decir de manera alguna que hemos alcanzado el primer mundo ni mucho menos, ya se trate de Chile, Brasil o México. Por lo tanto, lo que personas como el expresidente Zedillo y otros neoliberales sostienen es una mentira. No nos vamos a volver países del primer mundo, cuando toda nuestra industria, comercio y servicios (o gran partede e ellas), está en manos de extranjeros, caundo a ello se les dan todas las facilidades, cuando se les exenta de impuestos, de pagos de prestaciones y de la seguridad social. Cosa que no se hace con el empresariado local, salvo cuando son consentidos del régimen en turno. Estas mentiras nos tienen sumidos en nuevas formas de colonialismo tal vez menos brutales y violentas, pero sí más efectivas. Mexico ni ningún otro país puede aspirar a ser una potencia del primer mundo si no es capaz de sobreponerse a la mentalidad colonial que prevalece en los gobernantes y las élites ecconómicas.
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