La lectura del libro "La era del globalismo" de Octavio Ianni (Siglo XXI ed.) ayudó a confirmar unaa idea que traía en mente desde hace buen rato, que la lucha contra la globalización, o mejor dicho contra el capitalismo, en esta nueva etapa de globalización, o mundialzación, como otros prefieren decir, no se puede dar sino desde una postura política y social que entienda con claridad qué es, cómo funciona, este capitalismo contemporáneo en etapa de globalización. Y requiere también, una lucha política en los mismos términos; es decir, que si se han de enfrentar empresas multinacionales de alcance mundial esto sólo se puede hacer con luchas sindicales, movimientos sociales de alcance igualmente mundial, lo que significa la comunicación y articulación de sindicatos y movimientos sociales, en distintos países con fines comúnes, primero de resistencia y sobrevivencia y, después de lucha por el poder dominante. No se puede luchar contra la globalización desde el ámbito local, y menos aún desde el aislamiento social o ideológico. De ahí que hay que planetarse una nueva forma de entendimiento de la realidad, con nuevas categorías y conceptos, que permitan describir y explicar esta nueva situación contemporánea. Quienes hoy resisten y se oponen a la globalización tienen que articularse en movimientos de alcance inernacional y vincularse con luchas y momientos que pueden ser afines de manera total o parcial; en los que puede haber puntos en común, metas y objetivos que se puedan compartir y coordinar. Privilegiar las afinidades, respetando las diferencias, consensuar esrategias y metas, todo ello en el marco de una postura moral, humanista democrática y prosocial, pero a la vez viable y práctica. En estos términos, con respeto y tolerancia a las diversas ideologías hay que dejar de lado los dogmatismos y rigideces en que muchas veces caen los movimientos contestarios, que convierten hipótesis, y supuestos o creencias o hasta ilusiones en verdades de fe. Se tiene que ser crítico y autocrítico y flexible partiendo del principio de que la realidad siempre es más compleja que cualquier teoría política económica o sociocultural. No se puede correr el riesgo de caer en las mismas actitudes y comportamientos que sostiene la oligarquía mundial, que quiere imponer un discurso rígido, unilateral, único, en el que no hay opciones posibles más que las que a esa oligarquía le convienen. Millones de pobres, marginados, desplazados, desempleados o subempleados, en todo el planeta, requieren una lucha decidida no sólo para resistir este nuevo orden global, sino para transformar la realidad en algo mucho mejor, para todos, individuos, colectividades, grupos, clases, pueblos, naciones, en fin, la humanidad entera. Por el simple número de habitantes que hay ya en el planeta, por los adelantos científicos y tecnológicos que tenemos, tal vez ya sea imposible no pensar en términos planetarios, pero si es posible pensar en un mundo postcapitalista en el que el afán de lucro, el acaparamiento de propiedades, dinero y poder, a costa de las mayorías, sean los valores predominantes, donde los hombres no estén al servicio del dinero y las maquinas; donde el consumismo no sea la opción para la felicidad y la solución idílica los problemas personales.
Pero insisto, para construir una nueva realidad, hay primer que entender la realidad presente con claridad, sólo así se pueden plantear estartegias de resistencia y lucha viables. Hay que dejar de combatir los efectos dejando intocadas las causas que los provocan. Y no menos importante es tener el valor de confrontar las posturas político ideológicas críticas y alternativas, analizándolas y criticándolas, para hacerlas efectivos instrumentos y herramientas de lucha liberadora. Si no se hace este trabajo crítico, se cae en el peligro de caer en una nueva forma de colonialismo, tan pernicioso como cualquier otro. Me pareceque la verdadera liberación de los pueblos y sociedades, así como de los individuos, no radica en la constitución de determinado modelo sociopolítico, económico o cultural, por liberador que pueda parecer en teoría, sino en construir con la sociedad, colectivamente el modelo que esa sociedad quiere darse a sí misma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario