miércoles, 29 de agosto de 2012

Vácío de poder

En una ocación anterior nos referimos al enorme periodo de tiempo que media entre la elección presidencial y la toma de posesión del nuevo mandatario de la República. Es un periódo en que obigadamente se crea un vacio de poder. Y en esta ocación ese vacío de poder se ha hecho más que evidente con un aumento de la violencia a lo largo y ancho de todo el país. Ciudades como Torreón, Guadalajara, Monterrey, San Luis Potosí, etc. han sufrido los embates de la delincuencia sin que nadie pueda poner freno a la brutalidad, el derrammiento de sangre y la muerte. Hoy vivimos los peores consecuencias de una manera bastante poco inteligente de afrontar el problema del nacotráfico, la delincuencia organizada y la delincuencia común.  Y mientras el presidente Felipe Calderón se ufana de sus supuestos logros y nos atiborra de su propaganda madiática, aun por vía telefónica, invadiendo nuestra privacidad e intimidad, los mexicanos mueren, son heridos, se ven desplazados o desaparecen.  Felipe Calderón nos dice que tomó la decisión de afrontar a la delincuencia y al nacotráfico de frente, con toda la fuerza del Estado, pero no nos dice que lo hizo violando la Constitución políca de nuestro Estado, pues indebidamente mando a la fuerzas armadas y a la Marina a hacer labores policiacas. Y lo peor de todo es que los altos mandos militares confundieno sus lealtades obedecieron al presidente, cuando su lealtad principal no es al presidente sino a la Constitución de los Estados Unidos Méxicanos y al pueblo de México. De ahí que no deberá extrañar a nadie el desprestigio creciente de nuestros institutos militares, lo que es una vergüenza para todos los mexicanos. Vale la pena recordar que entre los muchos fracasos del gobierno calderonista está el no haber podido dar un marco legal a la participación de los militares en esa "guerra" emprendida por el propio Felipe Calderón. Así que se ha actuado fuera de la ley, y ese nos es ningún motivo de tranquilidad y conformidad,no se puede combatir al mal haciendo mal.
Por otra parte, es por demás preocupante que la legislatura que temina sus funciones, nunca se haya podido poner de acuerdo para legislar la participación de las fuerzas militares en la lucha contra la delincuencia. La niferencia y la irresponsabilidad  de los señores y señoras legisladoras está fuera de toda duda.
Y como decíamos al principio el vació de poder que se crea entre la elección presidencial y la toma de posición ha sido un factor que sumado a los anteriormente mencionados, ha hecho caer al país en una situación que se prevee insostenible a corto plazo.  Entrelos cambios que deben legislarse a la brevedad es reducir  a no más de dos o tres semanas, este periódo que no ha servido sino para dañar a la patria, por las vías d la corrupción, el saqueo, la impunidad y hoy, por la falta de una cabeza que dirija a la nación, a un debilitamiento de la nación y la destrucción del tejido social.

No hay comentarios:

Publicar un comentario