lunes, 5 de noviembre de 2012

Lo sindicatos

Sin duda uno de los temas más complicados y difíciles de tratar es el asunto de los sindicatos. Respecto al asunto de los sindicatos las posturas suelen ser muy vicerales y cotradictorias. Así como hay quienes los defienden a muerte, los empresarios tienden a querer su desaparción total para tener manos libres en las cuestiones laborales. Ni una ni otra posición son aceptables. Los sindicatos tienen su razón de ser:  la de defender el interés del trabajador frente al empresario (el capital). Cosa que no ha sido nada fácil, ya que la corrupción ha permeado las relaciones obrero patronales de muchas maneras, ya sea mediante la compra de los líderes sindicales, la creación de sindicatos blancos, que sirven más bien a los intereses de la empresa, el ostigamiento al trabajador y el propio sindicato, etc.
Desde el punto de vista contrario, los sindicatos muchas veces defienden a trabajadores que no cumplen con su labor, o buscan privilegios, prebendas y beneficios que ahogan a las propias empresas por sus excesos. En todos esos casos, tanto el trabajador, como su representación y la empresa salen perdiendo, pues en lugar de trabajar todos en pos de un fin que los beneficie en conjunto, o se busca el beneficio de sólo una parte -la patronal en la mayoría de los casos- lo que desequilbra las relaciones entre patrones y empleados. Lo que hay que buscar es la forma de encontrar un equilibrio entre los justos intereses tanto de trabajadores como de empresarios, no puede prevalecer ninguna de las partes en detrimento de la otra. Así que en esos términos, ni desaparecer a los sindicatos, ni evitar su formación, ni corromperlos para hacerlos serviles al capital; tampoco sindicatos cuyos beneficios y prerrogativas son excesivos y lesionan a la empresa y sus fines socioeconómicos, olvidándose de lo fundamenatal que es defender el interés del trabajador y conseguir para él las mejores condiciones de trabajo posibles sin que esto signifique hundir a la empresa.
En este contexto, al Estado correponde vigilar y velar por los intereses de ambas partes, privilegiando el empleo,  las mejores condiciones ambientales y sociales de trabajo, la eguridad social, el respeto a la ley, tanto como la eficiencia, la productividad, la capacitación y adiestramiento. En fin, la mejora cosntante de todos los elementos y factores que deben ser coordinados para el buen funcionamiento de la empresa.
El ser humano que pone su capacidad intelectual, su esfuerzo físico, la dedicación de su tiempo, debe ser el centro mismo de un punto de vista humanista y social sobre los sindicatos y las relaciones obrero patronales (relaciones sociales de producción). Sólo un punto de vista humanista puede garantizar que los distintos factores productivos se coordinen en función del bien supremo que no es otro que el ser humano individual y colectivamente considerado.      

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