lunes, 6 de agosto de 2012
¿Capital internacional? movimiento trabajador igualmente internacional.
A los comunistas se les acusó de querer internacionalizar el movimiento obrero, al proletariado con supuestos intereses de desestabilizar a las sociedades nacionales en base a oscuros e inconfesables intereses. Pero cuando el neoloberalismo fue instaurado como el modelo adecuado para el mundo moderno, por la oligarquía internacional, nadie se quejó, pese a que a partir de entonces se acentuó el carácter imperialista y colonialista del capitalismo tanto en lo propiamente económico, pero también en lo político y sociocultural. A partir de esta nueva etapa o fase del capitalismo, se han hecho todos los esfuerzos posibles por debilitar a los Estados nacionales, las economías locales y de escala, y las culturas nacionales y regionales. Y claro, ha habido un decidido empeño en evitar a que al igual que se globaliza la economía de mercado, suceda lo mismo con los movimientos contestatarios, especialmente los de los trabajadores, obreros y campesinos. No sabemos todavía de ningún sindicato de una gran empresa trasnacional que cuente con un sindicato de dimensiones igualmente multinacional. Así que la lucha entre capital y trabajo está planteada en términos por demás desiguales e inequitativos, con la balanza inclinada en favor del capital y el poder político que le acompaña. Si ha de haber empresas trasnacionales, es necesario que para contrarrestar su peso, se establezcan sindicatos de las mismaS características, que luchen por la defensa de los derechos de los trabajadores donde quiera que estos s se encuentren, igual hablemos de Alemania, Malasya, Bolivia o Jamaica, por poner sólo unos ejemplos. Tan desigual, injusta e inequitativa es la lucha que se establece entre la empresa y un trabajador aislado, que entre una empresa trasnacional y un sindicato de empresa de escala local. Si hemos de vivir en un mundo globalizado este mundo por lo menos debe guardar los mínimos de equidad, con la existencia de los contrapesos adecuados para evitar la hegemonía de unos sobre otros y los abusos de todo tipo que suelen acompañar ese tipo de situaciones. La lucha para ir más allá de este desbastador modelo económico, político y cultural que es el neo liberalismo, en el que se expresan los perores aspectos de lo humano, implica necesariamente una igualación de fuerzas, que permitan que las clases trabajadoras puedan defender sus legítimos derechos humanos y mantenerlos vigentes. Si el capitalismo se ha internacionalizado y no tiene patria, el movimiento trabajador debe igualmente internacionalizarse sin deshumanizarse y sin abandonar sus más caros valores, considerando al mundo como su gran patria. Frente a un capitalismo cada ves más separado del ser humano, un movimiento trabajador internacional no puede olvidarse de lo regional y local, como tan poco puede olvidarse de los trabajadores sus problemas, sus necesidades y aspiraciones tanto colectivas como individuales. Un movimiento sindical internacional, como los tiempos requieren no puede operar al margen, o peor aún, de espaladas a cada trabajador, a cada hombre, a cada mujer, a cada familia, a cada hijo o pariente. Es decir, un movimiento sindical de corte internacional, como sea que pueda estructurarse, debes estar anclado sólidamente en lo más humanamente positivo del hombre, en sus valores y principios más valiosos e importantes. En su educación, en su cultura, sus tradiciones y especialmente en sus aspiraciones más íntimas y profundas de un mundo mejor.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario