lunes, 5 de diciembre de 2011
El papel activo de la sociedad civil, requisito para la democracia
los hechos en los Estados Unidos, y gran parte del mundo, en contra de los abuoso y excesos de los ricos y poderosos, nos están demostrando que sólo cuando la sociedad civil despierta y asume la responsabilidad de exigir sus derechos, las cosas pueden realmente cambiar. Sean los indignados que se oponen a los ricos dde Wall Street, o los que piden educación gratuita en Chile, o los que se oponen a las medidas económicas brutales que pretende imponer el Fondo Monetario Internacional, la situación sólo puede cambiar cuando la gente se organiza y se moviliza. Y lo que sucede en Estados Unidos, gran parte de Europa o Chile debe enseñarnos que no hay porque delegar y menos aun esperar a que la "clase" política decida acturar en favor de los intereses de la sociedad, pues como se está viendo, los gobiernos, los poderes legislativos y judiciales son bastante proclives a actuar en favor de intereses claramente cuestionables, pertenecientes a los grupos privilegiados de la sociedad. De ahí que para tener buenos administradores, legisladores, ministros y jueces, no haya que recurrir en verdad a mecanismos tan retrógrados, tan engañosos y perversos como la reelección de gobernantes, ya que dicho mecanismo no sirve sino para perpetuar al grupo en el poder, simulando una actitud democrática que no pasa de ser un fingimiento. El mundo actual nos demuestra que es el pueblo, la sociedad la que tiene que exigir a los gobernantes y políticos los cambios que requiere y necesita. Por ello, si realmente queremos una democracia y que esta no se pliegue dócilmente a los intereses de ricos y poderosos, dentro y fuera de los poderes públicos, hay que dar a la sociedad civil cada vez más poder y más instrumentos para ejercer su soberanía y tener el gobierno y las formas políticas, económicas y sociales que desea. Y en esta situación, las clases medias tienen un papel fundamental que llevar a cabo, en la medida en que ciertos sectores de la misma, tienen niveles educativos y políticos que les permiten participar en la vida política activamente. Si bien sabemos las clases medias se caracterizan por su conservadurismo, existen dentro de ellas sectores progresistas que no hay que despreciar. Cosa que no significa que se excluyan a los sectores obrero y campesinos quienes tienen intereses muy claros y específicos que defender y proteger. Dada la compleja composición de las sociedades contemporáneas, todos los sectores de la misma están llamados a participar sin tardanza no esperando a que la clase política decida tomar cartas en los asuntos públicos . Hoy los cambios sociales han de impulsarse desde la sociedad civil, a partir de las necesidades y problemas reales y urgentes de la misma.
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