En un artículo anterior ya nos referimos a varios temas en que el Partido Acción Nacional (PAN) debe reflexionar en estos días, antes el estrepitoso fracaso en las pasadas elecciones del primero de julio, en las que perdieron no sólo la presidencia de la República, sino estados tan importantes como Jalisco. La reflexión debe empezar por distinguir entre lo que hicieron en los pasados 12 años que no se correspondió con sus ideales y programas políticos. Lo que fue una especie de auto-traición por cierto imperdonable. ¿Dónde quedaron las promesas de desmantelar el estado corporativo y las promesas de justicia, de respeto al individuo, de humanismo (cristiano)? El PAN se olvidó de todo ello, y prefirió asumir una actitud pragmática muy similar a la de sus predecesores priístas. Pocas cosas tan significativas como la traición de Vicente Fox al partido, a Josefina, a la democracia. Y hoy hay quien duda en el partido blanquiazul si se debe o no expulsar a Fox de ese instituto político, demostrando la falta de convicciones, de carácter, de claridad de miras. Una actitud blandengue bastante poco viril de los azules. Actitude dañina que también se manifiesta en su actual presidente Gustavo Madero, que a estas alturas ya debería estar en su casa viendo la televisión, después de una renuncia ante el fracaso de su liderazgo. Madero demuestra también una actitud indigna y deshonrosa. Igual cosa debería haber hecho ya el señor Horcacitas. Pero hoy el PAN demuestra que sus principios y valores político sociales no non más que palabrería hueca, o peor aun, ideas que en realidad no eran creídas ni por ellos mismos. Sumidos en estas formas de corrupción, difícilmente el PAN puede aspirar a recuperar la posición de liderzgo que en su momento llegóa a tener, especialmente cuando Fox llegó al poder. Pero el PAN no supo que hacer, el tener poder fue demasiado pesado para ellos, sucumbieron ante los cantos de las sirenas del poder, la riqueza y, se dedicaron al saqueo, al enriquecimiento lícito e ilícito, a gobernar a partir del amiguismo y los intereses de las camarillas del poder fáctico, no el de los mexicanos. Su actual presidente de la República goberno para sus" amigas y amigos", que visto está no eran todos los mexicanos, sino una pequeñísima parte de ellos, acaparadora de las riquezas, las empresas, las tierras, las minas, los medios de comunicación, el pan industrializado, la hotelería, etc.
No hay que rascarle mucho, no hay que pensar deasiado para saber por qué fracasó el PAN. El poder los sedujo y los encegueció, fueron incapaces de tener la madurez y el carácter para usar el poder para bien, y el poder los usó a ellos para mal. Esa es la triste realidad.
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