Fundamentalismo y fanatismo son dos fenómenos que han venido creciendo en nuestras sociedades de manera casi imperceptible, Estos se están manifestando tanto e la religión, como en la política, los deportes y aun en le campo de la filosofía y las ciencias humanas. Son dos formas defensivas ante los cambios vertiginosos que se están dando en la realidad. Su características básicas son, por un lado la filiación irracional y exagerada a un núcleo básico de creencias de cualquier tipo (religiosas, filosóficas, ideológicas, pseudocientíficas); y por el otro, la intolerancia a todo aquello que difiera de esas creencias en mayor o menor grado. Fundamenltismo hace alusión a un conjunto de ideas o principios que se consideran verdaderos e inamovibles; fanatismo a una adhesión irracional a los mismos. Frente a estas actitudes, la posibilidad del diálogo, el intercambio racional de ideas, la posibilidad de ceder y aceptar algo diferente quedan nulificadas por completo. Hoy podemos ver que esos fundamentalismos y su cotraparte fanática las podemos ver tanto en grupos ultraconsevadores como en radicales de izquierda, así como los podemos ver en el ámbito de las religiones, la política, las ideas económicas y las ideologías y filosofías. Frente al capitalismo, y el laicismo, ante el Islam, encontramos esas dos posturas estrechamente relacionadas. No todos los que se oponen al capitalismo como sistema económico hegemónico, lo hacen desde posiciones progresistas, también los hay quienes buscan resueltamente una vuela al pasado, como también hay quienes defienden al sistema como lo mejor y lo único que pudiera existir en matera socioeconómicas. En esas tres posturas encontramos por igual fundamentalismos y fanatismos; en el campo de la religión sucede lo mismo. Aun dentro del cristianismo hay fuertes luchas internas entre quienes profesan el cristianismo verdadero y quienes se supone, están equivocados en sus interpretaciones. La adhesión a la Biblia como palabra revelada incuestionable que debe ser entendida literalmente es un ejemplo de fundamentalismo y fanatismo. Quienes se apegan de esa forma a la lectura de la biblia, a cierta versión de ella, olvidan (o no quieren ver) los factores históricos o los diversas formas literarias que se manifiestan en los diversos libros que conforman el texto bíblico, y por lo tanto, caen en intolerancias y aberraciones absurdas. No se diga cuando el fundamentalismo y el fanatismo se aplican en contra otras religiones como el Islam o filosofías como el budismo. Pero iguales actitudes las encontramos entre los economistas que se empeñan de igual manera irracional en "meter" la realidad económica en un modelo teórico abstracto que por definición es una simplificación racional y lógica de la compleja realidad que lo supera por mucho.
Fundamentalismo y fanatismo son dos manifestaciones de nuestro tiempo; dos formas de expresar el miedo ante los cambios y lo diferente, dos maneras de renunciar al uso de la razón, el diálogo y la tolerancia. Dos maneras de demostrar que se carece de convicciones propias genuinas. Dos formas de parálisis ante la realidad el mundo
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