Muchas veces, las Iglesias, los partidos políticos, los ideólogos nos hablan de valores absolutos y supremos, que hay que seguir y respetar, así se habla del amor, la vida, la patria, la libertad, etc.
Pero si uno pone atención a lo que sucede en la vida real, se descubre que tales valores ni son supremos ni son absolutos, y que si uno desea ponerlos en práctica en la vida cotidiana, dichos valores no funcionan si no van acompañados de otros valores que los complementan y son igualmente importantes. De los años 60's para acá en México y muchas otras partes del mundo, se impuso el valor de la libertad, pero para poder ejercer dicho valor pronto descubrimos que forzosamente iba acompañado de otros valores como la responsabilidad, la solidaridad, la vida, el amor, la razón, sino la libertad bien podía caer en una nueva forma de prisión o de atadura. No se si es porque persistimos en encontrar verdades últimas, o elementos únicos básicos, pero aun ahora después de muchos siglos, persistimos en el mismo error. Tal vez nos iría mejor como humanidad, si en lugar de pensar en un dios único, en un valor supremo, en un elemento o materia primigenia, pensáramos que hay un conjunto de elementos, principios o valores básicos y elementales. Sí, así en plural. Así nos quitaríamos ese afán por el absolutismo de las ideas, los principios o lo valores. Absolutismo que es negativo en el sentido de reducir y simplificar el entendimiento de la realidad y de como podríamos transformarla para bien de la humanidad. Esa idea de elementos únicos que surgió con los presocráticos, con Tales de Mileto quien atribuía el origen de todas las cosas al agua, Anaxímenes que sostenía que todo se originaba en el aire o niebla, o Anaximandro que consideraba que todo cuanto existe tenía su origen en una sustancia indefinida. Y desde la religión tenemos la idea judeocristiana y musulmana de un Dios único, creador de todo cuanto existe (idea que comparte con la religión Guaraní). Pero la pregunta es, ¿qué tal si las cosas no han sido así y desde el principio ha existido la pluralidad? esta idea nos parece mucho más posible a los ojos de la realidad presente en donde todo tiende a multiplicarse y diversificarse ampliamente, el mejor caso la tecnología, pero también encontramos dicho fenómeno en las religiones mismas, o las escuelas filosóficas o las teorías sociales. Así, partiendo de la hipótesis de la pluralidad de origen y de la diversificación de las cosas, tal vez pudiéramos llegar a una comprensión más amplia de nuestro mundo, de la naturaleza, realidad de las sociedades humanas, y con ello a una mayor tolerancia a la diferencia socicocultural, racial, económica o política. Y con ello, a una vida más armónica entre los hombres y de estos con el resto de la naturaleza existente. Tal vez sea el momento de desechar el viejo paradigma de la unicidad de las cosas, los elementos, la humanidad, la ciencia o la filosofía y de Dios mismo. El mundo de hoy parece necesitar de una visión más amplia que permita captar y aceptar la multiplicidad reinante en todos los órdenes de la vida, pues todo intento de unificar sea la economía, los regímenes políticos, las ideas filosóficas las teorías sociales, así como el concepto de dios, parece estar destinado irremediablemente al fracaso. Desde esta perspectiva, también tendríamos que darnos cuenta que no podemos reducir la ética o la moral a un sólo valor absoluto, sino a ver ese valor en relación estrecha con otros valores equivalentes.
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