En el artículo anterior nos referíamos al atropellamiento de una niña en una ciudad de China y a que ese accidente se debió no sólo al error de la niña al cruzarse la calle, a que el choferes de los vehículos iban distrídos, sino también por la falta de una actitud moral de corresponsabilidad. Señalamos la neceidada de que además de la capacitación para el manejo y la dquisisción de conocimientos técnicos necesarios para hacerlos, debía darse una formación moral que remarcara la necesidad de cuidar y proteger la vida de los transeuntes y otros conductores. Señalamos también la pérdida de valores, el deterioro moral que sufren nuestras sociedades, que nos está llevando a que sucedan este tipo de accidentes y que ante ellos la reacción sea todo lo contrario a lo deseable. Como se pudeo ver eel video presentado por la televisión en muchas partes del planeta, sobre el accidente se pudo ver un alto grado de irresponsabilidad e inmoralidad, que mucho tuvieron que ver con el accidente y sus fatales consecuencias. Este incidente nos recuerda las palabras del maestro Emile Durkheim, cuando señala en sus escritos sociológicos la necesidad de una educación moral laica y también la necesidad de que la sociología estudie la moral de la sociedad, como un elemento indispensable para poder entender como funciona esta misma. Muchos años después, en Estados Unidos, otro sociólogo, Charles Wright Mills volvía a poner el acento en el tema, diciéndonos que debiera investigarse aquellos valores que son los más apreciados en una sociedad y cuales snon lo menos. Cuales son aquellos que se cuídan y presevan y cuales los que son abandonados y dejados de lado. En sociedades como las actuales que están viviendo grandes trasnformaciones de fondo en lo político, económico y sociocultural, es por demás indispensable estudiar también los grandes cambios que se dan en la moralidad de la sociedad, debido a que más que un vacío de valores, lo que parece estar sucediendo es un cambio de valores. Los viejos y tradicionales son sustituídos por otros nuevos y diferentes, presumiblemente acordes a las circunstancias de los nuevos tiempos. Sociológicamente, no correponde al sociólogo decidir sobre la bondad o maldad de los mismos, pero si estudiar los procesos de sustitución de unos valores por otros y los procesos de conformación de los nuevos paradigmas éticos. Así como también determinar su adecuación o inadecuación a las realidades de sociedades concretas y específicas, como puede ser China, México, Grecia o el mundo occidental, etc. Más allá de la distracción de los choferes que dieron lugar a la desafortuada muerte de la niña, la pregunta es sobre qué tipo de moralidad (o falta de la misma) dió lugar a que los conductores, en vez de detenerse y prestar ayuda, decidieran huir, evadiendo su responsabilidad, cosa que por cierto no lograron. Tal vez, como decíamos en nuestra colaboración anterior, si se hubieran detenido a prestar ayuda, la niña se hubiera salvado, siempre quedará la duda, lo que es cierto es que en este caso, como en muchos otros, la moral de las personas involucradas tuvo que ver mucho en la forma en que los hechos se desenvolvieron.
Así que un trabajo sociológico muy importante, tanto a nivel macro como micro, es observar y estudiar esas conductas cotidianas de la gente que expresan a veces de manera muy clara y nítida la moral prácticada, que puede ser muy diferente de la declarada.
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