domingo, 9 de octubre de 2011

El fundamentalismo de Felipe Claderón

El pasado jueves por la noche, en el programa de Raúl Cremeaux llamado "Barra Libre", que transmite el canal 34 de televisión mexiquence, se presentó el libro del periodista Rodoslfo Montes, titulado "La Cruzada de Claderón" en el que se reseña la alianza del actual presidente mexicano con grupos cristianos evangélicos y en especial con el grupo católico conservador "La Casa sobre la Roca" de orígen colombiano. Si bien e salbido la filiación católica conservadora del actual primer mandatario, y se reconoce el derecho que el presidente de la República a tener la religión que le parezca, sí resulta muy preocupante que el presidente, en razón de sus creencias religiosas haya caído en una actitud fundamentalista y haya violado la laicidad del Estado mexicano, afirmando que él es presidente del país por mandato divino, lo cual sostuvo en 2006 ante un grupo de Testigos de Jehová. También afirmó que Dios le había dado la misión y la órden de combarir el flagelo del narcotráfico, para imponer en la tierra el reino y la justicia de Dios. Afirmaciones que, por una parte dejan de lado la voluntad popular que lo eligió para la primera magistratura, incluyendo el apoyo de Elba Esther Gordillo y su sindicato y partido. Qué importan esos votos cuando Dios votó por él y no por el Peje. Y por otra explican la intolerancia y la cerrazón de Don Felipe a cualquier cuestionamiento a su política militarista antinarco. ¿Por qué escuchar a los que disienten y opinan diferente, por qué hacerles caso, cuando Dios ya le dijo qué es lo que tiene que hacer y cómo hacerlo y Dios es más inteligente y sabio que cualquier persona o grupo?   Aquí tenemos mucha de la explicación de por qué hoy podemos sumar más de 60 mil o 70 mil bajas entre elincuentes, militares, agentes norteamericanos, y población civil inocente que es la que ha puesto a la gran mayoría de los muertos: no se hagan bolas, es la voluntad del Dios de Calderón. Por tal motivo no hay por qué esperar cambio alguno en la política destructiva de Don Felipe y de Cordero, otro iluminado panista, si llegara a la presidencia. Si se sigue debilitando a la nación, si se destruye la patria, Calderón nos dirá que el sólo obedecía órdenes divinas. Hace sólo unos días el propio Caldeón nos decía que la ideología panista era el humanismo y que tarde o temprano los demás partidos debían unirse a la propuesta blanquiazúl para México, es muy probable que tenga razón, sobre todo cuando más de 55 mil muertos desde sus tumbas o fosas aplauden y avalan su proceder humanista. Para cerrrar con broche de oro, Calderón el gran psiquiatra clínico y  humanista, metido a político, ha sostenido que México está deprimido, a lo que el Dr. Dallal tambié invitado al programa Barra Libre sostuvo como respuesta que México no está deprimido sino enojado, y tiene razón. Enojado justificadamente por el manoseo sucio y grosero de la religión con fines políticos, por los miles de muertos que día con día aumentan en su cantidad, por la violación del principio de laicidad, por el fracaso rotundo de la guerrra antinarco ordenada por Dios, por el rompimiento de las estructuras sociales, por el anaiquilamiento del estado de derecho, por las riquezas excesivas de unos cuantos, por la inseguridad prevaleciente. Ni duda cabe, pocos presidentes han hecho tanto para destruir a su propia patria como Felipe Claderón lo ha hecho en el nombre de Dios.  

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