miércoles, 12 de octubre de 2011

Demanda penal contra el presidente Felipe Calderón.

Una anota aparcecida en Yahoo Noticias, cuyo origene s la agencia española de noticias EFE da cuenta de que un gupo de activistas, académicos e intelectuales, está preparando un documento para presentarlo en la Corte Penal Internacional en contra del actual presidente de la República mexicana, Felipe Calderón. Los motivos que mueven a este grupo de más de 20 mil ciudadanos son los cimenes de guerra y lesa humanidad que se atribuyen al titular del ejecutivo, debido a los más de 50 mil muertos, 10 mil desaparecidos, 230 mil desplazdos que ha provocado la guerra contra el narcotráfico y la delincuencia organizada. También debido a que la Suprema Corte de Justicia de la Nación no se ha pronunciado de manera alguna en relación del documento similar que les fue entregado. Así que el asunto está a punto de trascender el ámbito nacional para llegar a la Corte Penal Internacional en La Haya.  Si se presentan junto con la demanada a esa instancia internacional las 20 mil firmas que se dice se tienen, se convertiría en la demanda más grande jamás presentada en esa Corte, lo que hará inevitable que dicha instancia se tenga que pronunciar al respecto e investigar los hechos en que se sustenta la demanda.
Se trata sin duda de un hecho inédito, que pondría en jaque a la actual administración, justo en el momento en que ésta llega a su fin, dejando un saldo de "daños colaterales" impensable hace sólo 5 años y que han agraviado y golpeado muy duramente al pueblo mexicano.
Ciertamente no se puede permitir que el presidente saliente se vaya tranquilamente a su casa, cuando una y otra vez se le ha reclamado de todas las maneras posibles un cambio de estratégia, demanda a la cual ha prestado oídos sordos. Se trata de un trago amargo más que desaríamos no tener que dar, pero del deterioro de nuestra sociedad, la desmoralización que sufre, el miedo ya cotidiano que padece, una lucha que parece no tener fin y que se percibe como perdida, obligan a que el titular del ejecutivo, de la cara y afronte las consecuencias de sus actos insensatos y de cuentas claras de sus acciones. El presidente no se puede escudar en la declaración de que Dios lo puso como presidente y le mando llevara cabo esta guerra sin sentido. El presidente tiene que enfrentar las consecuencias de sus actos, y si la Suprema Corte de Justicia de a Nación no quiere tomar el caso y hacer justicia, entonces que sea una Corte Internacional, que México reconoce como légítima, la que tome el caso, lo investigue y dicte la sentencia correspondiente. La sangre derramada de muchos de esos 50 mil muertos, el dolor y el sufrimiento de sus familias, de sus padres e hijos, de sus amigos claman justicia.   

No hay comentarios:

Publicar un comentario