martes, 30 de abril de 2013

El Estado parásito II

Uno de los aspectos del Estado mexicano contemporáneo es su carácter parásito. No es un Estado diseñado y operado con el fin de servir a la sociedad, sino para servirse de ella, de explotarla en su propio beneficio y el de la clase poítica y la burocracia que lo conforman. Desde una perspectiva liberal los ciudadanos no tienen que trabajar para el Estado sino para sí mismos, para su propio beneficio, crecimiento y desarrollo. Esa es la prioridad. Por lo tanto no estoy queriendo decir que no haya que, por ejemplo, pagar impuestos, ejercer funciones públicas, gobernar en beneficio de la ciudadanía. Pero si hago énfasis en que lo prioritraio y lo principal es que el ciudadano pueda desarollar sus capacidades, habilidades para poner en práctica sus concimientos, para vivir dignamente en las mejores condiciones de vida posible. Y el Estado debe estra para crear las condiciones para que cda habitante de la nación, cada ciudadano pueda llevar a cabo las tareas que le corresponden en un estado de libertad, seguridad, condiciones propicias y paz. No es pues permisible un Estado ni autoritario, ni absolutista, ni dictatorial, ni centralista del poder. El único sentido válido y legítimo del Estado es el mantenimiento de la sociedad, el bienestar de sus ciudadanos, el progreso de todos sus miembros. No es legítimo un Estado que ve únicamente para sí mismo a costa precisamente de la sociedad.  Hay pues la necesidad de una transformación a fondo del Estado sin caer en su desaparición como proponían los comunistas o el Estado mínimo a que aludían algunos teóricos liberales. En el primer caso no existen las condiciones objetivas para su desaparición; en el segundo el Estado mínimo ha demsotrado su disfuncionalidad, su ineficiencia, su incapacidad para cumplir las tareas que le corresponden, vinculadas a la seguridad pública y social, al bienestar, la laicidad, la prestación gratuita de todos aquellos servicios que igualen las condiciones de competencia y aseguren una base a partir de la cual cada individuo, coelctividad o grupo pueda ejercer sus derechos y la libertad positiva. No es factible quedarse en el plano negativo, es decir, meamente discursivo y teórico. El Estado debe garantizar que las libertades, derechos y obligaciones se puedan ejercer prácticamente.

domingo, 28 de abril de 2013

El Estado parásito

El Estado mexicano ha sido históricamente un Estado parástito que se ha dedicado a explotar al puebo mexcano, tanto o más que el gran empresariado nacional o extranjero. Los mexicanos nos hemos visto acosados por un Estado que cobra altos impuestos para mantener a una clase politica altamaente burocratizada y ociosa, que gasta mucho y aporta poco al desarrollo del país. Y muchas veces sus aportes son de tan baja calidad que dejan mucho que desear. Los servicios médico asistenciales, la seguridad pública, la falta de equipamiento urbano, una educación de pésimo nivel, son buenos ejemplos de ello.  De ahí que el Estado sea, con respecto a la sociedad altamente disfuncional.
Muchas veces la incorporación de las nuevas tecnologías ha tenido resultados adversos, los trámites se han complicado pues al lado de estas nuevas tecnologías, pagadas a precios de oro, coexisten procedimientos administrativos arcáicos que dificultan los trámites. En otros casos, de usan tecnologías que ya han sido desechadas en otros paises del mundo, y en otros, s ele pide a la gente, a los pequeños y micro empresarios, alos profesionistas independientes, al ciudadno común, que adquiera esas tecnologías para llevara cabo determinados trámites administrativos. Aunado a todo esto, está el fenómeno generalizado de la corrupción en prácticamente todas las dependencias públicas, especialmente en aquellas que atienden al público en general.
En términos d eseguridad pública, el ejercicio legítimo de la violencia para la proyección de la ciudadanía va de un ecxtremo a otro, o se muestra la incapacidad para detner a un delincuente y procesarlo, o las policias se exceden en el uso de la fuerza, abusando de su poder, con la consecuencia de que todos salen perdiendo.  Estos y más casos se enmarcan en la implementación de un modelo neoliberal que busca que el Estado se desentienda de sus funciones públicas, especialmente aquellas relacionadas con el bienestar de la sociedad. Y lo hace en el contexto de una sociedad incapaz de vivir por ella misma, no todos pueden poner su propio changarro, no todos pueden sr profesionistas independientes, no todos pueden ser empresarios, salvo una pequeña porción de la sociedad. Educados para la ignorancia, para no pensar, para anular la creatividad y la inciativa personal, carentes de recuros financieros y materiales, la población, instruida para callarse y obedecer, es incapaz de salir adelante por si misma, dependiendo principalmente del empleo en los sectores público, privado o informal en el que está hoy la mayoría.
El Estado es tanto un Estado parásito como disfuncional que obra en contra de la sociedad que debe administrar, en su propio benficio y de la élite en el poder, dentro y fuera del propio Estado.
Así, el principal problema macro de nuestra sociedad es el Estado al cual hay que transformar para que sirva al pueblo y deje de vivir a costa del pueblo y de los recursos naturales del país, como es el caso del petróleo. Lo que lleva a lo que muchas veces hemos dicho en este espacio, la necesidad de organizar a la sociedad.   

viernes, 26 de abril de 2013

La época de oro de la apatía

Vivimos la edad de oro de la apatía. Uno se pregunta, ¿cómo es posible que más de 250 mil estdudiantes más profeosres y personal admnistrativo de la UMAM no puedan expulsar a 20 jóvenes que tiene tomada la torre de rectoría y se han atrincherado ahí? Y la pregunta se vuelve más relevante cuando en otra institución de educación superor, la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Iztapalapa, los estudiantes, que son muchos menos que en Ciudad Universitaria, no permitieron que sucediera lo mismo. ¿Qué provoca esa apatía y esa falta de compromiso para con su Alma Mater?
Evidentemente desorganización entre el estudiantado. Si esos 20 jóvenes tuvieron exito es porque mal que bien estan organizados y tienen un propósito bien definido, lo que no sucede con esa mayoría callada y pasiva de la maoría. Bastaría una pequeña presión, de una parte de esos 250 mil estudiantes, para expulsar a esos pocos jóvenes en rebeldía y que todo volviera a la normalidad. No hace falta la fuerza pública, sino un mínimo de organización estudiantil o de los profesores o empleados. No hace falta la violencia, sino hacer ver a esos muchachos que no son ni representan a la mayoría.
Pero este caso, como el de los maestros en Chilpancingo, no hacen sino demostrar que somos una sociedad multiple, plural y muy desorganizada a la que le hace falta una educación cívica que, entre otras cosas, permita defender las instituciones y organizaciones sociales que estructuran a la sociedad. Y permita defenderlas de una manera civilizada, sin recurrir o al extremo de la violencia desmedida o a la tolerancia extrema igualmente dañina. La voluntad de 20 muchachos no puede prevalecer sobre la de 250 mil estudiantes. Esos 20 no llegan a ser ni el 0.001%. La voluntad de esos 20 jóvenes no pude ser tan fuerte como para paralizar las funciones de la segunda univesidad más importante de América Latina. Hay que salir de esta "época de oro de la apatía" que esta hundiendo a nuestra sociedad.

jueves, 25 de abril de 2013

Sigue la crisis en Chilpancingo, rumbo a la ingobernabilidad

La violencia ha continuado el día de hoy en Chilpancingo Gro. hoy los maestros afiliados s la Coordinadora atacaron a la sección sindical del SENTE es esa entidad como protesta por la liberación de dos policias, que según ellos, son los reponsables de la muerte de dos maestros. Sin embargo, las autoridades judiciales del estado no encotraron elementos acusatorios válidos en contra de ellos.  Pese a eso, una vez más Chilpancingo vivió un clima de temor y de inseguridad ante las posibles acciones de los profesores. Un clima que en nada ayuda a la resolución del conflicto. No estamos en contra de que los maestros peleen por sus legítimas demandas, pero no es causando destrozos, dañando edificios e instalaciones, obstaculizando avenidas, calles y carreteras, como se van a hacer oír y menos aun atender. Así que en en ese estado de cosas, se hace urgente la intervención del Estado antes de caer en la ingobernabilidad de la entidad. Pero esa intervención del Estado no puede o inclinarse al uso inmoderado de la violencia, como tampoco en el otro extremo, el de la tolerancia  extrema, que se convierte en vacío de poder. Del lado de los profesores no queda sino llamarles a la mesura y el respeto al orden establecido. Tampoco deben caer en excesos o de violencia dstructiva que genera inestabilidad, o de una pasividad que renuncia a la lucha legítima por sus intereses. Pero los profesores deben entender que sus intereses no pueden tener como consecuencia una actitud ultraconservadora y reaccionaria, que se opone a cualquier cambio sea el que sea. México no puede progresar si sus maestros asumen una actitud prejuiciada y cerrada a cualquier cambio. Entendemos que los cambios generan sentimientos de miedo e inseguridad, pero no todo cambio propuesto tiene que tener un carácter negativo y contrario a ellos como profesores. Del otro lado, tampoco puede promoverse una modernización a ultranza que en lugar de mejorar la educación atenta contra ella. México es un país multicultural y plural, que requiere de atender a cada zona del país para que la educación en todos sus nivles se adapte a las realidades concretas de cada región. Puede haber líneas generales en el proyecto educativo, pero los contenidos no pueden ser lo mismos para una zona altamente urbanizada, que para un pequeño pueblo en la montaña o una comunidad a la orilla del mar. Así que no queda sino llamara a la cordura a las autoridades y a los maestros. La razón debe prevalecer mediante e diálogo y la negociación, y no mediante la agresión y la violencia destructiva.
Quien debe pagar por sus delitos que sea juzgado y castigado conforme a la ley, sean autoridades o sean maestros. Y la ley debe ser aplicada por igual, nada se ganará ni con la blandura ni con la dureza extremas.

Guerrero, dislocación el orden social

Las violentas manifestaciones de violencia que el día de ayer en Chilpancingo Gro han abierto una vez más una herida a la sociedad mexicana. A decir de Minervino Morán, lider de los trabajadores de la Coordinadora de Trabajadores de la Educación Del Estado de Guerrero, los hechos violentos son consecuencia de la frustración, el coraje. provocados a su vez, por la burla y la traición de que fueron objeto los propios trabajadores, por parte del Congreso del estado y los partidos políticos. Según el Sr. Moran no se les ha escuchado y se les ha negado el derecho a proponer leyes, así como se han rechazado sus propuestas. Hay, dice él, una gran insensibilidad de parte del gobierno. Y por tales razones eso no sólo explica sino justifica la dureza de sus acciones. Aún más, Don Minervino amenza con la radicalización de las acciones de la Coordinadora, si las autoridades no se pliegan a sus peticiones y si se ejercen las ordenes de detención en su contra y de otros líderes magisteriales que lo acompañan en su movimiento.  El profesor Morán acusa de represor al estado mexicano y nos habla también de democracia y aunque no la menciona por su nombre, de impunidad. Todo esto resulta muy doloroso y lamentable, habla de una ruptura entre autoridades y educadores y de una dislocación del orden social. No podemos dar la razón al profesor Morán en cuanto a sus procedimientos, no le podemos conceder la razón cuando acusa al estado mexicano de violar los derechos de los trabajadores y el orden legal, cuando él mismo lo hace. No se puede pedir respeto a la ley violándola, y no se puede acusar de represor al gobierno, cuando se actúa vándalicamente como lo hace su grupo. Igualmente es reprochable su deseo de imponer a la buena o a la mala sus puntos de vista y si no son aceptados hablar de intolerancia, cuando los hechos de ayer demuestran ese mismo grado de intolerancia. En la democracia no siempre se gana y no se trata de imponer a la fuerza ninguna supuesta verdad por noble que sea. Se trata de dialogar, negociar, acordar, y eso tanto de parte del Estado como por parte de los trabajadores,en este caso, de la educación.  Cuando no hay esa vocación democrática ni esa voluntad política de escuchar y atender al otro, actos como los de ayer son esperables. El diálogo no puede proponerse en términos de que una de las partes (o las dos) tiene, de entrada, la razón y la verdad y el otro es quien tiene que ceder. Ambas partes tienen que convenir en enriquecer una propuesta, en este caso educativa y no caer en una polarización, que como se ha visto, daña a todos y no beneficia a nadie. Y ninguna de las dos partes en conflicto puede sostener que el tener la supuesta razón, les da derecho a violar las leyes y actuar con completa impunidad. Y es hora que como sociedad maduremos y nos hagamos responsables de nuestros actos, la impunidad de que ha echo gala el profesor Moran debe ser castigada conforme a derecho, tanto como cualquier exceso por parte del Estado. Buenos fines requieren buenos medios, el fin no justifica el uso de estratégias, acciones o movilizaciones contra ala sociedad.

martes, 23 de abril de 2013

El affair de Veracruz

Las acusaciones del PAN contra el gobierno federal, espcíficamente contra la cabeza de la SEDESOL por el uso de recursos públicos con fines electorales en el estado de Veracruz ha sido un primer golpe duro contra la administración de Enrique Peña Nieto y su alianza por México. Sin embaro ante las acusaciones del panismo, inmediatamente se tomaron acciones cn el fin de evitar que el problema se agravara. Rosario Robles, inmmediatamente cesó de su cargo al representante de SEDESOL en el estado ya 5 funcionarios más admás de negar públicamente cualquier vínculo con ese supuesto desvío de fondos y esas practicas electoreras. Horas después el propio presidente Peña Nieto deba el espaldarazo a su secretaria del ramo, pidiendole que "aguantara" y siguiera delante con su labor de combate a la pobreza. En un evento posterior, una vez más el presidente se refirió al tema y dijo contundentemente que el gobierno federal no utilzaría fondos públicos destinados al combate a la pobreza para apoyar campañas electoreras en cualquier entidad de la república.  También llamó a la calma y la unidad a las dos otras grandes fuerzas políticas, el PAN (derecha) y el PRD (izquierda) y no abandonar el pacto por México. Este affair deja muy claramente entrever que el famoso pacto puede ser aun alianza muy débil y fácil de destruir. Si las intenciones del gobierno actual y su partido (PRI) sob volver a los tiempos de antaño del "carro completo" el grupo ene l poder tendrá que pensar dos veces lo que está haciendo, México ha cambiado y pensar en un regreso a los tiempos en que el PRI era no sólo partido hegemónico  sino único ya quedaron atrás. El PRI aun asentado en el gobierno  dfedral y muchos estado del país, no está solo, y tiene que saber negociar con la oposición.
Si, por otra parte las acusaciones, supuestamente sustentadas con evidencia, por el PAN resultan falsas, el partido balnquiazul habrá dado otro gran paso hacia su debilitamiento y su pérdida de credibilidad ante la ciudadanía, que ya de por sí es mucha. El PRD por su parte, debe ser muy cuidadoso frente a este conflicto con el fin de no apoyar a la primera de cambio, ni al PAN, ni al gobierno federal. El PRD debe hacer un análisis cuidadoso de la situación para asumir una posisión firme del lado de la razón. No es poco lo que se piede si el pacto en favor de México se viene abajo y todos saldrían perdiendo en alguan medida. Y una de las pérdidas más grandes sería la pérdida de gobernabilidad y con ella el hecho de tener que seguir gobernando solos un país lleno de conflictos, dificulatdes y problemas. Para los partidos de oposición las consecuencias serían su debilitamiento fente al poder reinante en este momento, lo que en el fondo significa el debilitamiento y el retroceso de la democracia.      

lunes, 22 de abril de 2013

El regreso del priísmo

Conforme avanza el sexenio va quedando más claro que la presidencia de Enrique Peña Nieto, está proponiendo un modelo de gobierno al estilo cásico priísta, con todo lo bueno, malo y regular que esto significa. Una presidencia fuerte, centarlizadora del poder, que cotrole a la nación y al propio partido oficial. También destaca un afán por acabar de destruir el modelo panista cuya rápida decadencia fue encarnada por Felipe Claderón Hinojosa.  Todo parece indicar que en los procesos electorales que se darán en los proximos años estarán centrados en la política del "carro completo", es deir, todo para el partico tricolor y sus partidos satélites. Aunque se logren avances en lo económico, crecimiento económico, cosa que el PAN no pudo lograr, en política seguiremos estancados en un simulacro de democracia formal en la que el último juez y arbitro es el propio presidente de la República. Al regresar ese viejo priíismo rejuvenenecido con la imagen de Peña Nieto, los 12 años de alternancia del poder se van a la basura, cosa que es en verdad más culpa del panismo, Vicente Fox y Calderón, que de nadie más. Y el PRI esta sabiendo, como todo un lobo de colmillos retorcidos, recuperar  lo que el PAN les había en algún momento ganado y que no supo manejar y menos aun consolidar. Mucho es lo que tiene el PAN que repensar en estos años por venir. si aspira a algún día recuperar la presidencia y no pocas gubernaturas perdidas por incapacidad, ineptitud, soberbia, y corrupción. Por lo menos estos rimeros meses del gobierno de Peña Nieto se han caracterizado por una gran actividad con el fin de recuperar espacios, consolidar aquellos que nunca perdieron, y ganar los que la oposición de izquierda ha logrado apropiarse. Por o tanto, todo parece indicar que vamos en el camino de la consolidación de un régimen unipolar de fuerte presidencialismo y partido hegemónico, consecuentemente, con oposiciones débiles tanto a la izquierda como a la derecha. El discurso y las acciones emprendidas son claras señales que el PRI regresó para quedarse.

sábado, 13 de abril de 2013

El debate de las telecomunicaciones

Actualmente se discute en la Cámara de Senadores la minuta correspondiente al proyecto de reformas a la Ley de Telecomunicaciones. La Cámara ha invitado a diversos sectores a dar su opinión respecto a la ley y las reformas que esta implica, lo cual sería un acierto sino fuera porque las asociaciones representativas de los académicos, expertos en comunicación social están ausentes; igualmente las Universidades y las representaciones de la sociedad civil. Las consultas parecen haberse restringido a concesionarios, operadores del servicio y sus Cámaras representantes, pero no al sector académico intelectual, que mucho tendría que decir al respecto. Entonces, se trata de una consulta sesgada, que deja fuera a muchos de os interesados en la materia fuera del debate y de la expresión de sus análisis y propuestas. Un debate sobre telecomunicaciones no puede restringirse a legisladores, concesionarios y gobierno, sino que siendo un tema tan importante y trascendente debe estar abierto a los sectores intelectuales, académicos y, ya decíamos, a la sociedad civil. y debe ser así, porque el tema de las telecomunicaciones no se restringe en la realidad a empresas particulares de medios de comunicación, sino entidades públicas del Estado y a organizaciones de la sociedad civil sin fines de lucro que también tienen derecho a opinar y presentar propuestas.  Aquí se demuestra la falta de voluntad política del Estado para llevar a cabo una reforma integral de fondo en la materia y que aun hoy se sigue arrastrando esa falta de entendimiento por parte del propio Estado de que un régimen verdaderamente democrático debe contar con una política de medios de comunicación acorde a una sociedad plural y multifacética. No todo se reduce a un esquema mercantil y al lucro.  El debate pues, debe ser abierto a todos los interesados en la sociedad, aun al ciudadano común cuya voz debe ser escuchada y atendida.

jueves, 11 de abril de 2013

Disfuncionalidad de las disidencias y el Estado, respecto a la sociedad

las protestas de los maestros en diversos estados de los Estados Unidos Mexicanos, que no son nuevas en sus formas y procedimientos, dejan ver que aun nos encontramos muy lejos del estado de derecho con el que los políticos y los líderes empresariales se llenan la boca. La verdad es my diferente de eso que podríamos calificar en el mejor de los casos, de declaraciones de buena fe. Estoes debido a que tanto del lado de los disidentes que protestatan y se oponen, como de las autoridades, hay claras señales de una incomprensión de lo que es el estado de derecho, la democracia y la convivencia pacífica y un orden social estable.  De ambos lados se cae en excesos y se abusa; de ambos lados se viola la ley. Unos por crer que es democrático saltarse las leyes cuando se sienten agredidos y agraviados y ootros por creer que la aplicación de la ley como función legítima del estado justifica una aplicación excesiva y cualquier abuso. La verdad es que tanto el Estado como los disidentes, por más razón que tengan, son claramente disfuncionales para la sociedad en su conjunto. Lo que lleva a la inevitable conclusión de que en este tipo de confrontamientos, todos salimos periendo. El Estado por su ineficiencia no puede mantener razonablemente el orden público, los disdentes que no saben protestar y exigir sus demandas dentro del marco de la ley, la ciudadanía que se ve impedida a funcionar adecuadamente por ser la víctima de unos y otros. La verdad es que hace falta un pacto de civilidad que permita a los disidentes protesra y luchar por sus intereses, pero que los obligue a controlar a sus miembros e incluso entregar a esos miembros a las autoridades si caen en la violencia y el vandalismo; las autoridades que deben aplicar la ley con la mira puesta en la justicia y  no en la revancha o la venganza y que tammbién deben llevar a juicio a quienes caigan en conductas delincuenciales, como frecuentemente sucede. Pero ese nuevo pacto de civilidad no puede salir de la nada, ni ser importado de alguna otra parte del planeta, sino que debe surgir desde la propia sociedad. Y ese si que es un problema ancestral y de fondo de nuestra sociedad y cultura, que pese a más de 200 años de independencia ha sido incapaz de dotarse a sí misma de un modelo propio de civilidad que prmita para todos una vida más libre y digna. Un modelo donde cabe el deacuerdo, la polémica incluso la lucha sin rebasar los límites de la ley. Un modelo en que se buscan y crean mejores leyes que no favorezcan a unos en detrimento de otros; donde el Estado es verdadero garante de la paz y orden público para todos, no sólamente para las clases y élites privilegiadas como hasta ahora. Se debe pues enfrentar con las armas de la razón, la inteligencia y la creatividad ese grave problema de disfuncionalidad del Estado y las fuerzas disidentes con respecto a la sociedad. El problema no se va a reglar cerrando carreteras o acampando en el zócalo; como tampoco se va a resolver a golpes y balazos o nventando culpables donde no los hay. En ese sentido México está en una situación de atraso muy grande, con una gran deuda para con la sociedad. Con carencias muy graves, que como ya decíamos, conducen a los excesos, abusos, impunidades de ambos lados, y eso no puede ni debe seguir así. En una agenda en favor de México, propuesta por la sociedad, la prioridad debe estar puesta en construir ese modelo civilizatorio funcional, es decir, ese modelo que permita volver realidad el estado de derecho centrado en la justicia social no en el legalismo, el desquite o la vengaza. Pero tal estado de derecho es imposible de lograr sin una cultura  que lo complemente. Se tiene que trabajar en los dos niveles, el jurídico político y el socio cultural.

martes, 2 de abril de 2013

Tareas y retos del Papa Francisco

El nuevo papa Francisco, un Jesuita Argentino ha llegado al pontificado con espíritu renovado y nuevos aires. Desde sus primeros actos públicos ha demostrado una nueva manera de hacer las cosas, basada en la sencillez y la humildad y un acercamiento al pueblo que va afortunadamente más allá de lo mediático. A difrencia de Jaun Pablo II, un Papa muy hábil en el uso estratégico de los medios de comunicación, Francisco, siguiendo la enseñanza de San Francisco de Asis, ha preferido otro nuevo camino que lo acerca más a la gente común y sencilla. Pero a esos primeros actos que demuestran una gran humildad, debe ahora corresponder una serie de decisiones y acciones que transformen a la Iglesia que quiere dejarnos Francisco, una iglesia pobre para los pobres. Una Iglesia cercana a las necesidades, penas y sufrimietos de las mayorías, que  es como siempre debió haber sido. No es que nos opongamos a que la Iglesia se acerque a los ricos y privilegiados, sino que la preferencia tiene que estar necesraiamente con quienes han carecido de todo y no teien esperanza. La universalidad de la Iglesia no radica solamente en llegar a todas partes del mundo, sino a todos los estratos de la sociedad, a todas las clases, grupos y comunidades. pero para eso hay que contar con espíritu de apertura, incluyente, sensible, solidario, que ve en todo ser humano a un prójimo. Y para acercarse a todos ellos, no hay virtudes más grandes que la sencillez, la modestia y la humildad, con la buena disposición a escuchar, a a tender y a servir. La tarea que tiene por delante Francisco es muy grande, es un reto enorme, sin embargo hay que caminar decididamente hacia adelante para lograr mejorar al mundo, a los hombres y mujeres que hoy buscan orientación y guía ante una realidad cambiante que reta a los mejores espíritus para ser comprendida y transformada. La Iglesia tiene la gran tarea de ayudar a esos hombres y mujeres de maner integral, tanto en lo material, como lo intelectual y espiritual. Para ello la Igesia tiene que salir de su encierro, de su zona de confort, de su apatía, su soberbia y prepotencia, para atender en verdad al necesitado. No negamos que hoy como siempre han existido ordenes religiosas, hombres y mujeres, comprometidos con la ayuda a los demás, pero también hay muchos que se han vuelto apáticos y comodinos, dejando de lado las tareas que su Dios les encomendó y han abandonado al pueblo.
Tal ves no sea mucho lo que el Papa Francisco pueda logra, tanto por su edad, como por las resistencias que encontará dentro de la propia Iglesia y los enemigos que trataran por todos los medios de impedir las transformaciones que la Iglesia requiere, pero lo poco o mucho que logre debe ser bienvenido, apreciado e imitado, si la humanidad aspira a sobrevivir al desorden, la violencia, la deshumanización reinates. Francisco es hoy una luz de esperanza para millones de cristianos alredeor del planeta, tanto católicos, como de otras denominaciones o los que se mantienen al margen de cualquie Iglesia. Su tarea es colosal pero no imposible. 

Menos declaraciones y propaganda y más hechos tangibles

El tiempo transcurre inexorablemente y es necesario que el gobierno de Enrique Peña Nieto, vaya más allá de las promesas de campaña, las readecuaciones administrativas y empiece a dar resultados tangibles para la ciudadanía. Dadas las circunstancias del país, especialmente n materia de seguridad pública, es necesario que se vea ya la mano del gobierno federal coordinadamente con los gobiernos estatales y municipales. Para la ciudadanía en general, el problema de la seguridad pública sigue siendo uno de los más sentidos con toda justificación. Hasta hoy, la violencia parece no haber disminuído en lo más mínimo y la gente lo percibe y lo siente. Pero igual sucede con otros ámbitos de competencia federal, como el caso de la educación. Pese al encarcelamiento de la profesora Elba Esther Gordillo, la reforma educativa parece empantanarse más y más, debido a los movimientos de los profesores en Oaxaca, Guerrero y Michoacán, que proponen una verdadera contarreforma. La cuestión energética no es menos importante y aquí se presentan dos situaciones: el abasto de eneregía eléctrica cuyo costo sigue siendo muy elevado para el usuario, y cuyo suministro todavía no alcanza a la tota lidad de la población y el territorio y, por otro lao el caso Pemex, que es en verdad motivo de una gran disputa entre quienes la intervención privada multinacional y quines lo defienden pensando que sólo mexicanos deben explorar, extraer y proesar ese "oro negro" que es fundamental para el funcionamiento del país. En ese mismo rubro figura la cuestión del sindicato de la paraestatal que parece no se tiene la voluntad de transformar en un sindicato democrático y transparente. Y como estos, muchos problemas más, como la caída del turismo internacional, el caso de los inmigriantes centroamericanos hacia los Estados Unidos, etc.
Así que son muchos los asuntos que esperan impacientemente solución urgente, para que el país pueda seguir avanzando en orden y paz. Por lo que queda claro que ya no es hora de más promesas y declaraciones, sino de tomar medidas y ejecutar políticas que devuelvan al país el rumbo, el orden, la paz y como tanto se ha dicho estos últimos años, paz con dignidad, con bienestar y progreso.  menos declaraciones y propaganda y más hechos tangibles reclama la ciudadanía.