lunes, 11 de junio de 2012

Para bien o para mal, más de lo mismo en el segundo debate

Para bien o para mal, la audiencia no vio ni escuchó sino más de lo mismo de los candidatos a la presidencia de la República, en el segundo y último debate del día de ayer. En lugar de hacer presentaciones novedosas o tomar muchos temas sustantivos, los candidatos, se dedicaron a reafirmar las ideas y conceptos que ya les veníamos escuchando desde hace tiempo. Fuera de las agresiones de Vázquez Mota contra los otros tres candidatos, y los temas que sacó a colación Garbriel Quadri, por ejemplo, sobre el aborto, o el tratado de libre comercio con China, no hubo novedad alguna. Todo parece indicar que cada candidato aprovechó el espacio del supuesto debate para hablarle a sus correligionarios. Especialmente en el caso de Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador. De hecho Josefina Vázquez Mota hizo lo mismo salvo cuando se dedicó a golpear a sus contrincantes, lo cual, por cierto, no le resultó tan efectivo. Como Gabriel Quadri de la Torre no tenía nada que perder, fue por segunda vez consecutiva el más propositivo en temas delicados de nuestra realidad. Quadri aprovechó bien el espacio para llevar agua a su molino, la suficiente para mantener el registro de su partido y en el mejor de los casos, para introducir algunos de los temas de su agenda en el debate nacional y el programa de gobierno del próximo presidente.
En cuanto al debate en sí mismo, pese a la buena conducción de Javier Solorzano, el formato sigue siendo muy rígido y da pocas oportunidades reales de debate. Más sirve para lo que precisamente los candidatos lo utilizaron, para en este caso, reafirmar las ideas y propuestas que ya habían venido presentando en otros foros. Hay que flexibilizar y agilizar el formato tanto para hacerlo más atractivo para el público, como para forzar a los candidatos a contestar y fijar sus posiciones en los temas que más le importan a la ciudadanía.
Ahora que quedan aproximadamente 17 días de campaña, sólo queda para los candidatos la oportunidad  que brindará el debate convocada por los miembros del movimiento "Yo soy 132" para el día 16, en que tres candidatos confirmaron su asistencia, sólo EPN no asistirá.
Queda ver el impacto de estos dos debates, el de ayer y el que se celebrará con los jóvenes para que las tendencias de preferencias electorales acaben de perfilarse.
A final de cuentas, la ciudadanía una vez más se quedó con ganas de que se tocaran ciertos términos álgidos y que se hablara más de los cómos se habrán de resolver los grandes problemas nacionales. y en ese caso todos los candidatos quedaron mucho a deber.
Uno de esos grandes temas ausentes es el de la política exterior mexicana, que no sólo se trata de un tratado de libre comercio con China, sino de las relaciones con América Latina en términos comerciales, pero también políticos, culturales. México no puede seguir atado a los Estados Unidos y Canadá, es necesario diversificar nuestras relaciones con las demás naciones del mundo. Y el espacio idóneo es en primer lugar América Latina. La otra zona importante es el mundo oriental, donde se ha estado gestando una nueva forma de capitalismo que ya se expande desde China, Japón Corea, principalmente, al resto del planeta. Y México no quedará excento a la influencia de ese capitalismo expansivo que ya no viene ni de Europa ni los Estados Unidos, sino del lejano oriente.
En términos políticos hay que rescatar la postura histórica que tanto prestigio dio a México, la doctrina del respeto a la autodeteminación de los pueblos, de no intervención en sus asuntos internos, de diálogo franco con todas las naciones del mundo, de relaciones pacíficas con cada una de ellas.  

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