Mostrando entradas con la etiqueta sociedad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sociedad. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de febrero de 2012

Política y legislación de los medios de comunicación social

La Propuesta Programática 2012, presentada por Cuauhtémoc Cárdenas el pasado 7 de febrero del 2012, en presencia del candidato de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador, en el marco el proyecto "Un México para Todos", propone en relación a la política de comunicación, "reformar la legislación en materia de medios de comunicación electrónicos para garantizar presencia equitativa al Estado, la sociedad y la iniciativa privada en el espectro comunicacional."  La propuesta nos parece más que pertinente. En México, se ha favorecido desporporcionadamente a la iniciativa privada desde el gobierno de Miguel Alemán hasta nuestros días, dejando de lado la posibilidad de que existan medios de Estado y menos aún, medios en manos de la sociedad civil. De hecho el Estado mexicano ha carecido de una política de Estado en la materia, limitándose a establecer una serie de normatividades, que por cierto nadie respeta, y a otorgar las concesiones  a aquellos particulares que las soliciten, siempre y cuando estos pertenezcan al cerrado circulo de empresarios del ramo. Motivo por el cual, hace falta el establecimiento de una política de Estado que, por un lado sea el fundamento para la consolidación de una red de medios de Estado, por otro regule de manera adecuada a los particulares (empresarios) evitando abusos y prácticas monopólicas y hegemónicas de parte de los mismos, y que en tercer lugar establezca los criterios y abra las posibilidades para la existencia de medios de comunicación públicos, en manos de la sociedad civil, en la que la ciudadanía pueda encontrar los espacios adecuados para la expresión de sus reflexiones críticas, sus propuestas, sus demandas sociales. Establecer tal política de Estado, que incluya a los tres sectores, Estado, sociedad civil y empresariado, será un avance sustantivo en el camino de la democracia que requiere una sociedad plural y múltiple como la nuestra. La sociedad civil ha sido la gran ausente en el ámbito de los medios  masivos de comunicación. Y darle a la misma los espacios y posibilidades para expresarse no es una concesión gratuita o una dádiva generosa, sino el reconocimiento de un derecho legítimo que le pertenece, máxime si se pretende construir y consolidar una sociedad democrática y libre efectiva, no una simulación como la que hoy vivimos en el espacio social mexicano. La sociedad civil en toda su pluralidad y riqueza requiere de una diversidad de medios y opciones para su expresión.  Hay que legislar sobre los medios de comunicación   teniendo en mente la pluralidad de nuestra sociedad y el equilibrio necesario entre medios de Estado, privados y sociales (públicos).

lunes, 23 de enero de 2012

El discurso amoroso de Andrés Manuel López Obrador

Muy polémico ha resultado el cambio que se ha dado en el discurso del precandidato de las izquierdas Andrés Manuel López Obrador, centrado en el tema del amor. Se ha prestado a todo tipo de comentarios, de descalificaciones, chistes y hasta burlas, pero no ha dejado de llamar la atención, tanto de sus seguidores, como de quienes hasta ahora eran ajenos a él y sus propuestas. Y eso en general es bueno
para él, su movimiento social y los partidos que lo apoyan. Sin duda alguna le generará nuevos adeptos.
Pero si bien lo más notorio del nuevo discurso son las referencias amorosas que continuamente hace, también es de hacerse notar que el discurso ya se dirige a otros sectores sociales tradicionalmente lejanos al pensamiento y propuestas lopezobradorístas. Su discurso es ya escuchado por sectores de las clases medias altas y altas, lo que no sucedía con anterioridad. Y sus propuestas son motivo de consideración.
En gran medida, el nuevo discurso le ha abierto las puertas en lugares donde cualquier signo de liberalidad e izquierdismo es mal visto y hasta rechazado por miedos, por cierto, irracionales. A esto ha ayudado sin duda el estrepitoso fracaso de las gestiones panistas de Vicente Fox y su sucesor Felipe Calderón. También las pifias de Enrique Peña Nieto han ayudado en ese sentido. Así que si en algún momento Andrés Manuel López Obrador, tiene oportunidad de ganar la presidencia de la República (amorosa) es ahora, gracias a la combinación de un discurso inteligente, pacifista, amoroso, incluyente, que se ve apoyado y reforzado por la pésima administración calderonista, cuya violencia física y simbólica son innegables y cuyos logros en general son tan magros.
Y a pesar de las críticas y descalificaciones, en parte debidas al pesimismo e incredulidad tan propios de la cultura actual,  el discurso de López Obrador no deja de ser una luz esperanzadora para muchos mexicanos que aspiran a logra un mejor estado de cosas en su ámbito particular y en la sociedad en general.  Es una gran verdad que no se puede construir una sociedad y patria mejores si no existe un sentimiento afectivo positivo en la base del quehacer cotidiano, en el trabajo, en la gestión administrativa pública y privada. Nadie trabaja en favor de lo que no ama, de lo que odia o por lo menos le es indiferente. Nadie trabaja en favor de lo que lo avergüenza. López Obrador nos está llamando a amar este país, esta gente, esta tierra y en base a ese amor,  trabajar por ellos. Ciertamente este discurso está mucho más cerca del cristianismo más honesto y auténtico, que lo que hasta ahora los supuestamente democratascristianos blanquiazúles  han dicho y hecho.

sábado, 14 de enero de 2012

Pensar México, necesidad de una reflexión filosófica

Ciertamente los datos que aportan las ciencias sociales sobre la realidad mexicana son muy importantes y valiosos. Sin embargo, a partir de ellos, se hace necesaria una reflexión de tipo filosófico que responda a las preguntas que surgen de los datos. No basta saber las preferencias electorales sobre partidos o candidatos, o el índice de la inflación, o las estadísticas sobre desempleo, subempleo, o quienes se han dedicado a la delincuencia, etc. Hay que ir más allá para poder ir no sólo a descubrir las causas de dichos fenómenos, sino para poder entender la clase de mundo en que estamos viviendo. Y todavía más, saber si este mundo nos gusta o si lo queremos dejar como está o lo deseamos cambiar o mejorar. Sí, mejorar, hacerlo mejor, hacerlo no solo más vivible sino hacerlo feliz, un lugar para vivir felices. Por ello es necesario ir más allá del dato, de la información, para tratar de avanzar en sentido que acabamos de indicar, hacer del mundo un lugar digno en el cual vivir felices. Es necesario ir más allá del método científico y sus limitaciones, para pensar más abiertamente y en mayor profundidad. Cuando se vive una situación como la que hoy nos presenta el mundo en general y México en lo particular, cuando se nos quiere imponer la lógica y la racionalidad económica y cuando a partir de ellas se nos quiere reducir a factores de la producción, a consumidores, o simples números en el calculo económico, cuando la moral se quiere limitar a las reglas del mercado, se hace necesaria y urgente la reflexión filosófica, para preguntarnos y cuestionarnos en que clase de seres humanos nos estamos convirtiendo y a dónde nos lleva eso.  Qué clase de sociedad estamos conformando y si es moral tanta desigualdad e injusticia. También, sobre que parámetros deberíamos conformar una nueva posible sociedad y que lugar le correspondería en ella a la economía, a la política, a la cultura, el medio ambiente, la vida, la salud, la educación, la familia, etc.
Los tiempos que corren demandan la reflexión filosófica renovada. Y para eso hay que enseñar a filosofar, porque como dice Xavier Ortíz Monasterio, en la medida en que la filosofía tiene que ver con el valor y el sentido que le damos a la vida, en la reflexión filosófica nos jugamos precisamente esta, tanto a nivel personal como social. Y hoy hay que reflexionar sobre la sociedad antes de que se vaya a pique, como parece que está sucediendo, antes de que entremos en una nueva era de oscurantismo, en una nueva edad media cuyo dios sería la economía, esa ciencia de tan dudosa utilidad, dadas sus endebles fundamentaciones y su soberbia. Hay que hacerse las preguntas pertinentes, hay que poner en duda las "vedades" incuestionables supuestamente resultado del trabajo científico o el sentido común. Y hay que cuetionarse el verdadero valor de la ciencia y la tecnología, para ponerlas en su lugar respecto al hombre. En este 2012, año de elecciones a nivel nacional y de grandes convulsiones a nivel mundial, hay que ser capaces de pensar, a partir de la reflexión filosófica, que país queremos, que mundo deseamos para nosotros y nuestros hijos, lo cual supone necesariamente un talante ético.       

miércoles, 11 de enero de 2012

Orden y libertad

Uno de los problemas políticos más difíciles de resolver, sociológicamente hablando,  es el  que se presenta entre el orden y la libertad.  Conciliar entre ambos elementos es muy difícil, pues parecen en la práctica social y política contrapuestos. Igual cosa sucede en el campo de lo económico. A tal grado que los propicio economistas antimarxistas, tuvieron que acabar reconociendo, no sin mucho desagrado y disgusto, la existencia de crisis recurrentes en el sistema económico capitalista. Igual cosa ha sucedió en el campo político, donde las crisis han dado lugar a la llegada de gobiernos autoritarios y despóticos, a verdaderas tiranías, y cuando estas entran en crisis, a gobiernos más abiertos y tolerantes. ¿Por qué es tan difícil conciliar? Porque, por un lado, el afán de orden lleva a la intolerancia, a las visiones únicas de la realidad de quienes detentan el poder, porque se trata de igualar a todos en creencias, en ideología, en pensamientos e ideas. Se cree poder llegar a un estado en que todos piensen lo mismo y vean el mundo de la misma manera. Por el otro, porque la libertad, supone diferencias de pensamiento que pueden llegar  a ser tan grandes que se vuelven irreconciliables, y consecuentemente antagónicas. Libertad supone necesariamente la posibilidad de la diferencia en el pensar, en el sentir, en el mirar y analizar la realidad. De lo que se desprende la capacidad de tolerar y negociar, de llegar a acuerdos. En la libertad no hay verdades únicas ni últimas. Hay un alto grado de relatividad, que no es muy bien vista por muchos. También significa reducir al mínimo el uso de la fuerza y la coerción. Mantener  el orden en una sociedad dictatorial no es muy difícil, en tanto existan válvulas de seguridad que disminuyan las tensiones y la presión, pero mantener el orden en una sociedad libre y abierta es una cosa muy distinta, pues supone un amplio respeto a los derechos humanos individuales y colectivos, y la existencia de una ley que en lugar de reprimir y castigar, establezca limites y posibilidades de acción y pensamiento. La verdad sea dicha, hasta hoy no se ha encontrado la fórmula que solucione la oposición orden - libertad, pero también es cierto que los seres humanos no han dejado de buscar la receta para logra conciliar ambos elementos constituyentes de la vida social, política y económica. Se puede partir del orden para luego dentro del mismo, otorgar la mayor libertad posible, pero también se puede partir de la libertad para a partir de la misma generar un orden determinado. No se cual pauta sea la mejor, lo que parece ser cierto es que se necesita tanto de la libertad como del orden, no se puede vivir sólo con uno de esos dos elementos. En todo caso, será el estudio de una sociedad real, viva, la que nos de la guía de por dónde entrarle a este problema, tan viejo como la humanidad misma.    

viernes, 30 de diciembre de 2011

Los ciclos en la vida social

Un año más está por terminar y con él el cierre de un ciclo más. No se trata solamente de una cuestión del manejo del tiempo, sino de la vida en general. En muchas formas de la vida cotidiana nos movemos en ciclos. Ellos son una herramienta o instrumento que nos permite ordenar la vida y llevar una rutina. Aunque los ciclos tienen un origen natural y extrahumano bien le sirven a la especie humana para enfrentar aquelos aspectos de la vida que requieren, como decíamos antes, organizarnos y llevar a cabo una rutina. Sin esta última la vida sería caótica y anárquica, así que pese a su apariencia de aburrimiento y repetitividad nos ayuda mucho.Los días, las semanas, los meses,los años, los siglos, los milenios, son ciclos de muy diferente tamaño de los cuales se derivan otros nuevos ciclos creados por el hombre y su cultura. Estos ciclos (arificiales) se púeden referir a temas como la religión, la educación, la política, la economía y hasta la vida familiar y de pareja, y a diferencia de los naturales, pueden ser quebrantados o interumpidos a voluntad, pero pese a ello, si los descontinuamos pueden ser fuentes de malestar e inquietud. Su peso en nuestras vidas es muy grande y se nos imponen contundentemente. No es gratuito que una teoría como la Gestalt nos llame a "cerrar" esos círculos o ciclos que hemos dejado inconclusos, para mantener la salud mental y poder seguir adelante con nuestras vidas, sea que las consideremos individual ó colectivamente. Así que entonce, los ciclos, su estudio e investigación sociológica sea muy importante, tanto como lo ha sido en historia y psiccología gestáltica. Cuando hacemos cosas "antes de tiempo" o a "destiempo" bien podemos decir que nos hemos brincado el curso natural de las cosas, o para ser más exactos, de los procesos de un hecho o fenómeno social y las consecuencias pueden ser muy negativas para quien así actúa, por buena voluntad que esta persona o grupo tenga. Quienes quieren volver a un pasado idealizado,o quines quieren avanzar en días lo que acabará costando años, saben de los muchos reproches, críticas, descalificaciones  y hasta agresiones que se pueden llegar a sufrir por no hacer las cosas en el momento que les corresponde. El problema está en cómo determinar cual es ese momento adecuado para proponerlas o llevarlas a cabo. No es fácil hacerlo. El hacer coincidir lo que se quiere hacer con el momento adecuado para hacerlo requiere de un trabajo muy fino y delicado, y es tal vez una de las fuentes de mayores problemas para el individuo o un grupo social .  ¡Cuantas ideas o inventos se han "adelantado" a su tiempo y se han visto obligadas a "esperar" el momento adecuado para retomarse y llevarse a la práctica! Es, pues, importante conocer loc ciclos de la naturaleza, pero también los de la vida social e individual, para que las cosas sucedan en el momento más adecuado y propicio. Todo un fino arte sin duda.  

martes, 13 de diciembre de 2011

Peña Nieto o la autodestrucción de una candidatura

Cuando todo parecía ser miel sobre hojuelas para el Partido Revolucionario Institucional, cuando parecía que cabalgaban en cabalo de hacienda hacia la residencia presidencial de Los Pinos, los focos rojos de alarma se encendieron  peligrosamente. Y no es para menos ,pues el candidato de unidad, el exgobernador del estado de México, empezó a trastabillar en sus declaraciones públicas, debido a que sencillamente no esta preparado para responder adecuadamente a los cuestiones de los periodistas y la sociedad, tal como le sucedió en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara,o en una entrevista concedida a periodistas españoles. Ciertamente cualquiera nos podemos equivocar, es imposible saberlo todo, y tenerlo además fresco en la memoria, pero tampoco se puede navegar por el mundo en semejante grado de ignorancia sobre los que sucede en el mundo en general y en el país en particular. No se puede, ni se debe, hacer alarde público de los que es en realidad motivo de vergüenza, que es la ignorancia sobre temas y asuntos en los que el candidato debiera estar más que preparado.  Peña Nieto debería saber que si asistiría a una feria de libros, se le podría cuestionar sobre sus lecturas personales, como también, al dar una entrevista a periodistas en su carácter de candidato a la más alta magistratura de la nación, se le preguntarían datos u opiniones sobre la realidad del país que dice querer gobernar. Y Don Enrique y sus asesores no parecen darse cuenta de esos mínimos detalles que deberían ser parte de la estrategia como candidato de facto, lo que significa de facto un menosprecio y una minusvaloración de la sociedad. Hecho imperdonable en el candidato de un partido de raíces populares, como se pretende el PRI.
 Pero si las respuestas que no ha sabido dar ya lo ponen en una situación difícil, más lo hace su incapacidad para guardar prudente silencio en momentos en que eso sería la acción correcta a seguir. Pero muy por el contrario, sigue declarando de manera apresurada e irreflexiva, demostrando no sólo su ignorancia, sino su inmadurez y falta de oficio político. Decir que él no es el ama de casa, como manera de subsanar el desconocimiento que tiene sobre cuál es el salario mínimo en México, poco o nada ayuda a la construcción de una imagen pública favorable a su candidatura y aspiraciones. Enrique Peña Nieto tiene que darse cuenta de que un ciego no puede conducir a otros ciegos, y que no puede y no debe esperar ser un buen gobernante escudándose en la ignorancia de los demás. La difícil situación en la que nos ha metido Felipe Calderón, requiere de un ESTADISTA, así, con mayúsculas, y ciertamente Peña Nieto no lo es. El PRI se ha equivocado en su elección. Peña Nieto parece haberse empecinado en destruir su propia candidatura debido a su falta de madurez como político, el PRI no puede acusar ni al PAN ni a las izquierdas del desastre que se ve venir de continuar Peña Nieto por el camino de la autodestrucción que ha emprendido. Don Enrique se está haciendo cargo de tirar al bote de basura, una vez más, la esperanza de millones de mexicanos de que la cosas pueden cambiar para mejorar si el PRI regresa a gobernar el país. Los hechos no permiten pronosticar un buen fin para la nación con él encabezando el gobierno, como tampoco podrían hacerse buenos augurios con el Sr. Cordero del PAN. Tal vez todavía pueda haber un relevo en las filas tricolores para bien del país y ese instituto político, ¿serán capaces?, ¿tendrán el valor necesario?, ¿poseeran la altura de miras en el PRI para un relevo de candidato? Seguramente pronto las encuestas demostrarán que los errores de Peña Nieto, su inmadurez y falta de oficio, reducirán la aparentemente enorme ventaja que llevaba sobre sus contrincantes y si no fuere así, entonces sí que hay que preocuparse en serio.  Si la sociedad permanece insensible y pasiva, ante los fallos de Don Enrique, en verdad que estamos en graves problemas y eso no es culpa de Peña Nieto sino de nosotros como ciudadanos.  Y entonces no podremos quejarnos, tendremos los gobernantes que merecemos.  

Políticos y sociedad

En un país que intenta por lo menos vivir dentro de un régimen democrático, lo menos que le puede pedir uno a los políticos es, por una parte,  un conocimiento lo más cercano a la realidad política, económica y sociocultural; una idea clara de lo que ha sido la historia del país y; un conocimiento de las principales teorías políticas que se han creado a lo largo de la historia de la cultura occidental. Si conocen o no a novelistas, poetas, músicos y demás representantes del arte y la cultura, es hasta cierto punto secundario, pero no algo que se deba despreciar. Entre más culto y preparado sea un político, más posibilidades hay de que sea sensible a la realidad que le rodea, a sus problemas, a sus injusticias. Y dije posibilidades porque ser culto no significa automáticamente que habrá una preocupación genuina por los pobres y los marginados, por las mujeres, los niños o los ancianos, etc. Pero uno habría de esperar que por lo menos en parte de la clase política existiera esa sensibilidad para captar y entender el pensar popular, para distinguir sus problemas,para atender a sus necesidades. Y entre más inculto se sea, menos posibilidades habrá de que esto suceda, porque después de captar y percibir esos pensamientos, esos problemas, y necesidades, se requiere de un análisis crítico y de una reflexión que requieren, sin duda, de una preparación intelectual sólida. Cuestión que salvo raras excepciones  muy notables, no se da en nuestra clase política. De ahí tantos desatinos nada afortunados; tantas declaraciones apresuradas e irreflexivas; tanta necesidad de aclarar una y otra vez, lo que el funcionario, legislador o candidato realmente quizo decir.
Mal hacemos como sociedad al no exigir de estos políticos una mayor y mejor preparación, una más fina sensibilidad, una percepción más aguda, del mundo que los rodea y al cual pretenden gobernar.
Porque visto está que no se puede gobernar dando palos de ciego aquí y allá, la experiencia así lo demuestra. Así que desde este espacio yo le pediría a los políticos que dejen de gobernar con la novela vaquera en las manos y la mente, así mismo le pediría a la ciudadanía ser más exigentes con los gobernantes. Hay que superar la etapa histórica de separar artificiosamente a los buenos (sociedad civil) de los malos (políticos) porque los últimos han surgido de la primera. Los políticos son el producto de lo que la sociedad es, y si la sociedad permanece sumida en la ignorancia, en la incultura, en la incivilidad, no hay porque esperar que los políticos sean otra cosa; ellos no son sino una expresión más de lo que es la sociedad que les dio origen. No habrá buenos políticos hasta que antes tengamos buenos ciudadanos; no habrá políticos preparados, hasta que la sociedad se prepare a sí misma; no habrá democracia hasta que no haya una sociedad democrática.   No se acabará la violencia hasta que dejemos de ser violentos, Nos se acabará la drogadicción hasta que no dejemos de rehuir enfrentar la realidad y tratemos de cambiarla  individual y colectivamente. No seremos una sociedad tan débil y vulnerable, tan influenciable y manipulable,  hasta que nos fortalezcamos moral y materialmente. No tendremos los políticos que necesitamos (con visión de Estado) mientras sintamos desprecio por nuestra patria, mientas la devaluemos minusvaloremos y la veamos sólo como botín de guerra.

martes, 6 de diciembre de 2011

Religión, moral social y sociedad

No es nuestra intención convertir este espacio en un lugar de prédica en favor o en contra de religión alguna, pues no somos ministros de culto, ni fieles de ninguna religión. Pero creo que hay que tocar el asunto de la religión en la medida en que esta influye en la vida económica, política, cultural, moral  y social de la sociedad. Se da por sentado que uno de los aportes fundamenlaes de toda religión es proveer un código moral para que los hombres puedan convivir, relacionarse, trabajar, estudiar, comerciar, etc. Un código moral que haga posible la vida en sociedad de manera más o menos pacífica y armónica, y con respeto a los demás. Si en ese sentido la religión falla, entonces realmente de poco sirve la misma.
En el caso de México, como el del mundo occidental en general, la religión cristiana es la religión mayoritaria y hegemónica, y habría que esperar de ella, que fuese capaz de promover una serie de valores morales en el sentido que hemos señalado. Debiera ser capaz de persuadir y convencer a la gente de laas virtudes de su código moral y de las consecuencias positivas que le traería a personas y grupos seguir en sus conducta dicho código moral. Pero desafortunadamente no es así y hemos llegado a una situación de parálisis moral, de relativismo, que esta minando la sociedad y carcomiendo el tejido social. Y si bien la religión cristiana no tiene toda la responsabilidad y culpa de dicho fenómeno, no puede negarse que tiene un alto porcentaje de responsabilidad en tal hecho. Muchaas veces, especialmente el cristianismo católico se ha hecho el disimulado con su responsabilidad de cuidar de su grey, de orientarla y conducirla. Otras, en una actitud defensiva irracional, se ha negado a reconocer los signos de los tiempos y se ha negado a cambiar. Y no se trata, como a veces denuncian los prelados, de que renuncien a sus más caros valores y principios, pero sí a que sepan adaptarse a los tiempos y usen las modernas armas de la comunicación para llegar de manera más eficiente con su mensaje a la ciudadanía, especialmente a aquella parte del pueblo más golpeada en lo espiritual y en lo económico y material que es la más necesitada de apoyo y de una mano solidaria. Como ya anticipabamos en nuestra participación anterior, no basta con ofrecer misas sino que hay que actuar decidida y responsablemente a partir del amor y la corresponsabilidad.Y ahí, el cristianismo católico ha fracasado. Y no es cualquier fracaso, es uno mayúsculo pensando en que la Iglesia Católica tien control directo sobre un número muy grande de escuelas que van desde la preprimaria hasta universidades, así que oportunidades para hacer llegar su mensaje no le faltan, lo que ha fallado es la estrategia, aunque tal vez de lo que se trata es de ausencia de una estrategia de educación y comunicación efectiva. No menos importante, en la determinación de las causas del fracaso del cristianismo son los escándalos producidos por algunos sacerdotes por pederastía, homosexualidad y una ilegítima actividad sexual que produce muchas madres solteras y "sobrinos" que las más de las veces quedan desprotegidos. Con semejantes errores no es difícil explicarse que cada día más fieles se salgan de la iglesia católica a buscar otras alternativas o de plano renuncien a pertenecer a una igesia cristiana. Así que hay que llamar la atención sobre la urgente necesidad de que la iglesia católica y otras evangélicas protestantes no exentas de problemas similares hagan una autocrítica de fondo y se planteen nuevas alternativas de acción tanto en el ámbito de la evangelización, como en le terreno de la vida mundana, dos campose en relalidad inseparables en la vida  real.
Considerando la necesidad de una vida espritual para la persona humana, necesidad tan básica e importante como la satisfacción de las necesidades corporales y sociales, el cristianismo tiene que cambiar su actitud. No es negando la realidad, no es ocultando sus graves fallos, no es protegiendo a delincuentes disfrazados de sacerdotes, ministros o pastores, no es asumiendo una actitud conservadora a ultranza, como va a lograr el cristianismo evangelizar y ganar almas. Los cristianos deben imitar a aquellas primeras comunidades cristianas que aun siendo perseguidas y combatidas ferozmente, no renunciaron a llevar su mensaje atendiendo a cuanta persona requirio de su ayuda fuera espiritual o material, fuera o no creyente el solicitante. Es lo menos que se le puede pedir a una iglesia que incluye a más del 90% de los pobladores del país incuyendo tanto a católicos, como anglicanos ortodoxos, protestantes y evangélicos y las nuevas sectas.
Desde una perspectiva laica, sería ideal una moral igualmente laica, en la que quienes tienen  religión o carecen de ella tuvieran cabida, pero dado el peso enorme del cristianismo, no se puede evitar que esta religión ejerza su influencia. Lo que hay que evitar es que esa influencia se vuelva tan grande que se convierta en religón oficial, en paradigma único, en moral indiscutible, en verdad absoluta. Un régimen liberal como el que se ha pretendido instaurar en México, requiere una defensa de la pluralidad de pensamiento y creencias, así como de libertad de expresión y difusión, en el marco de esas libertades, bienvenidos los aportes cristianos, igual que los musulmanes, así como de las filosofías ateas. De lo que se trata es de que la sociedad no se nos desmorone entre las manos debido a la pérdida de una moral social. Ésta es hoy muy necesaria para combatir los flegelos de la delincuencia, el narcotráfico, los secuestros, la trata de personas, la violencia en todas sus formas y variantes, la intolerancia, el autoritarismo, la impunidad ... el vacío moral. Sin un talante ético en la sociedad, no queda sino precipitarse en la decadencia  y eventualmente la autodestrucción. Así que no se trata de un asunto menor.       

martes, 20 de septiembre de 2011

Presentación

Compromiso Sociológico es un nuevo espacio de comunicación en el que pretendemos usar los diversos elementos teórico metodológicos  que nos da la Sociología para analizar diversos temas sociales, polticos, económicos y culturales de interés público en México, Latinomérica y otras pates del mundo.
Es también un espacio al que invitamos a los amables lectores a contribuir mediante sus comentarios y críticas, pues nuestra manera de pensar es que mediante el díalogo, la solidaridad y la corresponsabilidad, se puede alcanzar una sociedad más justa, equitativa, ordenada, enfocada al bienestar y el progreso tanto individual como colectivo. Si bien hay una línea ideológica de corte liberal y una perspectiva sociológica subyacente en lo que aquí escribiremos, eso no significa que haya que ceñirse a la misma rígidamente, por el contrario, se busca un dálogo abierto, franco y honesto a sabiendas de que nadie es poseedor de la verdad absoluta y eterna, y que diferentes perspectivas ideológicas y filosóficas y profesionales, mucho pueden aportar al mejoramiento de nuestra sociedad, en esta época de desconcierto y parálisis moral. A todos(as) los que visiten este blog, sean bienvenidos.