viernes, 14 de junio de 2013
El colapso de nuetra sociedad actual
Los casos de impunidad. corrupción, ineptitud por parte de las autoridades de los tres niveles de gobierno, sumados a uan sociedad descontrolada, carente de principios éticos y valores morales, ha puesto al país en el precipicio. La ley del más fuerte, el bauso de los poderosos y los ricos, la indefen ción de quienes menos tienen son lo cotidiano ya. Un afan de lucro, tal como lo describía el sociólogo alemán Max Weber, como una de las características del capitalismo, ha sentado sus reales, convirtiéndose en el dios de estas sociedades modernas. Lo importante es lucrar, obtener una ganancia, sea lícita o ilicitamente. Pues tanto se nos bombardea con la publicidad y promoción de bienes materiales y servicios de todo tipo, color y sabor, que a la buena o a la mala, hay que conseguir esos supuestos "bienes". A nadie parece preocuparle el desarrollo moral e intelectual de la gente. Lo imortante es llenare de cosas y objetos inútiles, estar a la moda, dar la mejor cara posible de guapura o lindura, de salud, de bienestar y progreso, aunque sólo sean máscaras que ocultan una realidad muy diferente, de deudas, de penalidades, deesfuerzos infructuosos por ser lo que no se es, y por tener lo que no se puede tener, sino a costa de sacrificios muy duros. Se alientan la copetencia y la competitividad, y con ellas, una especie de gerra de todos contra todos, en donde el tejido social se va debilitando y enfermando. En el vecino ya no se ve a un prójimo, sino a un objeto de envidia, por lo que supuestamente es o tiene. Los lazos de confratrnidad y solidaridad se han roto, y al caído se le abandona y hasta desprecia. No hay lugar para los perdedores. No hay espacio para quienes no quiern ni desean o pueden copetir por cualquier circunstancia de la vida. Sí o se es competitivo, no hay oportunidades de crecimiento y desarrollo. Así que hay que serlo a la buena, o por los caminos de la ileglidad y la marginalidad. Lo importante es sentir el placer y el orgullo de poseer irracionalmente, absurdamente, no impota qué. El problema esque después viene esa sensación de vacío, que neuroticamente se trata de satisfacer adquiriendo más, comprando más compulsivamente, sin freno y sin final. Consumir, acaparar, hasta el último minuto de nuestra vida. Y así irse felices sin nada a lo que siga a esta vida, sea lo que sea. El afán de lucro, el hedonismo, el deseo de consumir y acaparar, la competitividad, el mantenersse joven, etc, son muchos de los valores de nuestra sociedad que hay que analizar y repensar so pena de ver irremediablemente dañada la paz y la convivencia social. La destrucción eventual del sistema capitalista, no sólo depende de las contradicciones económicas del propo sistema, de laa gudización de sus cotradicciones, como bien proponía Carlos Marx y Engels, sino también del colapso moral y cultural del mismo, el cual ya estamos viiendo penosamente. tenemos que reconocernos ya como una sociedad enferma que necesita cambios de fondo tanto en lo económico y material, como en lo ético y cultural para sobrevivir.
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