jueves, 16 de febrero de 2012
Bicentenario y Centenario, de la celebración a la amargura
La celebración de los 200 años de Iindependencia de nuestro país y los 100 años de la Revolución Mexicana, se ha convertido en una amarga experiencia, debido a la corrupción y la ineptitud del gobierno de Felipe Claderón. Ya era suficiente malo que los conservadores gobernaran la nación justo al cumplirse el bicentenario y centenario y que a ellos les tocara organizar las celebraciones. Y parece que lo que intentaron fue echar a perder ambas celebraciones por una vía que conocen muy bien: la corrupción. A la fecha el gobierno sólo ha podido comprobar el 13% de los gastos, según informan los medios de comunicación, lo que habla de que el dispendio de recursos ha sido de magnitudes escandalosas y vergonzosas. El gobierno parece haber usado estas significativas fechas para llenar los bolsillos de los encargados de la celebración y los contratistas a quienes se confió la ejecución de esas fiestas. Y las fiestas han terminado en una cruda de pesadilla. Este nuevo escándalo se suma a los muchos errores y faltas que Felipe Calderón y sus más cercanos colaboradores han cometido y que se han acentuado en esos últimos meses y que de no haber voluntad política por parte de las autoridades correspondientes quedará impune. Lo cual ya sabemos no es novedad alguna. Esperemos que el siguiente gobierno sea capaz de retomar el asunto y hacer justicia y que se acabe de una vez por todas, esa política de dejar todo para el olvido, enterrándolo en done nadie se atreva a mirar.Política por la que unos acaban encubriendo a otros y que ha sido una regla no escrita del sistema político mexicano.
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